Jueves, 25 Septiembre 2025 16:54

Entorno geopolítico retrasaría entrada en vigor de normatividad europea

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El gremio palmero que tuvo una imponente Conferencia Internacional en Cartagena cree que seguir con los aplazamientos castiga a los agricultores que como Colombia hicieron la tarea.

Al cierre de la 21 Conferencia Internacional de Palma de Aceite en Cartagena el gremio palmicultor señaló que hay no solo retos sino oportunidades en materia de producción y exploración de nuevos mercados, una situación que optimizará las perspectivas de una siembra que ha marcado la ruralidad productiva por la imponente agroindustria, la generación de riqueza y la calidad de vida de quienes laboran en la cadena.

El presidente de la Federación Nacional de Cultivadores de Palma de Aceite, Fedepalma, Nicolás Pérez Marulanda destacó que la dirección de medio ambiente de la Unión Europea consideró pertinente estudiar la posibilidad de aplazar otros 12 meses la entrada en vigencia de la normatividad europea que limita las compras para productores primarios que talen bosques y atenten contra fauna, así como flora.

El vocero dijo que se adujo por parte de los europeos que hay un problema con la plataforma tecnológica que la comisión tenía que haber puesto en funcionamiento para registrar todas las operaciones y las debidas diligencias. Expresó que posiblemente pesaron otros temas también como la política arancelaria, el conflicto de Ucrania, igual el de Gaza y otros que tienen el mundo en vilo, unos criterios que tienen asidero porque Europa puede estar pensando que es un momento muy arriesgado para restringir el ingreso de materias primas como el aceite de palma ya que hay que recordar que son en total seis productos los que están en la lista de la norma, verbigracia, café, cacao, palma de aceite, maderables, soya y ganado de carne.

 

“Creo que se dieron cuenta de todo el impacto que puede venir en un contexto tan volátil y creo que ese eventual aplazamiento no nos conviene porque los colombianos habíamos hecho un gran esfuerzo por ponernos a punto y por eso vislumbrábamos unas oportunidades de mercado sumamente importantes con precios igualmente atractivos. En esa medida el tema no nos conviene, pero mirando el trámite que debe pasar por el Parlamento hace parte de una intención mas no de una decisión, pero igual en Colombia nos seguiremos preparando para eso y el esfuerzo que hicimos para cumplir nos sirve en todo caso para tener un mayor estándar de producción de aceite de palma para cualquier mercado”, apuntó Nicolás Pérez Marulanda.

 

 

Hay nuevas fuerzas del mercado y nuevas oportunidades, pero asimismo nuevos retos y dificultades que deben solucionarse para poder aprovechar esas opciones. A juicio del dirigente gremial el tema tecnológico ha despuntado y se realzó en la Conferencia porque solo con nuevas herramientas de punta podrá aumentarse los rendimientos en campo, mejorar los procesos en las plantas extractoras y a darle muy buen manejo a un sector, instrumentos que se hacen cada vez más preponderantes para seguir creciendo y garantizando sostenibilidad y alcanzado más y mejores negocios.

Dentro de las nuevas perspectivas, Pérez Marulanda destacó los combustibles de segunda generación o avanzados determinantes para la aviación y los barcos, un mercado de estimable tamaño que demanda un trabajo que Colombia viene haciendo de tiempo atrás y es lograr la elegibilidad del aceite de palma nacional para producirlos y un tema más coyuntural que tiene que ver con los aranceles en Estados Unidos, un tema que se espera termine por decantarse porque de quedar tal y como está, aumentarían las posibilidades de Colombia para exportar significativamente a ese mercado.


Aumentar productividad palmera sí, pero sin ampliar frontera agrícola

Una realidad es innegable, Colombia necesita aumentar su producción palmera y de aceite, pero con materiales potenciados que redunden en mayores rendimientos y extracción de mejor aceite. La precisión la hizo el presidente de Fedepalma quien recalcó que todo se puede lograr sin ampliar la frontera agrícola ya que esta ya está definida.

 

“Nosotros lo que podemos hacer es ampliar el área dentro de la frontera agrícola, pero nunca ampliarla. La ventaja que tiene Colombia es que tiene tierras disponibles dentro al interior de esos límites y como es bien sabido, un principio fundamental de estas industrias es que nosotros todos los que sembramos debemos tener cultivos ubicados dentro de la tierra que el gobierno nacional a través de un proceso de planificación de largo plazo define que la vocación de esos terrenos es la producción agropecuaria”, declaró el señor Pérez Marulanda.

 

 

Agregó que el gremio palmero si ve oportunidad de ampliar el área algo que de hecho está sucediendo, dejando claro que no es decisión de la institucionalidad palmera puesto que en Colombia cada quien decide qué siembra y cómo lo hace. Agregó que la realidad del sector palmero es que muchas empresas están ampliando las áreas dedicadas al cultivo, algo que pasa en muchas partes del país. Un ejemplo a mostrar es el departamento de Casanare en donde el crecimiento en los cultivos es importante en algunos de sus municipios.

