Sábado, 29 Marzo 2025 01:26

Ubalá, destino con magia y sorpresas en las montañas de Cundinamarca

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Ubalá, destino con magia y sorpresas en las montañas de Cundinamarca Tomada-de-Viajar-en-Verano

La población tiene alojamientos rurales, casas campesinas, glamping, camping y mucho más, solo que no hubo asociatividad para catapultar al Guavio y sus rutas como una verdadera potencia.

En la vasta y generosa región del Guavio en Cundinamarca se iza esplendoroso el municipio de Ubalá, uno de los tesoros agrícolas y turísticos de la añeja provincia que se ubica como un ícono en las montañas de la cordillera oriental. Esta municipalidad de 9.257 habitantes aproximadamente fue fundada el 23 de octubre 1846. Cabe anotar que este lugar fue territorio de indígenas Chíos un pueblo articulado a la grandilocuente Confederación Muisca.

Este pueblo de extensa historia deja ver diversos acontecimientos que van desde la infausta llegada de los españoles que fueron contaminando con sus enfermedades a los aborígenes que fueron desapareciendo básicamente por epidemias hasta la migración que dejó tan solo el recuerdo y el nombre de los poblados que conformaron la muy especial región indígena.

A la comarca hizo su arribo el clérigo fray Alonso Ronquillo entre los años 1614 y 1620, el religioso falleció en 1642 y después de ello vino un declive por las despoblaciones habida cuenta que la vida se complicó por los virus, verbigracia la villa de Mámbita que vio las exequias de muchos de sus hijos y a su vez correr a los supervivientes que hallaron refugio en Pueblo Viejo.

La infidelidad o vagabundería, como se diría en tiempos de mi abuela, igual marcó la historia de Ubalá que experimentó una proscripción abrumadora en 1845 tras el adulterio de la señora Catalina Rojas, esposa del señor Celedonio Urrego, quien se enfrentó al pretendiente de su señora, el alcalde Pedro Daza, personaje que convenció sentimentalmente a la fémina que estaba totalmente dispuesta a abandonar al engañado y entusado marido, decisión que finalmente tomó. Dicen los lugareños que la situación pasional redundó en líos de seguridad y crimen pues el burlado consorte terminó creando una escena en la que uno de sus dos hermanos se disfrazó de mujer, después de atraer al burgomaestre y hacerlo ir a las orillas de la Quebrada Grande muy cerca del puente que conducía a la vivienda campestre de Daza, este fue brutalmente asesinado, algunos dicen que acudió al machete para ultimar al concubino. Si bien se puso punto final al incómodo amancebamiento, Celedonio Urrego y sus hermanos fueron procesados y sin vacilación condenados a fusilamiento que se ejecutó en la plaza principal de la población, un hecho que causó pavor en los habitantes del recordado Pueblo Viejo que decidieron trasladar el antiguo asentamiento a donde queda Ubalá actualmente.

El hermano del expresidente hijo de Guasca, Mariano Ospina Rodríguez, Pastor Ospina, entregó unas tierras a las personas que decidieron abandonar Pueblo Viejo y fue así como en 1846 fue levantado el distrito parroquial, se trataba de un paraje que gustaba mucho a quienes venían de los llanos orientales, tan llamativo y atractivo que conllevó a la fundación del municipio el 23 de octubre de 1846.

 

 

En el ocaso del siglo XIX se dieron descubrimientos de oro y plata, también hubo reportes de yacimientos de galena argentífera y otro tipo de metales, lo cierto es que con el tiempo Ubalá fue también un centro esmeraldero de donde siguen saliendo gemas de enorme calidad.

La historia no para y Ubalá fue incluida en un proceso de desarrollo que le puso sello a la región, en 1992 fue construida la central hidroeléctrica del Guavio que no tuvo los mejores reductos puesto que hubo alteraciones agrícolas, sociales, económicas y ambientales, todo el proyecto condujo a un replanteamiento de las relaciones entre comunidades. Aunque parezca increíble, Ubalá es el único municipio de Colombia que está dividido en dos partes, entre la parte A y B hay de por medio otro poblado, Gachalá. Más allá de este fenómeno de división política, la región perdió mucho porque la zona de inundación arrasó con zonas de alta productividad agropecuaria. Hoy los habitantes siguen sembrando, pero hay efectos sobre los volúmenes de café y queda, eso sí, un paisaje paradisiaco que incentivó el turismo y la adaptación de hoteles, restaurantes y servicios diferentes de distracción como camping y glamping entre otros servicios.

