Abordar el tema ganadero implica ir milenios atrás y percibir el desarrollo, la domesticación y la conformación de rebaños, es ver en el tiempo la manera como el ser humano del neolítico fue complementando la caza, la recolección y la pesca con una nueva modalidad económica que implicó la siembra de alimentos y la cría de bovinos, una tarea que abrió las posibilidades de nutrición.
Hace 10.000 años aproximadamente, la humanidad identificó y siguió las migraciones de enormes manadas de bóvidos en las que encontró solución alimentaria, pero además de ello provisión de cuero, y hueso, muy útil para la fabricación de armas y utensilios. La nueva práctica mostraba bondades y por ello el asunto exigía capturar animales, alimentarlos y sacar provecho de la proteína que ofrecía, sin contar leche y trabajo entre tantas ventajas que ofreció el origen de rebaños.
Previo a la domesticación, los humanos fueron acercándose a los vacunos y otro tipo de animales, vieron y analizaron hábitos y formas de alimento de las reses, un trabajo que culminó con la detención y conservación de ejemplares para fundar las primeras explotaciones.
Cada cultura e imperio vio en la ganadería una bondad que se tradujo en riqueza, fortalecimiento de la economía y alimento. Apostar por el engorde de animales y adelantar trabajos para aumentar sus rendimientos, fue labor juiciosa porque con hatos fortalecidos, se afianzaba un factor esencial en la vida de los pueblos, la tranquilidad.
Con los años, la actividad ganadera fue evolucionando, se impuso el mejoramiento genético, el cruce de razas y la preservación de castas puras. Sin duda la explotación de bóvidos logró despuntar como un aporte significativo de la economía, una labor importantísima en el sector primario, vocación que logró prevalecer como una de las bases sólidas de la alimentación en el mundo entero.
Con el descubrimiento de América, el ganado llegó al Nuevo Mundo acompañado de otras especies y empezó a escribir con letras doradas, una historia apasionante, compleja, retadora y a su vez contemplativa, todo porque llegaron ganados europeos que fueron conformando la base genética hasta terminar como las razas criollas. Los años y los siglos abrieron el comercio, se amplió el abanico de posibilidades y paulatinamente descendieron en los puertos nuevas razas que mostraron característica, atributo y grandes beneficios.

Este trabajo lo dedicaremos hoy a una raza de enormes propiedades y dueña de unos rendimientos asombrosos en leche y carne, aparte de ello nos enteraremos de un mundo de alta exigencia, en donde el aporte genético resulta trascendental en las mejoras que demanda la ganadería en aras de optimizar el hato. Hoy con mucho agrado abordaremos una estirpe europea, el Simmental y sus derivaciones biológicas.
Según los expertos, esta raza tiene origen en el Valle de Simme, ubicado en Berner Oberland, Suiza. Asosimmental expuso que el nombre de esta casta deriva de su localización geográfica. En idioma alemán, dice la agremiación, la palabra “Thal” o “Tal” significa “Valle”, por lo que Simmental literalmente significa Valle del Simme, sitio bañado por el río Simme en la parte central y occidental de Suiza donde el clima es frío, sin embargo, allí cohabita una vegetación alpina y subalpina que brinda inmejorables praderas.
Cabe destacar que, a lo largo de la Edad Media, entre los años de 1250 y 1550 inició la explotación de este ganado, para entonces de triple propósito, puesto que fue valioso en la producción de carne y leche, igual fue utilizado como animal de carga o de trabajo. La asociación escribió que características como su gran tamaño y fortaleza llamaron la atención de muchos criadores, pero las leyes locales impedían concluyentemente la explotación de animales. Aun así, este tipo de bovino ya se encontraba disperso en los valles Alpinos de Italia, Austria, Francia y sobre todo en el Sur de Alemania.
Narran los historiadores que el emisario del Duque de Bavaria, Hans Bodner, fue uno de los principales compradores de ganado. En 1550, dicen los expertos, la raza ya se había cruzado con hatos de ganado alemán, obteniendo como resultado un tipo de animal largo de buena conformación y normalmente de color rojizo con blanco.
