Después de las medidas gubernamentales que terminaron quitándoles la administración del Fondo Nacional del Ganado a los ganaderos, estos dicen que siguen adelante para fortalecer un sector económico llamado a ser gran protagonista en el crecimiento y el desarrollo del país.
En diálogo con Diariolaeconomia.com, el presidente de la Federación Nacional de Ganaderos, Fedegán, José Félix Lafaurie, anotó que en medio del compromiso y del trabajo de todos y cada uno de los productores, la ganadería está sumida en una profunda crisis porque los trastornos ambientales no han tenido ni las herramientas ni los instrumentos de política pública para conjurarlos.
Agregó que el país de cara a enfrentar los retos climáticos no cuenta con una política o una visión de largo plazo que briden tranquilidad ni mucho menos con elementos de corto plazo que permitan atender la emergencia que hoy vive el sector.
Según el dirigente gremial, en los últimos cuatro años, la ganadería colombiana pasó de tener un hato de 25 millones de cabezas a uno de 22.6 millones lo que quiere decir un 10 por ciento de ese rebaño se ha contraído como consecuencia de la falta de política y por su puesto de la carencia de la promoción de la actividad como tal.
“Todo lo que está pasando es muy grave, sobre todo ahora que hay perspectivas importantes en el ámbito internacional para el mercado de carne sin dejar de pensar en la demanda interna que es un mercado profundo que llega a las 900 mil toneladas de consumo anual lo cual significa que es necesario replantear en buena medida muchas de las cosas que hoy se están haciendo con resultados bastante pobres”, declaró el señor Lafaurie.
En opinión del dirigente gremial, hay muchas vicisitudes por las cuales atraviesa la ganadería y que tienen que ver en la mayoría de los casos con asuntos sanitarios en donde según Lafaurie el Instituto Colombiano Agropecuario, ICA, tiene responsabilidades críticas, especialmente en lo que tiene que ver con la apertura de mercados. Dijo que la entidad tiene actividades como las guías de movilización, la trazabilidad, tareas que cada vez se desarrollan de peor forma.
Lafaurie apuntó que no cabe la menor duda que ante las falencias y la falta de un verdadero entorno institucional que apoye, que facilite y que dinamice todas las acciones rurales, pero especialmente la ganadería, que de lejos es la actividad más grande como producto de una labor intensa tanto en carne como en leche y con mayor exigencia que cualquier otro producto agroalimentario, cada vez las oportunidades serán menores y las crisis y las quiebras serán cada día más frecuentes.
Sobre el mercado internacional, el presidente de Fedegán reconoció que la actual coyuntura de devaluación, el sector lácteo cuenta con una protección cambiaria importante que en consecuencia hace que esté menos amenazado por las importaciones de leche y de sus derivados.
En materia de carne, dijo hay todas las oportunidades de exportar, pero esa tarea no se está haciendo precisamente por la incapacidad del ICA de lograr admisibilidad, especialmente con los países con los cuales se firmaron tratados de libre comercio.
“Ahí va un mensaje y un llamado importante al ICA para que cumpla de mejor forma con el papel que tiene y con las obligaciones adquiridas con la ganadería colombiana”, enfatizó el presidente de Fedegán.
Expuso que la venta de carne al mundo se ha convertido en una monumental oportunidad para los ganaderos sencillamente porque hay escasez de esta proteína en el planeta. Afirmó que la carne es el único commoditie que en los últimos diez años ha doblado el valor.
Fedegán sostiene que luego de ver las proyecciones fácilmente se puede prever que en los próximos siete años el precio se volverá a doblar, es decir mientras que los commodities, especialmente los agroalimentarios tienen una fluctuación de mercado en función de la oferta y la demanda, en la carne hay una demanda agregada muy alta que no hace posible atender mercados de alta exigencia como los oriente, razón por la cual se ha venido incrementando el precio. Recalcó que por eso hay una oportunidad de mercado que el país no está aprovechando de manera debida.
Hay que tener aspiraciones
Con una reconversión productiva importante y con instrumentos coherentes de política rural, el hato colombiano podría tener el doble del hato actual en la mitad de las tierras que hoy se ocupan para la actividad ganadera. En ese orden de ideas, se pasaría de tener actividad en rastrojos y en áreas no muy apropiadas a contar con una ganadería mucho más intensiva, con buenas prácticas y con tecnología incorporada a sus sistemas productivos.
En opinión de Lafaurie, el país se equivocó y los gobiernos pecaron porque concentraron la actividad económica en la producción de petróleo y de minería dándole de manera injusta la espalda al campo, motivo que explica por qué es tan alta la factura de cobro que hoy le pasa la postración de la industria petrolera al país que pensó que era rico y petrolero.
Durante esos años de bonanza, anotó el presidente de Fedegán, la nación no aprovechó los recursos canalizados por ventas de crudo para generar la infraestructura y las condiciones para poder producir.
