Domingo, 07 Noviembre 2021 00:22

Crisis logística tiene al mundo y su desarrollo en vilo: New Holland

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La empresa con operaciones en Colombia y de exponencial crecimiento sigue afianzada en los sectores de la construcción y el agrícola, sin embargo, hay preocupación por los problemas del globo.

El hombre ha experimentado todo tipo de inconvenientes en materia de comercio e inclusive con los sistemas productivos, ni siquiera cuando se introdujo en el campo la primera trilladora en 1784, hubo tanta expectativa como hoy cuando el mundo está de hinojos frente a la crisis mundial logística y a unos líos que prevalecen como la pandemia de Covid-19 y una tasa de cambio que tiene a varios empresarios aplazando compras o redefiniendo su actividad económica.

La idea es hablar de tractores y de su inmenso aporte al desarrollo agropecuario, de esa máquina encantadora que pasó por varios procesos hasta llegar a perfeccionarse, sí había que sacarle el mayor provecho a la máquina de vapor, obra de James Watts, un trabajo que llegó poco antes de 1776 para darle vida a la locomotora y otras soluciones empresariales.

Después de dejar el arado con bueyes o fuertes caballos, el ser humano empezó a mirar opciones para el campo en el siglo XIX, es así como en 1800 se socializa una máquina de vapor capaz de llevar un equipo de labranza en épocas veraniegas o de bajas temperaturas, pero sin lluvia. En 1850 la empresa Ransomes pone en el mercado un automotor para las labores agrícolas con características de tractor a vapor.

Finalmente le correspondió al estadounidense John Froelich, presentar en 1892 su gran invento, un tractor firme y constante, operado con gasolina que aparte de tener movimiento por explosión, contaba con marchas para avanzar y retroceder. Allí empezó a escribirse un nuevo capítulo en la agricultura que entró en la era de los desarrollos tecnológicos, la innovación y la evolución.

Como es apenas visible, en medio de inconvenientes y situaciones complejas, el hombre logró incursionar en el campo con avances y mucha investigación, hoy las máquinas son tremendamente tecnificadas y algunas están digitalmente listas para manejar las haciendas y los sistemas productivos pues no en vano hay tractores autónomos, con inteligencia artificial y forjadores de la agricultura de precisión, la gran apuesta competitiva.

Lamentablemente hoy, después de contar la historia, el empresario del campo debe enfrentar una cruda realidad, los mercados están cambiando, las tarifas están subiendo y posiblemente el impacto para quien compra tecnología sea importante, puesto que se habla de mayores precios y unas demoras apenas comprensibles con las entregas.

 

Camilo Rodríguez

 

En diálogo con Diariolaeconomia.com, el director nacional agrícola de Dinissan, distribuidor de New Holland en Colombia, Camilo Rodríguez, afirmó que la crisis mundial de logística es una complicación de gran calado que hoy tiene nervioso al globo por todo lo que implica mayores tarifas en fletes, escasez de barcos mercantes y lo propio con los contenedores.

El problema, manifestó el directivo, de no meterse en cintura, conllevará a un tremendo inconveniente no solo para el campo sino para el total de las actividades y las personas que verán afectada su vida diaria por mayores precios en los productos, un posible desabastecimiento y unas circunstancias apremiantes, teniendo en cuenta que hay de por medio temas como la industria y el desarrollo, pero igual alimentos, insumos, medicamentos y otros productos esenciales para la gente.

Agregó que el tema de los fletes es totalmente escandaloso porque la empresa que representa Dinissan y a su vez el grupo Vardí, no solo tienen que reportar ajustes en el transporte marítimo entre Asia y Colombia por encima de los 20.000 dólares o desplazamientos de puertos nacionales con los de Estados Unidos, por encima de los 10.000 dólares el flete. Los representantes de New Holland dijeron que anteriormente la tarifa en flete entre Curitiba y Cartagena era de 2.000 o 2.500 dólares, a la fecha la tarifa es de 18.000 dólares, un incremento abismal consecuencia de la falta de buques, contenedores y desde luego frecuencias.

 

“Este problema siendo enorme no es solamente de maquinaria, lo vemos también con los microchips, se hará visible en navidad cuando llegue el momento de comprar juguetes y electrodomésticos, algo que sugiere un tiempo de escasez. Creo que para la recuperación pos-pandemia, muchas empresas no estaban preparadas y aparte de todo hay crisis en el acero, magnesio y otras materias primas vitales para los procesos industriales, de construcción y de alimentación animal. Hay que decir que algunos componentes, hoy en problemas, están indeterminadamente en algunas partes de los equipos agrícolas”, declaró el señor Camilo Rodríguez.