Si bien existen evidencias de selección de la raza desde el siglo XVII, entre los años 1600 y 1630, fue hasta 1862 que por orden del Gobierno suizo se definió el principio de la cría en pureza de raza, comenzando desde aquel entonces la inscripción de animales en el libro genealógico de la estirpe.
En Europa, el ganado Simmental es conocido con diferentes nombres, es así como le dicen Simmental en Suiza, Fleckvieh en Alemania como en Austria, Pezzata Rosa en Italia, en Francia, Pie Rouge, Montbeliarde y Abondance, en Polonia se le llamó Simmentalska.

Por su calidad y condición, la raza empezó a viajar y llegar a distintos destinos, al continente africano llegó con todo éxito a Namibia, primer país por fuera de Europa donde este tipo de vacuno tocó la gloria. Las primeras importaciones, dice la Asociación, se realizaron en el año de 1893. También a Sudáfrica llegaron los primeros animales de la raza Simmental en 1905, pero fue hasta el año 1960 cuando vino un apogeo y atracción por la raza debido a las importaciones realizadas por Namibia y otros países que apostaron por una raza de encomiable aptitud biológica.
Simmental en tierras americanas, una primavera ganadera
Hay diferentes versiones sobre el arribo de la raza a América, empero, algunos indican que el ganado Simmental llego a Estados Unidos en 1887, puntualmente al estado de Illinois, en 1895 aparece en la productiva New Jersey y aproximadamente entre 1916 y 1920, fue socializado en el estado de Nuevo México. Pese a todo, estas importaciones no atrajeron a los ganaderos americanos y solo en el ocaso de la década de los sesenta, la raza Simmental logró caminar hacia la cúspide.
Los enormes y atractivos vacunos pisan el suelo de Guatemala en 1897, siendo este el primer país centroamericano en internar bovinos de este linaje.
En 1905, en ese inicio del siglo XX, Uruguay importó 32 animales puros de la raza Simmental, independientemente de las cualidades, la cría de estos animales tuvo inicio en 1915. Infortunadamente las condiciones del mercado no fueron favorables y la primera adquisición hecha en el extranjero fue un revés. En 1971 hubo un cambio rotundo de rumbo con la importación de diez vacas cargadas conseguidas en Alemania a las que acompañó en la transacción un toro puro Simmental.
Argentina empieza a escribir la historia de los bovinos Simmental en 1922 cuando optó por importar animales, pero su expansión como raza empezó en 1967 con el ingreso de 16 vaquillas y nueve toros puros procedentes de Alemania. En ese mismo año se llevaron a cabo las primeras importaciones de este ganado, comprado en Canadá.

En diálogo con Diariolaeconomia.com, el Director Ejecutivo de la Asociación Colombiana de Criadores de Ganado Simmental, Simbrah, Simmcebú y sus Cruces, Asosimmental-Simbrah, Filippo Rapaioli, indicó que la raza en Colombia goza de muy buena salud, la misma que ha mostrado desde que recaló en el país por allá en 1958 cuando fue introducida gracias al programa Promegán, financiado por la Universidad de Córdoba y el gobierno de Alemania que, a través de su embajada en Bogotá, importó las pajillas con las que se dio inicio a los incipientes trabajos de cruzamiento.
El plan de desarrollo ganadero, dicen los representantes de la raza en el país, fue el pretexto ideal para importar los primeros toros y terneras Simmental, el afortunado comienzo de una corpulenta ganadería europea que daría de qué hablar por su eficiencia y particularidades.
Los años sesenta fueron más hacendosos y se proyectó mejor la muy bien referenciada casta en vista que a través de la importación de algunas ampolletas de semen que venían también de Alemania, siguió prosperando una raza que logró su consolidación y que hoy supera los 64 años en el país ya pensando sobre pilares de trabajo en las 70, 80 y radiantes nuevas primaveras. Este linaje, de muy buenos rendimientos, comentó el directivo, tuvo en sus inicios algunas vicisitudes, pues si bien los alemanes facilitaron genética, le correspondió a Estados Unidos hacer una exportación fuerte entre los años 70 y 80 a Colombia con animales muy productivos en leche, sin embargo, cuando terminaba la década de los 90, los ganaderos se enfocaron en el doble propósito con unos resultados formidables en carne y leche de manera paralela.
