Sábado, 22 Agosto 2020 07:47

Si la vacuna es eficaz y confiable, el origen es lo de menos: Asinfar

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La industria farmacéutica colombiana consideró que en este momento lo verdaderamente apremiante es salvar vidas. Se hace urgente, anota, retomar la soberanía farmacéutica.

En días pasados, más exactamente el 11 de agosto, el gobierno de Rusia anunció el hallazgo de una vacuna para enfrentar el Covid-19 luego de un ensayo en seres humanos, tarea que demandó investigación y recursos. Mientras una fracción del planeta celebraba el logro, llegaron las dudas de la Organización Mundial de la Salud, OMS, y claro está de los gobiernos de muchos países, entre ellos las potencias en farmacia.

Con el anuncio de Sputnik V, como fue bautizada la anhelada vacuna, antes que inundar a los científicos rusos con los merecidos elogios y reconocimientos, el planeta se enfrascó en un debate que puso en entredicho la encomiable labor investigativa y desafiante pues se trataba de luchar contra un enemigo invisible, prácticamente desconocido, potente y mortal.

Con el paso de las horas y con la cabeza más fría, totalmente al amparo de la coherencia, los investigadores empezaron a analizar la vacuna y algunos con credenciales y autoridad para opinar, determinaron que la vacuna rusa podría ser inclusive mucho más efectiva que las desarrolladas en los centros científicos de occidente. Por lo menos así lo dijo la jefe del Departamento de trasplante de médula ósea e Inmunoterapia del Centro Médico de Hadassah en Israel, Polina Stepénskaya.

Quizás el logro de Rusia exacerbe los ánimos de investigación porque con optimismo se puede decir que lo que no existía ya existe y que los nuevos desarrollos pueden tener mayor exigencia en aras de su eficiencia y confiabilidad como es el caso de las vacunas que están por salir en la Universidad de Oxford, un trabajo en el que participan activamente México, Argentina, la Fundación Slim y desde luego el reconocido laboratorio AstraZeneca.

De otro lado, en Brasil, el ministro interino de Salud, Eduardo Pazuello, sostuvo que la vacuna desarrollada en Inglaterra por Oxford y AstraZeneca es la mejor alternativa para atacar el letal virus.

En fin, son muchas las opiniones y las consideraciones, empero el asunto se ha quedado en el desencanto de los gobiernos y de algunas empresas que no pudieron ser pioneras. Es triste que un logro para la humanidad, antes que unir y permitir el saludo y el agradecimiento, conlleve a divisiones, a ataques y críticas que no le hacen bien a un mundo acorralado por una enfermedad viral y sin cuartel. Por la coyuntura muchos asumieron que cualquier anuncio en materia de descubrimiento tuviera eco y desde luego examen y pruebas rigurosas, sin embargo, hubo celo, revancha y señalamientos, dejando de lado el bienestar de los humanos por el garbo y ego de las potencias. Qué pereza.

 

La industria farmacéutica colombiana consideró que en este momento lo verdaderamente apremiante es salvar vidas. 

 

De todas maneras, hay buenas noticias, igual esperanza y ese anhelo por tener inmunidad, retomar con ello las actividades diarias lo cual incluye educación, industrias dinámicas, comercios vigorosos y una vida normal, eso sí, con la enseñanza que nos deja este virus, el planeta hay que cuidarlo, la salud empieza desde la prevención y los males se evitan con hábitos de aseo, alimentación sana, dejando de lado la indiferencia. Hoy más que nunca queda claro que el mundo, lo cual incluye a Colombia, debe hacer apuestas por afinar una agricultura de gran escala, ojalá orgánica, por desarrollar, con los recursos que demande, la investigación científica y las apuestas en descubrimientos para enfrentar agentes patógenos como también enfermedades que seguirán amenazando a la especie humana.