 

El vocero aseguró que aparte de las elevadas tarifas en fletes a nivel regional, asustan, y de qué manera, los valores, cuando se habla de orígenes como India, China y el Sudeste Asiático.

Tal y como están las cosas, soportando un problema logístico sin precedentes como el actual, Rodríguez consideró que lo más apropiado es que todas las empresas y los sectores deben estar soportados en un plan que permita pensar en viabilidad y sostenibilidad.

Al analizar la difícil situación, el experto comentó que se hace necesario para el universo de las empresas pequeñas, micro, medianas y grandes, ver su hoja de ruta y examinar cómo está la situación para enfrentar el 2022.

 

“Realmente lo que pasa con las plantas es que no pueden suministrar la cantidad de equipos que un considerable número de compradores requiere y por eso vemos unos incrementos de costos bastante altos que finalmente el mercado empezará a aceptar porque no se trata de una marca sino el enorme lío del universo que compra, fabrica, siembra y produce. Estamos esperando que el industrial tenga buena productividad y excelentes precios para que en medio de un superávit pueda salir a invertir en maquinaria”, anotó Rodríguez.

 

 

En síntesis, comentó el directivo les tocó hacer reingeniería a quienes fabrican bienes de capital hasta todos aquellos que los demandan para fortalecer sus industrias y potenciar la capacidad instalada.

Hay un problema económico latente que llegó con el Covid-19, que está y que debe la humanidad enfrentar año tras año. Para los expertos y quienes leen el intempestivo mercado internacional, la crisis de los contenedores puede estar llegando a su fin en las postrimerías de 2022 y en el inicio en 2023.

De darse una solución a más largo plazo, explicó Rodríguez, seguirá aumentado la inflación mundial, habrá impacto en las monedas y en la economía de los países y sus nacionales que tienen, desde ya cuidar y preparar sus bolsillos.

 

“Para bien o para mal, la economía toda, se mueve por encadenamiento y eso lo ha sentido todo el mundo, desde luego el agricultor resultó castigado con unos fertilizantes que subieron casi en un 400 por ciento. El golpe en las cadenas de suministro resultó letal, de enormes dificultades para muchos actores de la economía primaria, pero igual para procesadores, industriales y empresarios dedicados al valor agregado”, señaló el director nacional agrícola de Dinissan.

 

El acomodamiento a la nueva realidad, sostuvo Rodríguez, no ha sido fácil y hay historias en fábricas que ponen a muchos a pensar porque hay plantas que producen tractores a escala y eventualmente les hace falta la bomba de inyección o cualquier otro componente, una situación que genera acumulación de equipos que ni siquiera se pueden encender para despacharlos a los diferentes mercados.

Tan tenaz es el asunto que quien fabricó 300 tractores, los tiene listos, pero a falta de una pieza o una parte esencial, esos aparatos se suman a otros que igual adolecen de los componentes en su totalidad. La situación hizo que muchas empresas o marcas echaran mano de sus existencias hasta quedar en ceros. Para el caso de Dinissan y su marca New Holland, este año han experimentado tres rupturas de inventario porque el suministro está increíblemente difícil y las fábricas no tienen como suplir las necesidades de cada mercado.

 

A Colombia le va muy bien con la marca

 

 

En opinión del director nacional agrícola de Dinissan Camilo Rodríguez, el productor colombiano de la ruralidad le ha dado muy buen recibo a la maquinaria New Holland, de un lado por la calidad y reconocimiento de la marca, pero igual por todo lo que en confiabilidad y comercialización representa Dinissan, empresa del Grupo Vardí, conglomerado de talla internacional encauzado a la movilidad y productividad.

Propietario de un consecuente prestigio, Vardí articula experiencia y eficiencia en sus procesos de importación, comercialización y distribución de vehículos como de equipos. Acredita todo el conocimiento en servicio posventa, repuestos, financiación, trámites y seguros.

Afirmó que New Holland, de la mano de Dinissan, está retornando por la puerta grande al campo colombiano, toda una apuesta porque existe la confianza y la seguridad que la marca será determinante en la productividad, competitividad y modernización, elementos claves para el agricultor local, que mira con optimismo las grandes oportunidades que se empiezan a reactivar en el campo por toda la situación actual que compromete el interés del mundo.

