Domingo, 25 Diciembre 2016 00:58

Con crisis petrolera, unos se fueron y otros hicieron ajustes: Lloreda

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El exministro de estado aseguró que al gobierno le quedó como en la década de los noventa, una lección y un aprendizaje para el futuro, porque indiscutiblemente no se puede depender de una sola actividad o poner los huevos en una sola canasta.

Nunca antes se había deseado con tanta ansiedad que un año se fuera pronto ante los precarios resultados que dejó en materia económica y social. Para el sector petrolero el 2016 es un año para el olvido porque no solamente fue difícil para la industria sino para el gobierno por el tema fiscal y para el país en general.

El presidente de la Asociación Colombiana del Petróleo, ACP, Francisco José Lloreda Mera, le dijo a Diariolaeconomia.com que el 2017 se ve como un mejor año al compararlo con el moribundo 2016. Afirmó que desde la industria petrolera se aprecia el nuevo año con un optimismo moderado porque hay convicción que se pueden dar las condiciones para poder recuperar la actividad exploratoria que está prácticamente paralizada y así sostener la producción para que esta no caiga más, así como para incorporar más barriles a las reservas y moléculas de gas a ese inventario.

“Miramos 2017 con optimismo pues esperamos y creemos que será un mejor año”, anotó el dirigente gremial al hacer precisiones sobre el derrotero del sector petrolero.

Momentos de angustia

Según Lloreda Mera, cuando el precio del barril de crudo cayó a niveles de 27 dólares la situación fue muy crítica porque hubo esa sensación de estar entre la espada y la pared. El asunto se hizo más complejo porque en ese momento se castigó con diez dólares el barril, es decir que con 17 dólares por barril no había viabilidad en el negocio.

“Ese fue el momento más crítico y por eso cuando apreciamos que los precios están en un rango por encima de los 50 dólares, eso nos parece que son unos precios mucho más razonables, entendiendo que sin perjuicio de los que pase con las cotizaciones en el entorno internacional, el gran desafío de Colombia sigue siendo adelantar ajustes internos para ser competitivos en lo fiscal, en lo contractual y en territorio para poder operar, sin duda los retos están aquí en Colombia” declaró el señor Lloreda.

En los momentos complicados algunas empresas que estaban adelantando actividad exploratoria decidieron no continuar en el país, pero se observó que las empresas operadoras tomaron medidas internas, unas muy duras, muy drásticas para reducir costos, para ser más eficientes e inclusive se volvieron más selectivas en los proyectos e inversión, esperando que pase la tormenta la cual cree la industria que ya pudo haber pasado, para no tener sorpresas en el año que va a empezar y que así la industria de manera paulatina vuelva a levantar cabeza para que de esa manera le vuelva a aportar recursos importantes a nivel nacional y a nivel regional.

Una lección, sin duda

El presidente de la ACP, Francisco José Lloreda Mera, manifestó que con la caída en los precios del crudo lo cual conllevó a una aguda crisis fiscal, quedó una vez demostrado que una economía no le puede endilgar toda la responsabilidad fiscal a un solo sector.

A criterio del dirigente, no es tan cierto que Colombia sea ultra dependiente del petróleo porque al analizar el impacto económico de la actividad dentro del PIB, no pasa del ocho o nueve por ciento porque Colombia por fortuna cuenta con sectores muy sólidos. Empero reconoció que la industria si es muy importante desde el punto de vista de la capacidad para generar caja y recursos para el gobierno, toda vez que no hay otro igual, pero aclaró que esta es una industria de ciclos dentro de los que hay unos buenos y otros malos.

“Dentro de las lecciones, lo fundamental es que los recursos de los buenos momentos de la industria petrolera es necesario canalizarlos en proyectos estratégicos y que no dependamos para gastos ordinarios d los recursos petroleros, o no de todos esos recursos porque estos suben y bajan y vemos que cuando dependemos precisamente para esos gastos ordinarios y se caen los recursos petroleros no queda una opción distinta a ver como se reduce gasto público o como se canalizan mayores recursos por medio de reformas tributarias”, comentó.

En opinión de Lloreda Mera hay varias lecciones, pero amén de lo sucedido tan solo resta esperar que el 2017 sea un mejor año para que la industria retome los buenos derroteros para darle así las mejores noticias al país.

Como lo dijimos en días pasados, el promedio de producción de 2015 fue de 1´005.000 barriles, el de 2016 será de 888.000 aproximadamente, es decir una caída importante en la producción promedio y para 2017 se espera que ese promedio esté por lo menos arriba de los 850.000 barriles y eso dependerá de que impactos traiga para la industria la reforma tributaria, de las decisiones de la Agencia Nacional de Hidrocarburos, ANH, es decir flexibilidad contractual para atraer inversión, de condiciones de entorno y de seguridad que son factores internos en donde hay todavía un trabajo por adelantar.