Hoy no solamente se habla de indígenas precarizados por la presencia española, también de abuelos, bisabuelos y gentes buenas que vieron la manera abrupta como se les modificó el entorno, muchos murieron abrazados por la nostalgia pues el terruño que les dio sepultura era totalmente diferente al que les dio vida y espacio para crecer, sembrar y conocer la felicidad, como dicen, “no todo lo que brilla es oro”.

La realidad agrícola, a pesar de todo, sigue siendo importante, el turismo encontró oportunidad con el embalse que muy bien se acompaña de un contexto paisajístico enamorador. Ubalá tiene muchos lugares que atraen, uno de ellos Laguna Verde, un espejo de agua entre el boscaje atiborrado de leyendas, no en vano es una laguna sagrada y de adoración de los Muiscas en donde según algunas personas sigue caminando una diosa precolombina.

Es imperdible visitar la iglesia de la Inmaculada Concepción construido en 1846 por don Fernando Amézquita. En 1910 empezó la reconstrucción del templo, trabajos que culminaron en 1934 una obra que afianzo a Ubalá y a su parroquia que depende de la diócesis de Zipaquirá.

Otro atractivo es el embalse del Guavio, represa construida entre 1980 y 1992, sitio ideal para la pesca y diversas actividades como el deporte náutico y todo tipo de distracción. La Cueva de Nitro es otro sitio de obligada asistencia por cuanto este paraje natural se encuentra en predios que en tiempos prehispánicos estuvieron bajo el mando del cacique Nitro.

 

 

Si se busca otra experiencia está la Quebrada de la Misericordia ubicada en la inspección Soya, un punto geográfico magnífico que está entre dos cerros y en donde se formaron para el deleite lagos y cascadas translúcidas. Y si se quiere seguir con agua, Ubalá ofrece las Cascadas de Agua Blanca, unas caídas con una altura de aproximadamente 50 metros las cuales desembocan en el rio Chivor.

Ubalá basa su economía en las actividades agropecuarias, hay pequeños núcleos productivos que pueden considerarse de consumo familiar, sin embargo, hay una oferta adicional de alimentos que abastecen el mercado local y el de Bogotá. Este municipio cultiva caña para la elaboración de panela, maíz, arracacha, yuca, café, frutales y verduras, las cosechas suelen ser trascendentales y abundantes por la calidad de suelos, clima y variedad de productos. Su ganadería, caracterizada por ser extensiva y de doble propósito, el avance genético ha permitido mejorar la producción de carne y leche con unos bovinos resistentes a los cambios climáticos los cuales reportan buena conversión con una dieta variada entre pastos y forrajes.

Ubalá es un destino que debe ser visitado pues guarda encanto, pero igual enormes riquezas, ya que aparte de su agricultura hay una minería con variadas extracciones porque exixten reservas de esmeralda, hierro, barita, mármol, cuarzo, calizas, cobre, pirita, yeso y hasta petróleo, un lugar que ha llamado la atención de inversionistas y empresarios por la riqueza que genera.

El hierro de Ubalá es catalogado de reconocida calidad y sale de una explotación mixta en la vereda Santuario, es decir, abierta y subterránea en donde participa Acerías Paz del Río en común acuerdo con Votorantim que llevan el material extraído en camiones hasta Belencito en Boyacá, sitio en donde es procesado. Todo indica que se trata de una riqueza compartida entre Boyacá y Cundinamarca, aunque hay que recordar que Acerías Paz del Río pasó a manos de inversionistas brasileros en 2007, posteriormente ingresaron capitalistas nacionales, Trinity Capital y Structure.

En Ubalá con el resto del Guavio es común ver aves de distintas especies, entre las tantas se pueden citar la pava negra aburria, el águila crestada, ermitaño gris, suelda limón, tapaculo cabeciblanco, saltarín verde, toropiscos, mirlas coloradas y palomas coloridas. La fauna es igualmente sorprendente el lugar acoge armadillos, chuchas, ratones de campo, conejos, comadrejas, mirlas, copetones, faras, guaches, tinajos, osos de anteojos, venados de cola blanca y jaguares.

Según las autoridades en la jurisdicción de Corpoguavio hay reinos protegidos que están en alto grado de vulnerabilidad, un caso puntual es el del jaguar que hace presencia en Gachalá, Medina y Ubalá zona B. Los expertos piden preservar y no atentar contra este felino majestuoso vital en los ecosistemas ya que controla poblaciones de otras especies que pueden llegar a ser invasoras.