Para hablar de las vacunas, de avances y de las posibilidades en Colombia en ese entorno expectante, acudimos a la Asociación de Industrias Farmacéuticas de Colombia, Asinfar, gremio sólido, juicioso y laborioso. La charla aportó grandes aprendizajes, pero igual nos deja claro que con esta pandemia ha de llegar al país un despertar investigativo y un compromiso que, uno esperaría, partiría desde lo gubernamental porque la salud y la ciencia, son, y deben ser, con más ambición, políticas de estado y todo un encargo para el sector de laboratorios y farmacia.

 

José Luis Méndez Hernández

 

En entrevista con Diariolaeconomia.com, el Presidente Ejecutivo de Asinfar, José Luis Méndez Hernández, anotó que frente a esa ilusión mundial por la vacuna hay por qué estar sonriente teniendo en cuenta que históricamente la ciencia pudo demostrar que con conocimiento y auscultación fue factible superar muchas enfermedades en el mundo a partir de las tecnologías para el desarrollo y la producción de vacunas. Anotó que, sin duda, la inmunización masiva debe ser una esperanza para la humanidad porque esos precedentes lo dicen y han demostrado que con trabajo científico en laboratorio muchos males pudieron ser derrotados o controlados.

Aclarando que su tema es totalmente técnico y médico, Méndez Hernández comentó que quien logre demostrar a través de toda la evidencia científica, ampliamente definida, que una vacuna es eficaz y segura, no importará de dónde venga lo cual debe ser una posición no solamente gremial sino mundial porque se está hablando de un beneficio para la humanidad toda vez que el asunto es derrotar una enfermedad compleja como ya se ha hecho con otras.

 

“Actualmente hay ilusión en niños y niñas, en jóvenes angustiados por la realidad viral, igual en hombres y mujeres que le apuestan a la vida, por ello en el fondo ese anhelo es entendido por todos de igual manera, porque la condición humana es esa, antes de ser políticos o científicos, todos somos humanos razón por la cual, pensando en la especie, un aporte y un logro científico que conlleve a preservar vidas debe hacer que muchos con su abnegado trabajo y compromiso en ese campo se sientan muy orgullosos. Por lo menos quienes hacen la tarea y dan garantías de preservación pueden dormir más tranquilos que otros”, declaró el respetabilísimo médico y experto, José Luis Méndez Hernández.

 

¿En que está Colombia en materia de infraestructura científica?

Si la vacuna rusa logra consolidarse, como muchos creen, y si logran salir los desarrollos de Stanford, Johnson, así como los de China y otros países, Colombia estará en dificultades puesto que actualmente el país no cuenta con las capacidades para producir vacunas en ninguna de las etapas del proceso de manufactura.

Para el Presidente de Asinfar la capacidad se perdió desde que en los años 80 y 90 el país optó por adherir al mecanismo del Fondo Rotatorio de la Organización Panamericana de la Salud, OPS, como una estratagema favorable en su momento porque se consiguieron negociaciones en bloque para toda la región, no solo para el capítulo Latinoamérica, sino para las américas en general toda vez que había condiciones bastante propicias. Por esa razón explicó Méndez, varios países abandonaron el desarrollo de capacidades para producir vacunas, aunque eso no ocurrió en naciones como Brasil y Argentina que mantuvieron algunas instalaciones y organizaciones que se concentraron en la producción de esas soluciones médicas.

 

“Hoy esos países están haciendo acuerdos directos porque cuentan con los equipos para adelantar el proceso, no de desarrollo o métodos completos, pero sí el de algunas etapas”, apuntó el Presidente Ejecutivo de Asinfar.

 

El hecho que, en la región, Brasil y Argentina estén abanderando la producción de vacunas, no necesariamente quiere decir que estos países vayan a abastecer en su totalidad la región con su oferta pues el antivirus llegará fácilmente de otras latitudes. Estos países, explicó Asinfar, serán una fuente, y no los que tengan que suministrar a toda Latinoamérica.