Según Rapaioli, las referencias de Colombia en la raza son países como Austria, Alemania, Italia y República Checa, los más avanzados en la cría de Simmental.
Anotó que actualmente la población tabulada en Colombia es de 12.000 hembras puras registradas, que normalmente dan entre 10.000 y 11.000 terneros y terneras anuales que tienen el propósito de producir vacas que en el primer parto pueden estar alrededor de los 20 y 25 litros de leche con muy buenos sólidos totales, grasas de 4.5 o 4.7 por ciento, proteínas del 3.3 y 3,5 por ciento, sin dejar de lado que reporta muy bajas células somáticas.

El vocero especificó que, al producir una leche muy sana, la Simmental es una estirpe económica porque no tiene mayor exigencia en cuanto a medicina veterinaria para curaciones, problemas de mastitis o eventos de ese tipo. Lo principal en la raza, indicó Filippo Rapaioli, por demás visible en el índice de selección, son datos valiosos y confiables de la Asociación pues el 44 por ciento de esa relación de mejoramiento se llama, el fitness, una palabra vinculada con lo sano, saludable y todo lo atinente a inocuidad porque reúne una serie de características que le permiten al ganadero tener ejemplares fáciles de manejar, en el sentido que no resulten costosos y que por el contrario sean baratos por su sanidad.
Rapaioli añadió que después un 38 por ciento lo tiene en importancia la leche para el caso de la raza, pues son vacas que deben explotarse para la producción láctea y finalmente un 16 por ciento la carne, reflejado en los machos puros que generalmente son vendidos como reproductores para tierras más bajas, pisos térmicos medios y zonas bastante calientes como los Llanos Orientales, Costa Norte y Magdalena Medio en donde generalmente los empresarios ponen vacadas cebuinas para producir el producto estrella que es el F1 Simmental por Brahman o Simmental por Gyr, animales que se ceban muy bien, que también se pueden ordeñar y que tienen contento a más de uno.
“De Simmental se desprendieron algunas costillas como el simbrah que es cruzamiento con Brahman, el SinGyr, el Simguzera y en este momento estamos pensando seriamente desde la Asociación, a propósito de la coyuntura de precios de la leche y la carne, que los productores de trópico bajo igual puedan aprovechar toda la genética del Simmental puro existente en el país que está reunida básicamente en Cundinamarca, Antioquia y Santander”, declaró el señor Filippo Rapaioli.
Esta raza europea, Bos Taurus, de tremendas condiciones es un aporte suizo apreciable que garantiza adaptabilidad, rusticidad y los más generosos rendimientos, la mejor apuesta en ganadería y en optimización genética.
Para el caso de las hembras, su clima de confort es la sabana de Bogotá, las partes altas de Antioquia, Nariño y Santander, el macho, explicó el Director Ejecutivo de Asosimmental-Simbrah, tiene mejor adaptación y más fácilmente logra acoplarse a la diversidad de pisos térmicos, tan así que hay toros trabajando en los Llanos Orientales a 200 metros sobre el nivel del mar, Magdalena Medio y Montería con un grado de humedad casi del 100 por ciento. Recalcó que la hembra demanda mayor cuidado.
La ganadería pura tiene varios asociados, pero según aclaró el directivo, la mayoría son personas que tienen criaderos no tan grandes que se dedican a alta genética y es un caso particular de Cundinamarca, Antioquia y Santander. El conocedor expuso que no se trata de ganadería extensiva como acontece en Asocebú en donde hay ganaderos con miles de animales puros.

Rapaioli, repisó que para el caso de los pequeños productores de animales puros y de alta calidad, la ganadería representa para ellos una segunda actividad, no son ganaderos de profesión, sino que ven en la cría de bovinos otra opción de renta, de hecho, la mayoría son médicos, abogados y especializados en otras áreas académicas. Con la pandemia y el tema del Covid-19 la reproducción se frenó y fue así como muchos ganaderos estuvieron en medio de la incertidumbre sin saber que iba a pasar con sus fincas, con sus explotaciones, de tal manera que optaron por refugiarse en sus apartamentos en las ciudades, es decir que la ganadería y más exactamente la Simmental viene de años bien complejos que se ven reflejados en una baja de registros que pueden cuantificarse en 30 por ciento aproximadamente frente a la dinámica de 2021.