 

 

Nada más oportuno que estar en la Ruta del Agua y abordar inicialmente a las personas que comandan la Asociación para el Desarrollo Agroturístico y Ambiental de la Provincia del Guavio, Futuragua, un ente ubalense que agrupa emprendimientos, empresarios, academia, hoteles y todos los servicios especializados en turismo de la comarca, gente pletórica de conocimiento y evocación, destinada a proyectar sobre pilares de conocimiento y experiencia el futuro económico de la gran región, el muy colombiano y apacible Guavio, el lugar que concita el interés de quienes buscan naturaleza y ofertas turísticas diferentes.

En charla con Diariolaeconomia.com, la representante legal de la Asociación Futuragua Ángela María Alomía aseguró que desde hace once años la entidad nació para darle cabida a todo tipo de emprendimiento que impulse el turismo de Ubalá y de la región del Guavio. Si bien hubo una reestructuración hace dos años y medio, Futuragua siguió potenciando su iniciativa mejorando temas que no funcionaban e integrando asociados en menor número, pero con mayor compromiso, ya que anteriormente hubo muchas personas que lastimosamente se fueron separando de los compromisos inicialmente adquiridos, en resumen, dijo, se volvió a inyectar nueva sangre y energía para que todo volviera a funcionar en favor de la región pues hay emprendimiento, generación de empleo y todo el ánimo para catapultar a Ubalá como destino turístico exótico y diferenciado.

Como el ser humano sigue empecinado en diversificar su manera de descansar, Ubalá se consolida como el lugar ideal para quienes buscan paisaje, aves, tranquilidad y armonía, pues es muy visible que los citadinos están demandando espacios verdes y sitios en donde no haya influencia de espectros electromagnéticos como celular, televisión y otros que alteran el verdadero descanso, menos en donde no haya antenas ni nada que conlleve a la contaminación visual o auditiva.

El turista, indicó Ángela María Alomía, quiere más biodiversidad, en ese sentido, acentuó, el Guavio es un sitio maravilloso en donde hay muchas cosas por hacer y Ubalá con Futuragua se convierte sin duda en la primera puerta para arrancar con turismo y darle más fuerza a esa iniciativa que prendió motores hace dos o tres años, un trabajo hecho con las uñas y con mucho esfuerzo, pero hay de por medio una misión importante que con toda seguridad saldrá adelante y es dar a conocer paisajes, biodiversidad y encanto, ello acompañado de gastronomía, café, agricultura, minería y todo tipo de productos comestibles como los frutos que se obtienen al igual que vegetales y hortalizas.

La población cuenta con alojamientos rurales, casas campesinas, glamping, sitios para camping y mucho por mostrar solo que no hubo esa perentoria asociatividad que hubiese hecho de este punto del Guavio una potencia tal y como pasa en otros lugares del mundo, sin embargo, insistió la vocera, se hará hasta lo imposible por mostrar la región y sus encantadores paisajes.

 

 

Vale la pena recalcar que este destino turístico invita a todo tipo de inversionistas para que desarrollen complejos turísticos con ofertas diversas, una gestión que ya se ha hecho gracias a los huéspedes extranjeros que llegan a las cabañas La Campiña quienes disfrutan de aire puro, paisaje, naturaleza y confort. En Ubalá hay fincas que lograron especializarse y brindar espacios de camping con el fin de que los viajeros locales o internacionales puedan descansar y comer algo típico, frutas sin químicos o un boscaje en donde puedan poner pies y manos en un árbol, logren desenergizarse y conectar con la naturaleza que ofrece variedad en olores, sabores sin dejar de lado el concierto natural a cargo de los pájaros de la provincia.

Un sitio que ofrece mucha actividad es la represa que fue construida hace 30 años, lugar que permitió fomentar empresa, empleo y crecimiento, pues hoy la gente mira el proyecto con otros ojos.

El paisajismo, senderismo y toda la oferta acuática de la región podría cautivar capitales foráneos, pues la cercanía con Bogotá es total y ello incentivaría a construcciones o adecuaciones para aprovechar el contexto natural, sencillamente porque las empresas de turismo han logrado detectar que los destinos de sol y playa, siendo de elevado consumo, están siendo cambiados por montaña y experiencia.