La empresa cuenta con un amplio portafolio de tractores que van desde los 55 caballos hasta los 120, también tiene en oferta equipos más grandes diseñados para una agricultura exigente, de mayor tecnología como caña, soya, maíz y arroz. Igual Dinissan está importando las cosechadoras de granos, segmento en que New Holland es líder en el mercado.

La maquinaria agrícola de New Holland hace parte de CNH, firma del grupo Fiat, la casa matriz de la empresa es Turín en Italia y los bienes vendidos en el mundo son fabricados en distintas partes del globo. Actualmente para el capítulo América Latina y Colombia más exactamente, los equipos que compra el agricultor tienen como origen Brasil, ello atendiendo todo el caos logístico que disparó el valor de los fletes a niveles casi imposibles.

Ante la falencia expuesta a lo cual se suma la poca disposición de buques, Brasil se consolida como una excelente alternativa para importar equipos de muy buena calidad y en tiempos aceptables.

Un equipo que no le puede hacer falta al agro colombiano es New Holland ya que el agricultor logró compenetrarse con la marca, pues el tractor azul tiene mucha tradición en el campo, desde los tiempos de Ford que luego fue a la lista de activos de Fiat en todo lo que tiene que ver con maquinaria.

 

 

Hay tractores como el 6610 que labró el campo con los abuelos, una máquina que reconocen y aprecian esos exigentes y curtidos agricultores, ahora llega la serie 6630 que desde ya está marcando un hito por su admirable rendimiento, durabilidad y altos niveles de competitividad.

Mirando la nueva agricultura y el futuro de la misma, Rodríguez anotó que hay pasos enormes en la industria de tractores como aparatos autónomos y aquellos dotados de tecnología para trabajar en avanzada, lo que se conoce como agricultura de precisión y en ese sentido tanto la firma como algunos empresarios del campo recomiendan el sistema PLM de New Holland Agriculture.

Quienes han usado el sistema dicen que New Holland tiene en portafolio una serie de soluciones que van desde guiado manual, asistido y auto-guiado. Aseguran que el piloto automático para llevar a cabo los trabajos es totalmente útil porque facilita sembrar, pulverizar y cosechar, todo con una aguda precisión, sencillamente porque el operario tiene sus ojos puestos en el análisis de datos y no en la conducción de la máquina.

Las pantallas están inspiradas en el sistema Android, son adaptables a cualquier equipo y está equipada con conectividad WIFI así como Bluetooth, es compatible con ISOBUS, un sistema que facilita el control de varios implementos, muy independiente de la intensidad de trabajo. Las pantallas, anotaron, son adaptables en tractores, cosechadoras y pulverizadoras, una garantía tecnológica puesto que facilita la canalización de información para poner en práctica procesos adecuados que permitan una producción de alto rendimiento.

En su orientación, el directivo de Dinissan dijo que la agricultura de precisión es un tema bien definido por segmentos y cultivos. En ese frente, expuso, Caña muestra un interesante desarrollo y un adelanto superior a otros cultivos que van mucho más atrás y a un paso demasiado lento.

 

 

La agricultura de precisión, afirmó Camilo Rodríguez, es la innovación que debe tener el campo colombiano de cara a mayor productividad y competitividad, el tema desde su perspectiva, es revisar costos y la calidad de producto que se usará en este tipo de siembra altamente tecnificada y sistematizada porque con equipos de perfil electrónico y de tecnología avanzada se hace más fácil instalar el sistema y obtener los resultados trazados en cultivo y cosecha. Aclaró que con tractores mecánicos el sistema opera, pero no igual que en equipos sofisticados.

Con este nuevo reto de agricultura de precisión, expresó Rodríguez, hay que hacer todo un trabajo de culturización y mejoramiento de las buenas prácticas agrícolas, porque si bien invertir en tecnología mejora la producción agrícola, igual hay que mirar el costo beneficio, una labor que dejará a muchos satisfechos en vista que en muy poco tiempo verán mayores rendimientos y mucha más productividad.

Los precios de los tractores New Holland varían de acuerdo a la capacidad del vehículo, por ejemplo un artefacto de 55 caballos que es el más pequeño de portafolio está cercano a los 104 millones de pesos y están los de 120 caballos que pueden valer 200 millones de pesos, liquidados con la nueva realidad porque para el 2022 se esperan incrementos que oscilan entre el 20 y el 30 por ciento, una tendencia para la totalidad de los mercados.

 

Colombia tiene espacio para potenciar el campo

 

 

El director nacional agrícola de Dinissan confió en la pronta reactivación del campo colombiano al que le ve todo el potencial y la oportunidad, ya que no solo puede abastecer el mercado interno sino generar oferta exportable por las condiciones de trópico que maneja y la posición geográfica.

