Jueves, 17 Octubre 2024 08:18

En Colombia baja la felicidad y repuntan depresión, ansiedad y suicidio

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En Colombia baja la felicidad y repuntan depresión, ansiedad y suicidio Imagen-de-Jennifer-Poole-en-Pixabay

Es momento de que cada quien se responsabilice por su felicidad pues como dicen en psicología, lo que buscas te está buscando.

Actualmente hay medidores de felicidad y en medio de las métricas hay mucho desconocimiento sobre la verdadera definición de felicidad puesto que no es suficiente tener plata y comprarlo todo, algunos estudios sugieren que las personas entre menos recursos canalicen viven mejor, disfrutan de lo poco, no desbordan sus ambiciones y brindan lo mejor de sus vidas. Otro inhibidor de felicidad es la vanidad, el tener de manera rígida que aparentar o ser lo que seguramente les satura tanto a hombres como a mujeres.

Una observación dice que a los colombianos se les ha ido la felicidad, hay corazones marchitos y estados de ánimo muy por debajo de cero, ¿qué pasa?, en el congreso de cooperativas aterrizó la respuesta y varios quedaron preocupados pues el hombre se preocupa por todo menos por identificar falencias y por corregir lo que le daña la vida, eso que le pone palos en la rueda a una plena felicidad, a una vida con sentido, metas y propósitos.

La fundadora y Gerente de Contacto Humano Organizacional, Dana Benarroch llegó a la XI Convención Financiera Cooperativa organizada por Federación Especializada de Cooperativas de Ahorro y Crédito & Financieras, Fecolfin, con un tema bastante interesante, “liderazgo desde la felicidad”. La experta habló con Diariolaeconomia.com, y afirmó que el colombiano per se es feliz tanto así que en muchos rankings de felicidad el país queda como una de las naciones más felices aunque últimamente ha bajado, algo lamentable porque hay mucha conciencia de las relaciones, el colombiano es familiar, amiguero, proyector número uno de felicidad, las relaciones significativas.

La conocedora aseveró que más allá de los pesares, al haber sólidas relaciones, el nacional colombiano es tendiente a ser feliz, empero, los índices de depresión, ansiedad y suicidio infortunadamente vienen en franco crecimiento.
Benarroch dijo que es creciente el número de personas que se ven totalmente tranquilas, sin ninguna señal de alarma, pero que piensan a como dé lugar quitarse la vida.

 

“Hace dos años me reuní con la Asociación de Colegios Privados de Antioquia, Adecopria, y me contaron que de manera preocupante todas las semanas había intento de suicidio en los centros educativos, algo muy triste que pide hacer algo urgente al respecto porque primero no tenemos clara consciencia de qué es felicidad, pensamos que es alegría, alcance de metas, cumplir un libreto social, lo que nos dicen las redes sociales, creemos que lo que sale en esas redes es toda la verdad y por eso a ese fenómeno le llaman la gran estafa o el gran engaño. Honestamente, estamos muy confundidos y por eso parte de función es enseñar qué es felicidad, haber, si podemos entender que las emociones dolorosas, mal llamadas negativas, hacen parte de la felicidad”, manifestó la profesional.

 

 

Justo sobre esas experiencias cargadas de dolor, Dana Benarroch dijo que no hay que evitarlas, adormecerlas, ocultarlas o meterlas bajo el tapete, sencillamente hay que vivirlas porque hacen parte de la felicidad, de todas maneras indició que hay que aprender a multiplicar las experiencias placenteras y entender que dice la ciencia porque este tema está estrechamente ligado a ella y por eso las personas deben saber que dice la ciencia de la felicidad pues generalmente se aborda la felicidad objetiva y no subjetiva aunque igualmente hay un nivel subjetivo, algo innegable, pero la pedagogía de felicidad que ofrece la experimentada mujer está sentada en pilares de objetividad.

Otra equivocación es pensar que el hecho de tener mucho dinero y la vida realizada es sinónimo de plena salud emocional en vista que muchos seres humanos con todo en la vida terminan sumidos en depresión y en los cementerios.

Benarroch repitió las palabras de Andrés Oppenheimer usadas en el libro ¡Cómo salir del pozo!, un estudio de seis años sobre la felicidad individual, social, nacional y global, es decir, gobiernos, empresas y organizaciones. Allí el autor dice que el dinero es indispensable para ser feliz, pero no suficiente, algo cierto porque en no pocas ocasiones es fácil observar gente con la cuenta llena, pero con el corazón vacío.

 

“Así es, el dinero ayuda, claro, pero incluso en el modelo de felicidad que yo enseño que es el Spire, diseñado por el doctor Tal Ben Shahar no está el factor monetario ya que es secundario. Nosotros enseñamos unos elementos de la naturaleza humana, del bienestar integral porque felicidad es eso. Los otros elementos son bienestar espiritual, bienestar físico, bienestar intelectual, bienestar relacional y bienestar emocional, este modelo se llama Spire por su acrónimo en inglés y ahí no está el dinero”, declaró la señora Benarroch.