 

“No estamos muy lejos de esa situación y por eso invitamos a la gente, al nativo y a quienes ya están aquí a que cuiden su tierra, que experimenten nuevos espacios y le brinden oportunidad a la gente del municipio. Hoy la gente se está yendo para la ciudad, los jóvenes están partiendo a estudiar y en Ubalá cada vez hay menos personas, ahora bien, las personas adultas o adultas mayores están regresando al campo brindando hospedajes, pero lo que se quiere es convencer a los muchachos y muchachas para que se queden y hagan parte de las nuevas opciones que se abren con el turismo. La idea es que el turista venga a alojarse y no el que venga a generar gran hotelería porque hay mucho o todo por hacer, pero no es imposible y requiere apoyo económico porque a decir verdad alcaldías y gobernaciones no han puesto sus ojos todavía en este lugar. En este momento necesitamos gente que nos apoye con nuestros proyectos, puede ser a través de las ONG y también empresas o grupos industriales que patrocinen emprendimientos y coadyuven a descubrir potenciales porque hay talento, ideas y profesionalismo”, comentó la señora Ángela María Alomía.

 

Agradeció las enseñanzas de las personas del campo de quienes dijo se ha absorbido mucho conocimiento, lo cual demuestra que quien viene de las ciudades tiene mucho que aprender al lado de unos verdaderos maestros, esos de ruana que se formaron sembrando, desafiando montañas, climas y hasta fantasmas, aunque en los campos más que lloronas o patasolas, lo que sí asusta es la DIAN y su carga impositiva.

El esfuerzo ha sido mucho, pero en Ubalá las fincas tuvieron ojo avizor, fueron mirando oportunidades y se lanzaron a nuevos retos empresariales que les permitió ser generadores de empleo para muchos individuos.

Esta tierra de osos, venados, águilas y aves cantoras, también de esmeraldas y riqueza en cantidad es el lugar perfecto para vivir y llevar una vida sana. Es tan exclusivo el pueblo que hay frutos exóticos que no conocen ni sus mismos habitantes, un ejemplo una especie de guama pequeña que seduce el paladar más fino. Igual existe el chachafruto, una especie del tamaño de un frijol o algo más de volumen y que tiene una tabla nutritiva que impresiona, además de otras propiedades.

Ubalá también siembra guatila, un producto que además de bajar colesterol, ayuda a limpiar la sangre con sus batidos y todo tipo de preparaciones que exigen esta hortaliza o fruto de la familia de las cucurbitáceas. Tan versátil es que de la también llamada papa cidra o papa de pobre se hacen helados y yogures.

 

 

Igual la región produce feijoa y café en distintas variedades de donde sale un bebestible de aroma y sabor especial, pero también dulces, licores y postres por citar algunas.

Futuragua sigue golpeando y abriendo puertas para explorar nuevas formas de ayuda lo cual incluye capacitación que se logró en la asociación hace tres años en plena reinvención cuando el Servicio Nacional de Aprendizaje, SENA, acudió al llamado y adiestró a los emprendedores que están plenamente preparados para elaborar proyectos.

“Personas que jamás hicieron un plan lo lograron, se graduaron y con el título del SENA se apropiaron de la región, del turismo y la calidad en servicios. La idea no es solo buscar recursos sino diseñar proyectos para que el dinero llegue de manera correcta a la asociación”, destacó la representante legal de Futuragua.

 

Agua, un recurso esencial para el buen turismo

En turismo todo puede ser muy bueno, pero si la calidad del agua no es la mejor, no habrá destino turístico que aguante porque la gente se queda o prefiere los lugares que garanticen acueductos óptimos, saneamiento básico y salud, nadie quiere regresar enfermo de un viaje y actualmente el agua se ha convertido en una razón para elegir o descartar un viaje, una razón de peso para que los gobiernos afinen en sus inversiones y con una debida potabilización del agua se pueda garantizar la estadía tranquila del turista.

Hoy Colombia se encuentra entre los diez países con mayores recursos hídricos, ha perdido terreno, pero hoy cuenta con cantidades importantes de agua que obligan a trabajar con mayor empeño en los acueductos y a llevar inocuidad líquida a hogares y hoteles, una facultad que no se tiene porque en ciudades importantes es visible la mala calidad del básico elemento. Paradójicamente hay fuente de agua con mucha más pureza en las veredas en donde los campesinos consumen agua de nacimientos lo que resulta positivo, lo malo es que hay acuíferos en sitios ricos en hierro que impactan la salud ya que producen cáncer y otros males como diarreas o afección intestinal severa.