¿El mundo pesará?

Sobre los diferentes escenarios geopolíticos que pueden pesar en la industria, Lloreda dijo que el sector depende de las fuerzas del mercado, pero explicó que este también es muy sensible a las decisiones de geopolítica internacional porque la historia así lo muestra y lo ha comprobado.

Expuso que ojalá las condiciones del mercado permitan precios medianamente estables y anhelo que los factores geopolíticos consientan que la industria pueda continuar desarrollándose, no solo en Colombia, sino en el mundo entero.

Recalcó que hay que esperar como inicia el 2017, pero dijo que si hay razones para ser optimistas porque 2016 sencilla y llanamente fue un año muy malo.

Al hablar de la economía mundial como un todo y el petróleo como una parte importante de muchas economías, Lloreda indicó que solo en la medida en que la demanda de hidrocarburos se incremente en Europa, en los países asiáticos y en muchas otras latitudes, se puede pensar que los precios podrán ir más allá del rango que se vislumbra de 50 o 60 dólares el barril, pero sostuvo que hay que entender que hay una nueva realidad en la industria petrolera que tiene que ver con una mayor oferta de petróleo y gas así como con la presencia de otras fuentes de energía que están abriéndose paso en el mercado lo que genera una mayor competencia.

“Por todo lo anterior se puede precisar que los años venideros serán muy interesantes, pero también con muchos retos y desafíos para la industria petrolera”, dijo.

El tema que tiene que ver con Estados Unidos y su nuevo mandatario no quedó por fuera de la charla y sobre ese particular Lloreda Mera especificó que independiente de quién sea el presidente en esa nación, Estados Unidos trazó hace muchos años una meta y tiene que ver con ser independiente energéticamente lo que le ha permitido tomar decisiones para ser totalmente autosuficiente en gas y enfatizó que igual ese país quiere serlo en materia petrolera.

Reiteró que sin mirar colores o tendencias políticas, esa tendencia o ese objetivo en el país del norte no van a cambiar lo cual quedó más que claro cuando se modificó la Constitución por parte del Congreso para permitir que Estados Unidos exporte petróleo dejando esta postura como una decisión de estado que puede tener mayor o menor intensidad de acuerdo al presidente que llegue a la Casa Blanca.

Petróleo sí, pero con café y más sectores

Sin duda, dijo Lloreda, en Colombia es importante impulsar los diferentes sectores económicos, pero dijo que es clave entender que la industria petrolera puede jugar un rol fundamental para el impulso de los otros sectores productivos como ha pasado en otros países. Apuntó que en ese sentido lo Emiratos Árabes en la península Arábica son un buen ejemplo porque pese a tener una producción importante de petróleo, entendieron que debían desarrollar otras actividades económicas y fue por eso que optaron por convertir a Dubái en un gran destino turístico y en un gran epicentro financiero del Golfo Pérsico que construyó toda una infraestructura y posibilitó ese desarrollo con los dólares del petróleo lo que demuestra que el hidrocarburo es un gran instrumento para el desarrollo.

“Debemos entenderlo así y por eso para Colombia es importante que esta industria se recupere y se fortalezca porque en la industria petrolera se puede seguir apalancando buena parte del desarrollo económico nacional y a partir de esta industria se pueden empujar otros sectores que el país necesita”, afirmó.

No cabe duda que Lloreda Mera se montó en el potro del petróleo cuando este estaba más arisco pues llegó con un precio de 96 dólares por barril y nadie imaginaba que el desplome en precios llegaría hasta los 27 dólares. De todas maneras este reconocido empresario que ha puesto sus conocimientos y experiencia al servicio público sacó su alma de bombero y lejos de amedrentarse con los desafíos y los momentos difíciles se estimuló a trabajar con mucho más ahínco.

En su análisis, Lloreda asegura que la vida viene acompañada de retos y por eso no califica el de su mandato frente al gremio petrolero por excelencia como el más duro porque igual debió ponerle el pecho a otras eventualidades en los sectores público y privado. Expresó que en medio de las crisis hay oportunidades y esta coyuntura la considera como una gran oportunidad para aprender lecciones y ser así desde las empresas, más eficientes, más productivos, más selectivos y con un mejor desempeño.

Precisó que este también fue un gran campanazo para entender que en Colombia hay una industria que es clave para el país, que necesita recuperarse y fortalecerse, pero no en detrimento de otros sectores sino a la par con estos.

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