Hay investigación, portafolio, acompañamiento, innovación y decisiones audaces totalmente necesarias en un mundo globalizado que es cada vez más exigente y demandante de nuevas opciones.

Es bueno que el presidente de la República honre a los arroceros con personas que conozcan y sepan del campo, que ojalá hayan sido agricultores para que se den cuenta cómo es la movida.

La esperanza de los arroceros y de los demás cultivos transitorios es que haya apoyo por parte del actual mandato para mejorar productividad y rentabilidad.

Por falta de infraestructura se perdió la estacionalidad y por eso se hace necesario apostar por cultivos de ciclo corto y generar características uniformes en los productos y calidades.

Esta especie sigue creciendo en Colombia, el hato supera los 670.000 bufalinos y las proyecciones apuntan a que superará el millón de cabezas antes de 2030. Palma y agro buenos clientes.