Para el capítulo Ubalá, hay casos de personas con afectaciones agudas que obligan a desplazar al paciente a un hospital distante una hora o más para que sea atendido y en ocasiones el viaje es hasta Bogotá en donde se llevan a cabo los tratamientos. Es por eso, apuntó, que es urgente cuidar el agua, tenerla limpia y saludable, a la medida del turismo en donde debe haber un compromiso de los gobiernos locales y departamentales, obviamente también de la administración nacional.

El agua y su pureza, concluyó Alomía, es un compromiso no solo de Colombia sino del mundo entero pues hasta en las grandes potencias hay falencias hídricas o de abastecimiento del recurso hídrico potabilizado y confiable.

 

 

 

Ubalá tiene todo para crecer en turismo

Al acudir a la onomástica u origen de los nombres, para determinar el de Ubalá hay que viajar en el tiempo a épocas prehispánicas, más exactamente a las comunidades Muiscas. Según algunos inquietos en el tema Ubalá traduce “al pie de la loma” o “lugar de la falda”, todo referente al entorno de serranía y altozanos. Una definición consecuente por las características del hermoso lugar.

Continuamos el diálogo con la Gerente de Cabañas La Campiña Nelly González quien anotó que con la consolidada Futuragua queda plenamente demostrado que la unión hace la fuerza y en este caso en favor del turismo y de Ubalá, un lugar esplendido que ya tiene gente apasionada, comprometida y empresaria haciendo su mejor esfuerzo por dar a conocer este destino de la Provincia del Guavio, posiblemente ignoto para muchas personas de Bogotá que tienen muy cerca un lugar lleno de montañas en donde el agroturismo sigue abriéndose paso.

Expuso que la idea es llegar a más personas con los oficios y gestiones hechas al amparo de Futuragua puesto que el turismo, en su opinión, no lo hace un establecimiento o una persona, simplemente es la sumatoria de varias iniciativas o personas enfocadas en pro de la actividad turística, un trabajo mutual o asociativo que impulse el turismo en la región, particularmente en Ubalá.

Hay que decir que con este trabajo empieza una serie de entrevistas y notas periodísticas mostrando el potencial de Ubalá, pero asimismo de otros lugares del país lo que incluye la Colombia profunda.

En esta oportunidad hay temas sugestivos como la minería y los lácteos, un sector que promete en la población en donde se están haciendo cosas distintas, con sello propio y un motivo para viajar al Guavio y retornar con productos “made in Ubalá”, totalmente novedosos, evolucionados y dignos de entrar en los hogares y oficinas en donde la salud está a la orden del día. Un voto de confianza que se garantiza toda vez que las elaboraciones se hacen con productos de la región matizados por su inocuidad.

 

 

González precisó que a Cabañas La Campiña le sigue yendo muy bien, todo, fruto del trabajo y la innovación que recurrentemente recibe el lugar. En el último año, reveló ha habido un importante crecimiento de las visitas y una diseminación de servicio y sitio por el sistema voz a voz, algo que ha resultado afortunado porque ya en varios países se habla de Ubalá y claro está, de Cabañas La Campiña, personas prendadas del sinigual espacio en donde a partir de la comodidad, el servicio y el confort disfrutan del paisaje y la hospitalidad de los ubalenses, razón de peso para recomendar el municipio y sus opciones gastronómicas, hoteleras y de turismo de experiencia.

“Más gente nos visita, muchos siguen viniendo a nuestras cabañas, seguimos innovando y mejorando nuestros espacios, un proceso demorado, pero gratificante porque ello redunda en el bienestar y satisfacción de nuestros clientes”, manifestó la Gerente de Cabañas La Campiña.

Un tema con la Provincia del Guavio es que en Bogotá una gran mayoría piensa que llegando a Guasca termina la aventura, pero dejan de lado la parte baja siguiendo por la ruta en donde se habla de paisajes, gourmet, cabañas, glamping, esmeraldas y muchas otras cosas.

Sobre la inversión extranjera, Nelly González expresó que la región valora toda intensión de inversión porque finalmente ello se traduce en desarrollo, empleo y mayores oportunidades. Enfatizó que los viajeros también le dan relieve al recurso hídrico y a toda una Ruta del Agua, un aspecto que ha sacado a la gente de La Calera para llevarla a Guasca y su Alto de la Cuchilla tan de moda por la práctica del ciclismo. Ahora lo interesante es que del páramo hacia abajo empieza un eje turístico, económico, social y ambiental llamado la “Ruta del Agua” que conduce a sitios inimaginables con otros climas y otras ofertas desde todo punto de vista.