 

“Desde hace mucho tiempo he escuchado las grandes opciones del agro y de su proyección interna y externa, escuché igual todo lo atinente al desarrollo de la Altillanura. Hoy sembramos en algo más de siete millones de hectáreas, pero tenemos capacidad para sembrar en más de 32 millones de hectáreas. En este momento New Holland y el Grupo Vardí siempre quieren aportar y dar una mano al productor para que la empresa rural sea mucho más productiva. Hay puertas abiertas y lo cierto es que con técnica, disciplina, inversión y contabilidad, el campo es rentable”, manifestó el directivo.

 

New Holland, más que una marca, un aliado en campo

New Holland es una firma conocida a nivel internacional por la fabricación atávica de bienes de capital, puntualmente soluciones para el sector agropecuario y una afamada línea de maquinaria pesada para el desarrollo de obras públicas e infraestructura.

Este fabricante con orígenes en Estados Unidos, hace parte del reconocido grupo CNH Global, apéndice de Fiat Industrial, filial esencial de Fiat Chrysler Automobiles. La marca New Holland, en el corazón de los agricultores desde el siglo XIX vende tractores y equipo agrícola en todo el planeta con una excepcional aceptación y reconocimiento. Sin temor a exagerar, en el campo New Holland es sinónimo de competitividad, celeridad, precisión, trabajo y rentabilidad.

La compañía nació en New Holland, municipio de Pennsylvania gracias al emprendimiento y el impulso del señor Abe Zimmerman, que la fundó en 1895. Con el correr del tiempo la empresa fue evolucionando y volviéndose cada vez más atractiva, pues fue adquirida en 1947 por la Corporación Sperry para darle forma al conglomerado Sperry-New Holland. La fusión sabía que podía conseguir más y por ello en 1964 compra casi en su totalidad de la belga Claeys, conocida fabricante de cosechadoras combinadas.

 

 

Vinieron nuevas operaciones como la venta de la línea de cortadoras de césped que New Holland traspasó a Ariens en 1974, otras operaciones terminaron en Ford-New Holland y finalmente en Fiat, que terminó con la totalidad de la empresa la misma que obtuvo tractores Versatile. En 1998 el grupo se hace con O&K, productor de maquinaria y equipos para la construcción. Finalmente Fiat logra absorber Case IH con lo que consolida el grupo CNH Global.

New Holland es una de los fabricantes adalides de equipos para el campo, su presencia es mundial al estar en 170 países en donde suma 5.000 concesionarios y 28 plantas en Norteamérica, Latinoamérica, Asia, Europa y Centro-Asia.

En la región, New Holland erigió cuatro plantas de fabricación en Brasil en donde optó por manejar diferentes líneas por estado, Sorocaba, escogida para cosechadoras, Curitiba, sede para el ensamble de tractores y cosechadoras, Rio Verde, la elegida para pulverizadoras, tractores y cosechadoras y Piracicaba, municipio de Sao Paulo, destinado a pulverizadoras. En Argentina la marca cuenta con una planta en Córdoba, provincia en donde New Holland produce tractores y cosechadoras.

En México la marca hace importante presencia ya que en Querétaro a través de joint venture fabrica tractores y todo lo atinente a repuestos y partes para el agro.

El campo, el grato y generoso campo le ha dado al mundo alimentos, materias primas, trabajo y oportunidad. Para aprovechar más ese milagro que finalmente es la agricultura, las grandes industrias y marcas dedicaron tiempo y recursos a la investigación para hacer más fáciles las duras tareas agrarias y pecuarias.

El tractor llegó como un instrumento esencial en las labores campesinas y productivas, a su lado surgieron nuevas técnicas, métodos, máquinas, al igual que tecnologías que hicieron la siembra totalmente posible. Atrás quedó la yunta de bueyes, el caballo, la mula y los animales que fundaron tan loable labor, igual el paisaje y el entorno les sigue dando vigencia a los eternos amigos cuadrúpedos de la labranza. Algunas explotaciones familiares siguen apostando por la antigua usanza, de todas maneras, el invento mágico que cumple 130 años resultó infalible en sus propósitos de optimizar las siembras, el tractor es y seguirá siendo, con todos sus avances, la máquina fundamental del campo, el aliado de la agricultura, esa que garantiza seguridad alimentaria, tranquilidad a la industria y todo el futuro para la cada vez, más demandante humanidad.

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