Añadió que por el otro lado queda el camino en el que Colombia y su industria farmacéutica empiecen a trabajar con la producción local pues si bien no existen las capacidades instaladas, pueda evaluarse rápidamente la manera de adecuar lo que se tiene, y el cómo desarrollar esos volúmenes en alguna de las etapas, llámense por ejemplo recibo de materia prima de los productores sea cual fuere, de los inventores y de los dueños de ese producto para poderla fraccionar y embazar en dosis individuales, obviamente bajo todos los conceptos técnicos y al amparo de la reglamentación, poderla distribuir ya que se trata de otro camino en el cual el sector de la farmacia ha tenido toda la experticia al suplir al sistema de salud con todos sus medicamentos, no solo durante la pandemia sino desde mucho antes de la llegada de la Covid-19.

En el perfeccionamiento del sistema de salud, la industria farmacéutica ha mostrado, aparte de profesionalismo, todo el acierto, la facilidad y la rapidez porque conoce los mecanismos logísticos para hacer un trabajo hábil y confiable en medicamentos, lo cual incluye la cadena de frío que en estos casos de vacunación se hace sumamente trascendental.

 

La pandemia está dejando enseñanzas

En medio de la coyuntura sanitaria y de la emergencia quedan varias ilustraciones que muy seguramente trazarán una hoja de ruta en investigación, prevención, averiguación y de alguna manera en soberanía científica pues en Colombia sobra el talento médico y con una buena estructura investigativa, las noticias de cara al futuro pueden ser más que alentadoras.

En ese punto, Asinfar como gremio o asociación que agrupa industria farmacéutica en Colombia, no solamente de capital nacional sino también extranjero con producción a nivel local, ha venido diciendo desde hace más de dos años que es urgente proteger la autonomía sanitaria de Colombia, tema en el que ya han encontrado eco.

 

“A eso nos hemos referido, puesto que debemos estar siempre en capacidad de autoabastecernos, no solo en situaciones de emergencia sino en general ante circunstancias como lo que representa el derecho fundamental a la salud que asiste a toda la población puesto que cuando el acceso es universal, se hace necesario acopiar medicamentos para cubrir esa demanda, escenario que exige demostrada capacidad para tener una oferta adecuada, entonces sin lugar a dudas la presente situación nos sigue demostrando que estamos a tiempo para seguir fortaleciendo la autonomía sanitaria, la soberanía y la seguridad farmacéutica como se ha llamado en los últimos meses, igual es necesario poseer y apoyar el desarrollo, la investigación, las pruebas y los ensayos clínicos locales, pero sumando el universo de incentivos requeridos en todos los frentes, lo cual va desde el recurso humano nacional, que dicho sea de paso, es muy capaz y de alto nivel para apostarle a esa autonomía sanitaria”, afirmó Méndez.

 

 

Subrayó que es el momento de pensar en todo eso sin mirar atrás porque dadas las condiciones ya no hace falta un espejo retrovisor, ni señalar o culpar a nadie, simplemente, insistió, hay que avanzar en la búsqueda de soluciones colectivas, conjuntas y no individualistas porque en la coyuntura actual es necesario promover grandes inversiones que nadie está en capacidad de hacerlo a título personal, precisamente porque los tiempos no son los mejores.

Mirando al futuro hay que aprovechar el potencial de Colombia y su floreciente farmacia que de la mano con la prestante medicina puede llevar muy lejos con una sinergia afortunada. La clave del éxito, manifestó el Presidente de Asinfar, está en “creer en lo nuestro”. Aseveró que, así como el país pudo creer en sus deportistas, en sus pintores, escritores, en sus artistas y en esa diversidad cultural, totalmente internacionalizada, ahora lo importante es creer en la industria nacional, en los desarrollos propios y en esa articulación necesaria con la academia. En esa línea, opinó, va a ser determinante que las investigaciones que se hagan apunten hacia las necesidades por resolver puesto que no basta con grandes estudios individuales, con tesis o tratados que se queden guardados en las bibliotecas. Hoy más que nunca, dijo, Colombia requiere de ciencia aplicada al desarrollo del país y al mejoramiento de la competitividad en un sector tan importante como la farmacia.