 

 

Pareja, depresión y suicidio

 

 

Las decepciones amorosas, el abuso y el tema sentimental pesa de manera importante en la felicidad, según la experta, el doctor Martin E.P. Seligman, hizo una investigación hace unos 30 años atrás, tiempo en el que comenzó a explorar la felicidad y detallar que era lo que tenían esas personas que son naturalmente felices a pesar de las penas y aflicciones, eso contra todo pronóstico y con circunstancias durísimas, las personas se declaraban y quienes lo rodeaban ratificaban que esa determinada persona en efecto era feliz, en su observación notó que había un factor común en todos y era que tenían una pareja sentimental comprometida, o sea, la relación significativa. Es como lo demuestra el estudio de Harvard que lleva más de 85 años averiguando sobre que hace felices a los seres humanos y las relaciones significativas son el proyector número uno de felicidad, obviamente incluyendo allí la pareja, pero no solamente la compañera o compañero sentimental, una relación significativa para Dana Benarroch puede ser un amigo, el papá, la mamá, el hijo, un hermano, un cuñado o gente muy cercana.

La pregunta, en definitiva, expresó la investigadora, es que, sin duda alguna, la pareja sentimental comprometida es un factor fundamental muy importante en la felicidad.

Un buen medidor de felicidad puede ser el tipo e clase social al que pertenece el individuo y allí corrientemente, independiente de sus problemas y limitaciones, las clases más vulnerables y humildes suelen ser muy generosas, desprendidas, solidarias y en su mayoría feliz porque no manejan presiones o estereotipos.

 

Identificar a tiempo, un ejercicio necesario

En materia de felicidad, dijo Benarroch, nadie puede cambiar nada de lo que no se da cuenta y si la gente vive de manera autónoma, casi robótica y con piloto automático jamás habrá cambio sencillamente porque no hay percepción de un problema y por eso lo primero es darse cuenta lo cual puede resolverse haciendo intrínsecamente una pregunta, ¿cómo estoy?, pero en ese ejercicio hay una respuesta prohibida.

 

“La única respuesta que no puede darse un ser humano así mismo es perfecto, ¿y tú?, bien, gracias. Es un realmente cómo estoy, cómo está mi cuerpo, hay algo que me duele, que me molesta, cómo están mis emociones, que estoy sintiendo, a eso hay que ponerle nombre, cómo está mi mente, estoy ansioso, rencoroso o decepcionado, el asunto es qué pasa, cómo estoy, de manera elemental solamente se puede cambiar, repito, aquello de lo que me doy cuenta”, afirmó Dana Benarroch.

 

 

Por qué el colombiano es menos feliz hoy

 

 

Es posible, anotó la investigadora, que varios factores externos e internos hayan influido para que el colombiano que ha sido alegre por naturaleza esté hoy por debajo de su índice elevado de felicidad y todo eso acontece, recalcó la experta porque no nos conocemos a nosotros mismos. Muchas personas no saben cuál es su propósito de vida, no tienen claro o ignoran para que nacieron, en algunos conceptos vivir es tan solo un proceso en el que se crece para trabajar, pagar cuentas y adormecer las emociones que duelen.

La vida, acentuó Benarroch, es tan hermosa, tiene tanto para ofrecerle a la humanidad y por eso es necesario encontrar el propósito de vida que no es difícil ni tan etéreo, no es al nivel de la madre Teresa de Calcuta, no, el asunto, subrayó, es explorar, encontrar dicho designio, vivirlo y así empezar a despertar y tener una vida más feliz.

 

Condición económica y desempleo, otro golpe a la felicidad

Si bien el dinero no lo es todo, hay situaciones indeseables, incomodas y verdaderos reactores de aflicción como el desempleo, las dificultades económicas y la falta de oportunidad. Los problemas a ese nivel golpean no solo la felicidad sino el entusiasmo, la proyección, la autoestima y el sentirse plenamente humano.

 

“Es indudable, pero quiero decirles a las personas que se encuentren en esa situación que aprovechen esa oportunidad porque es justo el momento que la vida les está dando para que descubran su propósito de vida, sus pasiones y eso que les encanta. Que se imaginen, si tuvieran todo el dinero del mundo o si tuviera a Dios de frente, para los que son creyentes, ¿qué harían con su vida? Imagínenselo, tan si quiera permítanse soñar que si se puede y paso a paso se van cristalizando esos anhelos, no es de cero a cien en un minuto, es poco a poco a poco, dándole tiempo al tiempo, pero que la persona aproveche justo esos momentos para decir, hombre, voy a replantear mi vida, ¿qué es lo que realmente quiero hacer en este mundo, qué me hace feliz desde la parte profesional, yo para qué nací, qué vine a darle al planeta y a la humanidad, cuáles son mis talentos, mis valores mis fortalezas, para que soy bueno?, una vez la persona logre identificar su rol debe desarrollar todo ese potencial que tienen reprimido o escondido. A partir de ahí es que el dinero viene por consecuencia”, dogmatizó Dana Benarroch.

 

 

 

El emprendimiento puede ser una salida a esa dependencia de un contrato laboral, muchos quieren y han logrado grandes cosas a partir de su talento o vocación, pero igual a demasiados les encanta estar bajo el ala de una empresa y por fortuna pasa porque de lo contrario las industrias no tendrían empleados, luego eso hace parte, explicó Benarroch, del autoconocimiento, la respuesta a quién es la persona, si es de la fibra de los empresarios, de los emprendedores o de los empleados, igual, allí surge la inquietud de en qué empresa quisiera estar, cuáles son las condiciones tanto de salario como de clima, estabilidad y funciones del cargo y en ese contexto el interesado puede definir qué quiere.
“Carl Jung, uno de los grandes psicólogos de la humanidad dijo, lo que buscas te está buscando, algo para tener en cuenta porque es tiempo de que cada quien se responsabilice de su felicidad”, finalizó la Gerente de Contacto Humano Organizacional Dana Benarroch.

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