Esa menor actividad, puntualizó Filippo Rapaioli, lógicamente dio lugar a que en este momento se sienta una escasez sobre todo de animales en edad reproductiva. Indicó que hay terneros los cuales están vendiéndose, pero mucha gente está necesitando toros puros listos para aparear y en este momento hay sin duda, una carencia y privación importante.
Los ganaderos dedicados a la raza Simmental, están cumpliendo estrictamente con la retención de vientres, motivo por el cual está vigente una campaña con los asociados a quienes se les ha dicho que las hembras hay que guardarlas, tenerlas bien, y lo que en un momento se vio como flujo de caja importante, a la fecha, con los costos de la reposición, se hace bien difícil conseguir ejemplares valiosos genéticamente a precios accesibles, luego tienen que guardar y preservar las vacas.
Simmental, un negocio que se hace a ojo cerrado

Cuando se habla de Simmental, indiscutiblemente hay que asociar la raza con capacidad de adaptación, toda vez que ha mostrado un gran desempeño en condiciones diversas como las zonas áridas y semiáridas, así como en el Trópico Húmedo.
La raza tiene un alto índice de fertilidad y precocidad pues no en vano alcanza su pubertad a muy temprana edad y puede ser considerada en los periodos de empadre a los 15 meses de edad por lo que habitualmente las hembras de esta casta tienen su primera cría a los dos años con el manejo adecuado, produciendo un becerro anual.
Son animales de doble propósito debido a que producen leche con alto porcentaje de grasa y proteína y tienen excelente conformación cárnica y desarrollo muscular.
Otra particularidad del Simmental es su longevidad, algo que merece ser destacado, ya que permite un sinnúmero de cruzas, optimando el mejoramiento genético al transmitir sus anteriores rasgos. Actualmente esta raza se utiliza para aumentar la producción de kilos al destete en ganado comercial y transmitiendo cualidades de la alcurnia en hembras de reemplazo.
La docilidad y mansedumbre conforman el relicario de bondades de los bovinos Simmental, rasgo muy importante, ya que facilita el manejo y permite el desarrollo de nuevas técnicas de inseminación artificial y transferencia de embriones, haciendo viable el trabajo aún en instalaciones mínimas.
Los criadores afirman que las sobresalientes características productivas, hacen de la raza Simmental la más funcional y productiva a nivel global. Es por eso que el devenir de la estirpe en Colombia y otros países de la región es prometedor, lo que explica el acelerado crecimiento del hato, algo visible con una propagación exponencial de la potente casta.
Aparte de los notables cruces con cebuinos en zonas cálidas, el Simmental permite mezclas muy fuertes con Holstein, unas vacas altamente resistentes a mastitis, hembras que duran más tiempo en el hato porque esa condición se la brinda el maravilloso ganado de origen suizo. En Boyacá hay muchos cruzamientos con Normando, dos razas doble propósito muy buenas, fruto del trabajo genético, un ejercicio que arroja pródigamente animales F1 notables puesto que los híbridos absorben las características de los dos linajes, es decir la adaptación del normando a la altura y la parte productiva del Simmental.
Los cruces se han hecho desde Asosimmental casi con todo, porque inclusive se experimentó con razas criollas para lo cual algunos escogieron Bon, otros Romosinuano en la Costa y en síntesis varios y llamativos ensayos.
Como parte de la Unión Nacional de Asociaciones Ganaderas Colombianas, Unaga, Asosimmental promueve todas las razas criollas al ser conscientes que son un recurso genético invaluable que tiene el país. Rapaioli lamentó que a la fecha los núcleos sigan siendo pequeños, mostrándose como los más desarrollados BON y Romo del Sinú, una realidad que invita a seguir trabajando en esas razas vetustas, en su sostenibilidad, porque donde se pudiera tener la adaptación de los criollos al trópico bajo y mantener castas 100 por ciento taurinas, por su puesto que la calidad de la carne se pagaría mejor a futuro.