Un reto de la palmicultura insistió, es renovar parte del área que ya está sembrada, un factor trascendental y prioritario para las empresas y los cultivadores ya que antes que expandir áreas, tiene mucho más sentido renovar las que hay establecidas, ejercicio que requiere unas inversiones demasiado significativas.

 

“Yo sí espero que haya un crecimiento no acelerado, pero un repunte en el área sembrada, pero hasta que no se hagan las inversiones de renovación, no se va a empezar a ver mucho en los números totales de área. El año pasado terminados con 610.000 hectáreas y este año por lo que pude recoger hay por lo menos unas 10.000 hectáreas adicionales que se están sembrando y así irá creciendo progresivamente”, puntualizó Pérez Marulanda.

 

Al abordar el asunto de mercados el dirigente gremial expuso que precisamente el rol importante de Fedepalma, o por lo menos buena parte de esta agremiación es identificar las citadas oportunidades, de hecho, se ha hablado en extenso de los combustibles avanzados, pero también de alimentación animal tanto en el entorno local como foráneo, especialmente en Estados Unidos, pero manifestó que Colombia tiene una industria avícola y porcícola importantísima con un dinamismo muy importante.

 

 

Aparte del mercado nacional, dijo Pérez Marulanda hay una opción muy grande en Colombia, pero igual en Estados Unidos, uno de los mercados más grandes en carne bovina, pero también en porcicultura y cría de aves de corral, justamente un objetivo de corto plazo.

Sobre llegar con producto de palma a India en donde hay posibilidades, el presidente de Fedepalma reveló que este año ya se hicieron unas exportaciones a ese país que tiene la desventaja logística de estar muy lejos, sin dejar de lado que tiene como vecinos a los dos más grandes productores de aceite de palma.

 

“Yo creo que ese es un mercado un poco más de oportunidad porque nosotros debemos aprovechar nuestra posición geográfica para atender mercados más cercanos pues en este negocio los clientes pesan mucho en la competitividad, pero creo que lo que se ha demostrado es que Colombia con el aceite que produce está potencialmente en capacidad de llegar a cualquier mercado del mundo, ahí ya es un tema de precios relativos y competitividad”, agregó el presidente de Fedepalma.

 

En materia de precios, explicó Pérez, el ingreso al productor colombiano depende de la cotización internacional y la tasa de cambio que dicho sea de paso ha tenido una corrección a la baja, 3.900 pesos nuevamente en promedio, que comparado con 4.200 o 4.300 pesos, el promedio de 2024 significa una reducción que se ha compensado en el ejercicio con la recuperación de los precios internacionales lo que ha hecho que los palmicultores no hayan sentido tanto los efectos de la baja en la moneda de cambio. Otro aspecto que ayuda es el bajo costo de los implementos e insumos de las materias primas para la palmiculrura, una condición amable que no ha hecho que la situación sea tan dramática como en otros sectores netamente exportadores.

 

 

“Yo no percibo que vaya a haber una corrección adicional a la tasa de cambio, de hecho, ya empezó a ajustarse nuevamente, no hay razones para hacerlo, la situación fiscal es bastante complicada en Colombia, entonces yo espero que, con una estabilidad relativa, este siga siendo un momento importante y favorable parea los cultivadores”, acentuó Pérez Marulanda.

 


Cambio climático, la gran amenaza

El presidente de Fedepalma manifestó que, por cambio climático, todas las actividades agropecuarias tienen que estar permanentemente entendiendo los efectos del clima en el comportamiento del mismo cultivo y en las plagas y enfermedades.

Aseguró que en palma esa es una de las razones de ser de Cenipalma entidad que constantemente tiene que entender como se van ajustando las enfermedades a los cambios del clima, una realidad que ha generado muchas conferencias y foros sobre el comportamiento de los insectos en función de la temperatura, los periodos secos, no solo los insectos que resultan maléficos para la palma, las llamadas plagas sino los insectos benéficos como el que hace la polinización de la palma de aceite que es un aliado absolutamente crucial.

En Indonesia en 700.000 hectáreas de palma un experto observó que las poblaciones cambian las poblaciones de insectos cuando hay aumentos significativos de la temperatura un aspecto que da la idea de la importancia de ese tema que debería tener a todos los países con un plan o estrategia clara de mitigación y adaptación al cambio climático porque se trata de la interacción del cultivo con el medio ambiente y ve que acontece con temperaturas, lluvias y todo lo atmosférico.

 

 

Finalmente, el presidente de Fedepalma anotó que la sostenibilidad en Fedepalma arrancó mucho antes de que el asunto se convirtiera en una moda porque para el gremio todos los productores, grandes, medianos o pequeños son importantes y tienen los mismos derechos y posibilidades para entrar en la ruta de la competitividad y en el mejor de los casos lograr su certificación, una tarea principal que demanda más trabajo por certificar productores es un proceso dispendioso pues hoy después de tres años hay 400 palmeros que lograron el reconocimiento, un paso que invita a trabajar con el centro de Investigación de la Palma, Cenipalma, todo haciendo las cosas bien y de manera ordenada.

La palma quedó muy pendiente de poder participar como protagonista de la transición energética de la que el presente gobierno habló con interés, pero en donde quedaron muchas cosas por hacer desde la palmicultura.

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