 

“Esto actúa como un portal, el descubrimiento de un mundo nuevo, tan agradable y amañador que ahora el que llega a la región se quiere quedar. Nosotros les aconsejamos, les damos opciones de tierra siempre y cuando se proteja la región, su gente, su agricultura y sus costumbres porque hay un marcado arraigo a las raíces, a ese espíritu respetuoso de los ancestros, pero también al entorno y a la gente. Lo anterior deja claro que no queremos un turismo destructor o devastador, por el contrario, la puerta está abierta de par en par para quienes aman la naturaleza en todas sus expresiones, anhelamos un turismo sostenible, nada en masa, basado en economía naranja, totalmente comunitario y circular que le dé la mano a los campesinos y a los empresarios pues la idea es que todos alcancemos el progreso con una provincia de avanzada y protegida, reitero, basados en turismo”, subrayó Nelly González.

 

 

Insistió que en Ubalá y en el Guavio persiste un amor enorme por las especies de fauna y flora, por una biodiversidad envidiable y única que le quita el sueño a más de uno. Ubalá cuenta con orquídeas que solamente se dan en la región, esas que decoran el paso inquieto y prevenido del oso de anteojos, igual de los venados y cualesquiera cantidades de géneros o familias de la naturaleza. A juicio de la empresaria hay mucho por descubrir, pero mucho que cuidar, el asunto pasa por proteger y conservar.

 

Buena mesa, un motivo para visitar Ubalá

En ese enorme portafolio que ofrece el municipio está la gastronomía en vista que hay gallina criolla, piquetes que hacen agua la boca, carnes de gran calidad y un trifásico o avío que mata el hambre de cualquiera. Ya habrá tiempo de referirnos a él, pues nos lo ofrecieron en un lugar al que vaya que quiero regresar, pues es un plato especial con una historia enorme que parte de los campesinos de antaño y su almuerzo cuando no existía, el otrora, portacomidas o la famosa “coca” de plástico, el tema se resolvía de la mejor manera, con hoja de plátano, lo mejor para conservar y dar sabor a las comidas.

La región sirve con todo desparpajo el sudado de pollo campesino y la guatila en todas sus expresiones ya que se sirve de diversas formas y con todo tipo de ingredientes, hoy la aliada de la nueva cocina porque aparte de ir en plato fuerte o guarnición se ve en jugos, frescos, postres, dulces, ensaladas, sin duda un producto que subió de estrato, pero que más allá del uso gourmet goza de grandes propiedades por ser un alimento orgánico, tiene varias propiedades que ayudan a mejorar la salud.

 

 

Por tener tierras muy fértiles, Ubalá y su campesinado están apartándose de la síntesis química porque quieren poner productos agrícolas para la vida y no comercializar cosechas fumigadas, con venenos y culpables de muchos tipos de cáncer. La región la tiene clara, comida sí, pero para vivir, solo con bio-abonos, una notificación inmejorable para veganos, personas vegetarianas y a quienes les gusta la inocuidad.

Ubalá fue zona roja durante muchos años y esa condición ni se niega ni se esconde, pero para González la violencia quedó en el pasado y hoy por fortuna hay una seguridad a toda prueba que ha hecho que las visitas a la región crezcan y ello incluye turistas nacionales y extranjeros. La paz es tal que las personas pueden caminar tranquilamente por las calles, veredas, senderos e ir a lugares apartados sin ningún tipo de riesgo a cualquier hora del día o la noche.

“El turismo adolece de acompañamiento estatal, necesitamos un apoyo decidido, no se trata de poner la totuma, no, estamos creyendo en el campo, no queremos más migraciones a ciudades o al exterior porque no todo es como la gente cree, por fuera se sufre, y mucho. Estamos hablando con la gente joven de la ruralidad para que se quede, pero para eso es necesaria la mano gubernamental y la promoción, necesitamos que la gente sepa que existe Ubalá y la Provincia del Guavio, no solo como lugar de esparcimiento sino como tierra de paz”, expresó Nelly González.

Actualmente Cabañas La Campiña busca sostenerse y mejorar lo que se tiene en vista que el turismo aún no despega, pero confía en que todo volverá al crecimiento, a la rentabilidad y la felicidad, visto desde esa óptica la empresa no descarta ampliarse y agrandar la capacidad de alojamiento, un proyecto que incluye tener glamping o cabañas a un costado del embalse porque sin duda alguna a la gente le cautiva el tema acuático.