De cara a suplir la crisis mundial de proteína, Colombia debe hacer un trabajo aplicado, juicioso y comprometido para darle viabilidad a unas razas criollas que pueden aportar enormes soluciones sin contar con los aportes genéticos que podrían redundar en un mejoramiento genético de mayor beneficio y resistencia más en estos tiempos de clima extremo e impredecible. Para Asosimmental es esencial ir de la mano con los centros de investigación como Agrosavia, Asocriollo y otras entidades con el fin de garantizar una oferta más grande.
“Veo muchos ganaderos que trabajan con criollos y son un poco rehaceos al uso de la biotecnología, pues se enfrascan en el tema de lo natural, lo cual está muy bien, pero es urgente ampliar los núcleos puros y no acudir a la ciencia es una limitante actual para las razas criollas”, sostuvo el director ejecutivo de Asosimmental.
La carne está subiendo de precios por varios elementos
Frente al incremento desaforado de los precios de la carne, Asosimmental indicó que son distintos los factores que pesan en el fenómeno de carestía y no uno solo.
El Director Ejecutivo de la Asociación precisó que las exportaciones no pueden ser una causa habida cuenta que algo más de 260.000 novillos con un hato superior a los 29 millones de cabezas, no puede ser un componente definitivo en los elevados valores de la proteína, sencillamente porque si pagan mejor en el mercado local un ternero, lo más obvio es retenerlo.
En opinión de Rapaioli, podría pesar otro factor, verbigracia, un canal distinto que el ganadero de la Costa Norte está utilizando para sacar todo el producto que normalmente se iba para el interior del país. Por considerar hay un problema mundial adicional y es la escasez, lo cual hace que los grandes compradores paguen mucho mejor la carne, un lío global que parece ir de largo.
Los insumos, salvo las medicinas veterinarias, no pesan en la ganadería destinada para carne porque el 99 por ciento de las haciendas que crían bovinos y producen pulpa no lo hacen dando suplemento o concentrados, son explotaciones silvopastoriles que tan solo compran sales, seguramente algunas explotaciones terminaron en Feedlot o engorde a corral, método que apareció frente a la necesidad de intensificar la producción, sencillamente bovinos engordando en comederos bajo techo, eventualmente una práctica que puede impactar los precios al alza.
La pandemia con todo y el impacto que tuvo en los mercados domésticos, no alcanzó a afectar la oferta de carne, el tema recalcó Filippo Rapaioli, tiene orígenes internacionales, ya que hay una demanda fuerte que tiene China, India, Estados Unidos, la misma Unión Europea y sobre todo el cierre de muchos hatos en esos países, porque el mayor problema de la ganadería pasa por el tema generacional, principalmente en Norteamérica y las naciones europeas en donde los ganaderos son muy viejos, sin lograr que les llegara reemplazo.

En América Latina y en Colombia, el escenario no es el mismo, esa situación no se ve porque hay gente joven a la que le gusta la ganadería, se está haciendo bien la tarea. El otro aspecto, por demás mediático, señaló el directivo, es ese, en donde la culpa es de la vaca, en todo, básicamente en asuntos ambientales, argumentos que quedaron sin piso al demostrar que el mundo tiene muchos aspectos vigentes contaminantes, lo que no quiere decir que se deje de hacer la tarea con la preservación de bosques y el uso eficiente de la tierra.
Colombia, anotó Asosimmental- Simbrah, debe apuntarle a un rebaño mucho más holgado, con mayor oferta, con el fin de abastecer el país y seguir incentivando las exportaciones que muy seguramente crecerán por la falta de proteína animal en el planeta.
“Hay que mejorar, claro, pero nosotros nos hemos concentrado por necesidad en el negocio puesto que en este momento no hay oferta de una carne mejor, pero en buena hora despachamos carne a países que no nos piden nada desde el punto de vista de calidad, tan solo estamos ganando por precio y por devaluación, de tal manera que países como Rusia, Egipto y los de Medio Oriente, piden proteína porque la necesitan. Ahora miramos con mayor detenimiento mercados como Chile, en donde ya estamos, destinos como Estados Unidos y Europa a donde tenemos que llegar muy pronto, lo cual nos obligará a corregir y optimar la oferta de carne, advirtiendo que los cortes cebuinos son muy buenos, solo que necesitan una maduración más duradera para que entreguemos un producto bueno por cuanto no hay sabor más apetecido que el de la proteína de libre pastoreo, la que producimos en Colombia, es sin duda lo mejor que podemos tener”, afirmó Rapaioli.