 

“Esta emergencia, y lo digo como salubrista público, nos está demostrando lo importante que es el cuidado de la salud, desde la atención primaria, promoción y prevención de enfermedades, pero igual desde el inicio de los hábitos de vida saludable y a partir de toda la perspectiva básica hasta las enfermedades no transmisibles y en este caso, como se está demostrando, las enfermedades infecciosas y pandémicas, un claro ejemplo, la situación viral que enfrenta el mundo actualmente. Este es un momento adecuado para que todos pensemos conjuntamente, cómo unimos esfuerzos para lograr grandes cosas”, señaló el dirigente gremial.

 

El entorno en salud por el deterioro del medio ambiente pasa costosas facturas de cobro y por ello el cambio climático, la condición endémica de trópico y factores que ingresan como la resistencia bacteriana, las mutaciones y otros fenómenos, están trayendo nuevas enfermedades que hacen que la ciencia esté a diario con las alertas encendidas.

De acuerdo con el profesional, los avances industriales y la destrucción del medio ambiente son señales para prepararse y estar al tanto porque la contaminación y la extinción de los ecosistemas son un case importante para los nuevos males que afectarán a la humanidad. El asunto es prepararse para hacerle frente a los nuevos retos patológicos, salir bien librados y sostener la humanidad.

Aclaró que, si bien hay problemas graves, el tema no da para ir a extremos fatalistas, sin que ello implique que las personas, las empresas y las comunidades, no deban comprometerse con el planeta y su sostenibilidad. El asunto, dijo, pasa, por optimizar y avanzar cada día más en la industria de la salud y en el desarrollo de los medicamentos. Allí, recalcó, se necesita autonomía sanitaria y pensar mejor para diseñar una política industrial farmacéutica verdadera, sólida y actualizada.

Esa política industrial farmacéutica, expresó, no debe confundirse con “anti-globalización”, ni proteccionismo sino con estímulos y apoyos a la manufactura y al emprendimiento local, así como a los investigadores colombianos porque la idea es creer en el producto y el talento nacional, eso sí, expuso, unidos porque solo así es factible conseguir y aportar mucho más.

Hoy sin duda y con los saldos que dejó la pandemia hay dos sectores que están llamados a ser protegidos y muy blindados, se trata de la agricultura y la farmacia porque con el campo se garantiza el suministro de comida sobre la base de la seguridad alimentaria y con la segunda, el país puede estar totalmente tranquilo porque contará con investigación, desarrollos y medicamentos, todo en favor de la salud, un principio histórico igualmente relevante porque garantizar que no habrá hambre y que existen armas para la enfermedad resulta más que reparador.

Por tal razón, estimó Asinfar, todo en la vida es oportunidad y gracias a ello llegaron los acueductos como respuesta al grave problema de contaminación de las aguas y al surgimiento de enfermedades. En ese momento un agudo inconveniente redundó en la más grande solución y eso pasa hoy con sectores básicos para la vida, el agro y la farmacia, dos renglones muy ligados a una buena salud que tienen una gran opción de avanzar.

Sobre las vacunas, la de Stanford con cepas de chimpancé y la rusa, con cepa humana, el origen de la investigación no hace mayor diferencia en el resultado que se buscó y es crear un antídoto a partir de la modificación del virus. Allí, explicó Méndez, el que se atenúa y debe preocuparse es el virus en vista que le alteran sus características.

 

Mejoró el abastecimiento de materias primas

 

Imagen tomada de CORRIERE.ITEn momentos complicados de la pandemia un problema que tuvo en alerta a las farmacéuticas fue la dificultad con las materias primas, un fenómeno que llegó a amenazar el mismo costo de los medicamentos. Hoy por fortuna el lío quedó superado y los insumos para la farmacia siguen ingresando en un porcentaje que tranquiliza.