Finalmente, la Gerente de Cabañas La Campiña aseveró que para un agricultor o para quien hace un turismo diferente y con el mayor esfuerzo debería existir un trato tributario preferencial porque tal y como están las cosas los agentes del sector primario y los empresarios de las Mipymes perdieron competitividad y no ven el fruto de su trabajo, pues todo se va gravámenes. Sería ideal tener un campesino feliz, haciendo un trabajo realmente gratificante y con una buena remuneración producto de mejor rentabilidad e ingreso justo.

 

 

Aparte de todo, apuntó Nelly González, el campo y el turismo rural necesitan créditos blandos, condonaciones de deuda, asistencia técnica, bienes públicos, infraestructura y un capítulo especial para manejar el cambio climático, toda vez que muchos van a la quiebra por sembrar a la de Dios. Los campesinos, indicó, están necesitando verdaderos canales de venta, cero intermediación y condiciones reales para producir, hoy, lamentó, un labriego paga peajes caros, combustibles imposibles y asume unos costos de producción casi que inviables de soportar, un motivo más para que los gobiernos miren con sinceridad al campo porque con toda seguridad, alertó, si se acaba la producción agraria, habrá hambre y mucho sufrimiento. Para la Gerente nadie debe omitir que el futuro está en el campo y en el turismo, pensar otra cosa es condenar gente buena al caos social y económico.

“Necesitamos una agricultura y un turismo realmente viables, con condiciones porque salta a la vista que son actividades complementarias, un ejemplo las fincas demostrativas que resultan ilustrativas porque muchos niños o jóvenes desconocen los procesos del campo, infortunadamente no saben de dónde salen los productos con los que se alimentan. Hay que promover un turismo de experiencia, el de ordeño, labranza, semillas o compost. Hay gente que no conoce plantas como el tomate y con ese tipo de propuesta no solo se aprende, se gana gente para un campo profesionalizado a futuro porque hay demasiados chicos a los que les queda gustando el tema, eso sin dejar de decir que quienes van a las fincas temáticas terminan comprando alimentos muy sanos”, señaló la Gerente de Cabañas La Campiña Nelly González.

Yogurt innovador, de papayuela, guatila y mucho más

 

 

Después de un recorrido gélido de madrugada, por unas rutas cubiertas de neblina y tras una salida relativamente suave desde Bogotá, acudimos a una cita inaplazable, nos aguardaba en Ubalá la empresaria Mary Yaneth Herrera Urrego, quien maneja una línea de productos lácteos con particularidades únicas, totalmente naturales, sin preservativos, sin colorantes y sumamente recomendables para un cuerpo sano. Sus yogures además utilizan los productos nativos del municipio.

Fue muy interesante recibir el sol en la finca Los Salvios ubicada en la verada San Isidro Alto, allí después de un saludo afable iniciamos una charla grata con la fabricante de un yogurt muy exclusivo y con todos los atributos que uno quiera adicionarle. La muy amable señora produce lácteos totalmente saludables e innovadores, por ejemplo, fabrica yogurt de papayuela, guatila y en cosecha de balui también llamado balú o chachafruto, un producto nativo que se obtiene sin químicos ni pesticidas, las plantas son fertilizadas con bio-abonos, totalmente apartadas de urea o sustancias de síntesis química.

El balú es una leguminosa que como se dijo tiene similitudes con el frijol de gran tamaño. Este alimento propio de la región Andina tiene 23 por ciento más proteínas que alimentos tales como lentejas, garbanzos o las mismas habas. Este es un producto versátil que se prepara sopas, dulces, tortas, jugos y ahora en yogurt.

La empresaria explicó que esos son los tres sabores que yogurt Los Salvios está utilizando, aunque expuso que también ha incorporado arándanos por petición de los clientes. El balui, explicó, debe estar muy blando y muy tierno, en su punto para poderlo utilizar en yogurt o cualquier otra receta.

Este tipo de lácteo se comercializa en la zona y una clientela fija son los profesores, también los turistas que se hospedan en La Campiña ya que encuentran el producto allí, pues la firma de turismo hace sus pedidos y agota inventarios en especial cuando hay extranjeros que consumen hasta cuatro, uno detrás de otro.

 

 

La empresaria Mary Yaneth Herrera Urrego dijo que no solamente produce yogurt griego sino también líquido en litro o en vaso personal. Varios pedidos son de yogurt sin dulce, especial para personas que no gustan del azúcar o que lo tienen vetado de su dieta por prescripción médica.