Un hecho cierto reconoce la Asociación, es que la carne colombiana tiene valor agregado, en un 99 por ciento es orgánica, pues hay muchos casos que ni siquiera sal reciben los bovinos. El asunto no es complejo, hay que madurar con mayor rigor en frío y asegurar mercados.
No quedó por fuera el tema de contrabando y para Filippo Rapaioli, el ingreso de reses provenientes de Venezuela es un tema político que puede generar graves daños a la economía ganadera. Precisó que hoy el hato ganadero venezolano puede estar por el orden de cuatro o cinco millones de cabezas, de los cuales el año anterior pudieron salir 300.000 bovinos, el 1,8 por ciento del rebaño nacional, porque a pesar de la poca oferta, el país vecino se volvió exportador, impactando implícitamente el mercado en Colombia. Desde su perspectiva, el ingreso de ganado del vecindario es muy poco porque el inventario es demasiado bajo, nada parecido a lo reportado hace ocho o diez años.
Un cambio de chip en Venezuela podría devolver la dinámica comercial con ese país, un reto para Colombia que tendría que despachar más ganado para el mercado patriota, que ve en Colombia su proveedor natural.
La invitación a quienes están saliendo del mercado laboral con un ahorro que debe ser productivo, a los pensionados y a quienes quieren invertir en el campo, es a creer en la raza Simmental, a apostar por ella, pues con toda seguridad dejará ganancias y nuevos productores de lo que el mundo pide de manera perentoria, proteína.

El directivo destacó el compromiso de los ganaderos con la vacunación, por cuanto se pasa lejos del 90 por ciento y lo que queda faltando es tan solo por temas de manejo, pues el país suma 649.000 familias con algo más de 29 millones de cabezas, todo el compromiso y las ganas de seguir por la vía del crecimiento sobre pilares de buenas prácticas ganaderas, trazabilidad e innovación.
La Asociación Colombiana de Criadores de Ganado Simmental, Simbrah, Simmcebú y sus Cruces Asosimmental - Simbrah es una entidad sin ánimo de lucro que fomenta el desarrollo y mejoramiento genético de sus razas. En la actualidad, reza su página, es la segunda asociación ganadera que agrupa gran parte de criadores de ganado puro y comercial con explotaciones ganaderas en casi la totalidad del territorio nacional.
Asosimmental – Simbrah lleva más de 32 años contribuyendo con el desarrollo ganadero del país, así como defendiendo los intereses de sus asociados. Esta Asociación está posicionada como una de las entidades más robustas y enérgicas del sector ganadero del país.
La Asociación Colombiana de Criadores de ganado Simmental, Simbrah y sus Cruces, desde 1985 agrupa a más de 250 criadores en el territorio nacional y controla más de 30.000 ejemplares tanto puros como cruzados. Es la Asociación de referencia para los productores enfocados al doble propósito con la raza Simmental, la producción de carne de calidad en trópico bajo a través de la raza Simbrah y la producción de leche con altos sólidos en el trópico con el SimmGyr.
La Simmental es la raza de doble propósito número uno en el mundo, con presencia en más de 50 países en los cinco continentes. Las hembras se caracterizan por su alta producción de leche, altos sólidos totales expresados en grasa y proteína, también se aprecia en ellas su longevidad y fertilidad. Los machos son ideales para hatos puros y comerciales que se enfoquen en la producción de carne y leche de calidad. Actualmente en Colombia Asosimmental Simbrah controla a más de 13.000 ejemplares puros, entre toros y vacas, criados por sus asociados.
Asosimmental recomendó comprar bovinos de raza en las asociaciones especializadas, con el fin de hacer inversiones sólidas, con registros, características y animales certificados, todo dentro de la total transparencia.