Especificó que si el ICA cumpliera con su obligación de abrir mercados, la carne colombiana podría estar exportando como mínimo mil millones de dólares al año de aquí al 2018.
“Sin duda alguna las mejoras en precio se constituyen en el mejor abono y en el mejor fertilizante, pero la burocracia no le permite ser eficiente al ICA porque es una entidad tomada por la clase política que exige cargos que no responden a perfiles técnicos sino a cuotas burocráticas que los partidos se disputan, lo que hace que la entidad sea inoperante e ineficaz de cara a su razón de ser desde el punto de vista legal”, denunció Lafaurie.
Sobre la situación del ICA, el gremio ganadero expuso que a la entidad responsable de la sanidad animal y vegetal en Colombia, le pasa lo del otrora IDEMA que tenían buenas tareas por cumplir, pero que fueron permeadas por la corrupción y por prácticas muy reprobables de la politiquería.
Hay que recuperar el FNG
El presidente de Fedegán, José Félix Lafaurie, dijo que el país no debe tener la menor duda en los esfuerzos que hará el gremio por recuperar el manejo del Fondo Nacional del Ganado.
Explicó que el gobierno no se puede quedar con dicha potestad porque la parafiscalidad no es un impuesto sino unos recursos que debe manejar el sector ganadero que finalmente es quien recauda esos dineros para darle musculatura financiera y desarrollo a la actividad ganadera.
“Para ese propósito la única alternativa es que una vez se hayan vencido los plazos que se han establecido para su manejo, el gobierno le devuelva dicho manejo al gremio ganadero, de otra manera no se entendería y habría que acabar la parafiscalidad. El ganadero no tiene por qué pagar un impuesto adicional sin que esos recursos sean adecuadamente administrados por el sector”, dijo.
En su explicación, Lafaurie aseveró que si el gobierno persiste en retirar el manejo del Fondo Nacional del Ganado, perfectamente pueden estar amenazados otros sectores que cuentan con el manejo de recursos parafiscales.
En las últimas horas quedaron una serie de constancias en la Junta del Fondo Nacional del Ganado y que serán conocidas paulatinamente por la opinión pública en las que Fedegán demuestra no solamente el buen manejo del recurso sino los logros y legados que ha hecho Fedegán con el FNG a lo largo de 22 años.
Con los ganaderos y de manera equivocada, manifestó, se mira la paja en el ojo ajeno, porque el gobierno en lugar de explicar su relicario de arbitrariedades y equivocaciones de buena o de mala fe en el manejo económico, se dedica a hacerle imposible la vida a un gremio eficiente que le ha apostado al empleo y al progreso de un país de raigambre campesino.
“Vamos a estar vigilantes, no vamos a permitir que politicen el Fondo, la Junta Directiva dejó muy claro que toda decisión que el gobierno quiera tomar con respecto al Fondo Nacional del Ganado debe ir a esa instancia para evitar que tomen determinaciones equivocadas que después afecten las ejecuciones del Fondo y que cuando vuelva a manos del sector ganadero, llegue en precarias condiciones”, dijo.
Aquí estoy y aquí me quedo
Frente a las versiones de corrillo que dan cuenta de la posible salida de José Félix Lafaurie de la presidencia de Fedegán y de su abandono del país, el dirigente gremial le salió al paso a esas afirmaciones y dijo que muy a pesar del querer de muchos habrá Lafaurie para rato y en su oficina del gremio ganadero en donde seguirá trabajando por un sector que quiere y respeta profundamente.
“No sabía que estaban diciendo eso, pero entonces si tengo una relación de causalidad en las amenazas de las FARC, entre las llamadas intimidatorias diarias que hacen al gremio. Debe ser que hay una trinca entre sectores del gobierno, las FARC y vaya a saber qué otro actor para intimidarme. Lo digo y lo sostengo, yo no claudico, mi firmeza va hasta el último momento y aquí tendrán a Lafaurie peleando no solamente por la ganadería sino también para que el Fondo vuelva nuevamente a Fedegán”, enfatizó.
Sobre la paz, Lafaurie dijo que este no es un tema ajeno a Fedegán, pero precisó que si el poder constituyente está en la Habana y los temas del sector rural terminarán feriados en esa ciudad, especialmente las salvedades pendientes, habrá que buscar un espacio para que escuchen la voz de los ganaderos y así evitar que después hagan con el sector lo que pretenden las FARC, es decir destruirlo como lo han hecho en los últimos 50 años.
Finalmente Lafaurie anotó que son varias los correctivos que debe hacer el ejecutivo porque hoy hace lo que quiere sin importarle el derecho constitucional y el voto de confianza de todo un país.
“Este gobierno tiene arrogancia, maneja desprecio, exclusión, retaliación y garrote con aquellos que eventualmente no son genuflexos con sus intencionalidades”, concluyó.