Mary Yaneth es una mujer pertinaz que piensa en una comercialización más agresiva en Bogotá y en ciudades como Medellín, Cali Barranquilla o el Eje Cafetero. Según la emprendedora, sin conservantes y por las buenas prácticas ganaderas que se realizan desde el ordeño y la misma calidad de la leche que utiliza, los yogures pueden durar hasta quince días, una buena noticia, recalcó, para quienes demandan productos sanos y amigos de la salud.

Distribuir en la Costa Norte, precisó, exigiría producción en la zona y menos tiempos en nevera, pero la calidad sería la misma al igual que los beneficios para el organismo. Dentro de los planes está el crecer en la región y todo parece indicar que los resultados serán óptimos por cuanto algunos clientes han probado otros yogures y no cambian la marca de Ubalá, se quedan con Los Salvios, que anunció que probará con calabaza para tener nuevos sabores y opciones en salud.

El yogurt cuesta 4.000 pesos en la versión personal y el negocio ayuda porque los costos de producción se ubican entre 2.500 y 3.000 pesos, todo dependiendo de las cantidades que se vayan a procesar.

La empresa está en mejoramiento de pradera y por eso hay baja carga de animales, pero tiene claro que para ser ganadero primero se debe ser agricultor porque las vacas necesitan muy buena alimentación. Mary tiene muy definido que si el negocio sigue repuntando tendrá que aumentar el hato de manera importante pues solo con buenas pasturas habrá buena conversión a leche.

 

“Hay yogures en el mercado con toda la reputación posible, pero están llenos de colorantes y preservantes lo cual no es ideal para adultos o niños, simplemente la gente compra por presión publicitaria y desconocimiento. Lamentablemente en los hogares no saben del daño que se está causando por unos productos nada recomendables para la salud”, afirmó Herrera Urrego.

 

La empresaria quiere afianzar su sello como de Ubalá para poderse extender en el mercado y demostrar que la región produce calidad y alimentos llenos de inocuidad. Actualmente la firma hace parte de la Asociación para el Desarrollo Agropecuario, Turístico y Ambiental del Municipio de Ubalá, ASOGAMU, una corporación campesina en donde habrá elaboración de más productos una vez termine un curso de lácteos con el SENA.

 

 

Aparte de los lácteos hay gente del campo agregando valor, pues ya se comercializa panela pulverizada y otros productos de origen para explorar mercados, pero tristemente no ha habido un apoyo real para que el emprendedor pueda lanzarse a esa aventura de vender los alimentos que procesa y allí el llamado es para el municipio, la Gobernación de Cundinamarca y la Presidencia de la República, ya que con ayuda es más fácil surgir y dar a conocer empresas y bienes con destino a los consumidores.

Desde Ubalá los campesinos hicieron un llamado a las embajadas y a sus agencias de cooperación para que viajen a la región y constaten que hay emprendimiento, que hay campo, pero no acompañamiento ni financiación. Otro lío es que mucha gente no tiene acceso a los productos campesinos, lo cual se convierte en una tremenda limitante para masificar alimentos elaborados o transformados.

La señora Mary Yaneth Herrera Urrego vive con su esposo Miguel Roberto con quien tuvo dos hijos, la anhelada parejita que ya generó nietos, el asunto es que desde Bogotá empujan el yogurt y ayudan con las ventas, un producto lácteo sin tacha y ahora miel, el nuevo miembro del mundo Los Salvios, totalmente sana y sin química, la empresa sigue apostándole a la defensa de los polinizadores para lo cual siembra árboles como garrapatos, urapanes, carretón y flores silvestres o endémicas de donde las abejas toman el néctar.

Esta dama nació en Ubalá, su familia nació y creció en el pueblo y fueron diestros en la buena cocina, aspectos culinarios que se deben recuperar porque se han perdido recetas y costumbres para la buena alimentación. Al salir visitamos a Consentida y Sorpresa, una de ellas con su cría, dos vacas amorosas que hacen parte del emprendimiento.
Sobre la agricultura, la empresaria Mary Yaneth Herrera Urrego dijo que todo ha cambiado y se ha tornado más difícil por el clima, muestra de ello el frijol que no tuvo un buen tiempo, perdió características y valor, un problema para quien siembra con crédito porque cosechó a pérdida.

No es mentira, dijo la empresaria, pero todo lo que se siembra en Ubalá sabe mejor y eso porque hay unas buenas prácticas agrícolas y ganaderas. Tan cierto es que en los cultivos de lulo que tiene, los grados Brix, una métrica esencial para calificar calidad, sabor y conservación en la obtención de frutas, fueron demasiado buenos por lo que se vendió muy bien el producto.

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