A nivel internacional el inconveniente de las materias primas logró estabilizarse, una buena noticia porque después de cinco meses de caos, emergencia, de la negativa de despacho y del cierre de fronteras en muchos casos, la industria nacional pudo trabajar gracias a una labor coordinada con el Ministerio de Salud, con la Dirección de Medicamentos, con el Instituto Nacional de Vigilancia de Medicamentos y Alimentos, Invima así como con el Fondo Nacional de Estupefacientes para el caso analgésicos, miorrelajantes y productos de control, se ha hecho una labor importante para evitar un desabastecimiento total porque al margen de todo siempre hay riesgos, insuficiencia y con ello la necesidad de mejorar procedimientos y de esa manera seguir adelante.

 

No experimentamos desabastecimiento total, pero si tuvimos alarmas en todos los renglones de la farmacia, debimos hacer provisión de materias primas desde otros países, hubo líos en transporte, en especulación de precios a nivel internacional lo cual causó afectación y desde luego procesos internos que hemos logrado superar con celeridad, un escenario al que se unió trabajo, esfuerzos y compromiso para cumplir con el papel de llevar medicinas que no admite desconexión y que va de la mano siempre porque en la situación actual lo coherente es cooperar y no competir”, concluyó el Presidente de Asinfar, José Luis Méndez.

En el tema de las vacunas para enfrentar la Covid-19, Asinfar considera que lo verdaderamente importante es su eficacia, seguridad, accesibilidad y desde luego hacer de la solución, una salida democráticamente posible, es decir que, en sus diferentes etapas, todos tengan cabida como industria. El gremio espera que la farmacia encuentre remedio a un problema muy complicado, a una pandemia que ha cobrado vidas y costado adelanto. La industria hace votos para que todos desde esa tribuna puedan contribuir y así encontrar caminos y canales para hablar sin egoísmos, con muchas propuestas más no con protestas.

Los años han sido testigos de la vacunología y del trabajo arduo en innovación e investigación para la creación de nuevas vacunas. Gracias a esto el ser humano logró proyectos médicos que hoy son vitales en la prevención de un número importante de enfermedades infecciosas, así como de otras patologías. De todas maneras, vienen nuevos retos en infectología, en alergias, enfermedades autoinmunes que implican grandes desafíos en el aún joven nuevo siglo.

Con las investigaciones, progresos y tratamientos ha sido posible aniquilar algunos males y ejercer control sobre otros tantos. El hombre es inquieto y por ello son enormes los descubrimientos y los trabajos en biología molecular. Igual resultan importantes los avances en bioquímica de proteínas, inmunología, bacteriología y el mismo ADN recombinante. Todos esos avances hacen pensar que vendrán grandes retos, pero igual enormes adelantos.

Viendo algunos apartes de los interesantísimos libros de medicina y literatura científica que publica la editorial Elsevier, la añeja casa fundada en 1880, es al pie de la letra alentador saber que los aspectos técnicos serán refinados de manera tal que cualquier antígeno o epitopo podrá presentarse de manera altamente inmunogénica.

Según los expertos de Elsevier, estas tecnologías modernas han llevado a la formulación de un paradigma en la investigación de vacunas en el que la genómica y la misma proteómica de las enfermedades se analizan a priori con el fin de identificar los factores que estarían implicados en la respuesta inmune, y que podrían ser adecuados como candidatos vacunales.

Como es visible, la ciencia no descansa, sigue caminando por senderos ignotos y complicados, pero con herramientas suficientes y el mayor juicio para deshacer acertijos microbiológicos y dar respuesta a tantas dolencias y enfermedades que siguen impactando a los seres vivos, entre ellos al hombre. Con ese trasegar y firme compromiso, los médicos, científicos y expertos enfrentan retos infranqueables que, al encontrar solución, avalan un planeta tranquilo en donde el activo más preciado reposa en el conocimiento, dispuesto de manera decidida y superlativa para garantizar salud, bienestar y vida.

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