Los búfalos son animales nobles y de gran provecho que han acompañado buena parte de la historia productiva y sedentaria del ser humano. La domesticación de este rumiante empezó hace 5.000 o 6.300 años, una actividad asiática del Neolítico. Los conocedores aseguran que en sus inicios el búfalo reportó dos inclinaciones, de un lado el búfalo de río muy adaptado al Valle del Río Indo, es decir con presencia importante en Pakistán e India en donde los historiadores calculan su llegada a la granja humana hace 6.300 años. El animal resultó ideal en la producción de leche en donde se valoró el alto contenido de grasas o sólidos, insumo clave en la obtención de queso mozzarella y mantequilla, igual fue muy útil en las haciendas como animal de tiro.
También fue y sigue siendo famoso el búfalo de pantano en China y el sudeste asiático en donde fue domesticado hace unos 4.000 años. Este animal es altamente valorado por su contribución en las labores agrícolas, especialmente en las plantaciones de arroz, razón por la cual se le conoce como el tractor que respira o el impulsor viviente.
Los búfalos tuvieron rápida e interesante expansión ya que en la antigüedad y por sus características fueron a Oriente Próximo, África y la parte sur de Europa, más exactamente en Italia en donde aportó alimento y trabajo hace 2.500 años aproximadamente.
Esta especie, el búfalo de agua, llegó al continente americano en el ocaso del siglo XIX en donde luego de prosperar en el Caribe partió para Suramérica, alcanzando una exponencial y fuerte expansión debido a sus condiciones, rusticidad, capacidad de adaptación al trópico, básicamente en terrenos de mucha dificultad y generalmente impactados por torrentes e inundaciones, escenarios que no le impidieron dar asombrosos rendimientos.
Este obediente y siempre dócil búfalo de agua asiático llegó para quedarse con el hombre al que le brinda, aparte de leche de altísima calidad y trabajo, una carne de grandes propiedades. Es oportuno precisar que es proveniente de Asia es un búfalo muy diferente al africano que suele ser temperamental y sumamente agresivo, responsable inclusive de muchas muertes en seres humanos, lo que demuestra que ese bravo cafre que igual se para desafiante frente a los más tenaces leones, jamás pudo ser domado o sometido por los humanos.
Desde 1967 el búfalo resultó el mejor negocio en Colombia, en ese tiempo llegaron 38 ejemplares de Trinidad y Tobago, de ese lote 30 fueron hembras, cinco machos y algunos bueyes Buffalypso. Paulatinamente la cría de este mamífero fue creciendo y hoy con cerca de 670.000 bufalinos, el sector deja ver una expansión ya con más aceleración toda vez que el aumento es en promedio del 60 por ciento frente a pasados años. Al mirar el hato, es palpable que todo se hace de la mejor manera por cuanto el 66 por ciento del rebaño local pertenece a hembras gestantes, dato nada menor porque implica que la población de búfalos seguirá repuntando.
Colombia cría búfalos en distintas regiones, pero son muy fuertes Córdoba, Santander, Antioquia y la Costa Norte, aunque hoy la llanura dio pasos importantes y los entendidos creen que podría ser un sector floreciente y bendito en esa región de la Orinoquía en donde las condiciones son las ideales para el potente rumiante.
Algunos estudios apuntan a que en Colombia el búfalo superará el millón de cabezas en 2030, empero, hay bufaleros que suponen la cifra llegará a esa meta antes de los proyectado.
Colombia cuenta con razas de muy buenos rendimientos, básicamente Murrah de origen indio y considerada la de mayor producción lechera, la Mediterránea lograda en Italia y con tremendo equilibrio, goza de gran adaptabilidad y es preferida por su producción de leche y carne.
El país sigue creciendo en la cría de la estirpe Jafarabadi, desde luego la de mayor tamaño y peso, muy eficiente en la obtención de carne en donde su canal permite rentabilidad y calidad.
La Bufalypso, raza de Trinidad y Tobago es muy conocida por ser una estirpe sintética totalmente pensada para la dureza del trópico, como se acotó, fue la primera en arribar a suelos colombianos cautivando a los ganaderos que vieron en el animal, rusticidad a toda prueba y potencia física, Es considerada de triple propósito por ofrecer leche, carne y admirable capacidad para los trabajos de la ruralidad.
El mapa de los bufalinos sigue mostrando expansión, el negocio es rentable y altamente eficiente por donde se le mire y por eso en los llanos orientales crece el hato y pastan impávidos los búfalos que llaman la atención, pero que aportan proteína, trabajo, inclusión, tejido social y afortunadamente seguridad alimentaria.
En charla con Diariolaeconomioa.com, el Gerente Operacional de Búfalos Bélgica Juan David Cely afirmó que el búfalo, una especie de triple propósito en la que se puede aprovechar la calidad de su leche, la producción de carne y la capacidad de tiro o labor como quedó evidenciado en la Conferencia Nacional sobre Palma de Aceite que con todo éxito se llevó a cabo en la ciudad de Villavicencio.
A criterio del también médico veterinario y zootecnista de Búfalos Bélgica Juan David Cely, la cría de fúfalos juega un papel muy importante en el desarrollo económico y agropecuario del país, pero destacó que de igual manera las bufaleras hacen parte del tejido social porque generan empleo y se afianzaron como una base importante de sustento del campesino ya que es un animal muy rústico y que sus fines zootécnicos hacen que la gente pueda aprovechar leche , carne y la fuerza de trabajo en sus fincas, un factor que permite que los ganaderos o bufaleros tengan un verdadero portafolio y renta real en sus predios sin importar que sean núcleos pequeños, medianos o grandes.
Explicó que, en términos de carne, la de búfalo es una proteína que en su composición y sus características organolépticas deja ver muy bajo contenido de colesterol lo que obviamente es mucho saludable porque son carnes que además de la parte de su contenido y particularidad en lo que tiene que ver con su producción, se obtiene prácticamente limpia son que se diga que son cárnicos orgánicos en donde la utilización de medicamentos y antibióticos es mínima gracias a la rusticidad de estos ejemplares, recalcó, que todas esas trazas de medicación es lo que busca eliminar en los alimentos Búfalos Bélgica, iniciativa que redunda en beneficio para las personas.
Hoy con las alteraciones climáticas, explicó, el profesional, hay una serie de fenómenos como alteración genética, resistencia bacteriana y mutaciones en el entorno que hacen más complejo y desafiante producir proteínas, pero recalcó que fácilmente hay búfalos destinados a la producción de carne que durante su vida en el hato o en potrero jamás se les aplicó un antibiótico, un punto clave tanto en la salud humana como en el bienestar animal.
“En la parte humana porque evitamos toda esa parte de resistencias por trazas de antibióticos en los productos, tanto en la carne como en la leche, entonces ese es un punto a favor que tiene la cría bufalina independiente de la especialidad de los animales”, precisó el médico veterinario y zootecnista de Búfalos Bélgica Juan David Cely.
Leche de búfala, un negocio rentable
Las bufaleras con buena producción de leche son generalmente exitosas habida cuenta que el precio por litro de leche de búfala se paga en los llanos, en el departamento de Casanare, a 2.400 pesos, sin embargo, aclaró, hay producciones y fincas en donde se factura el litro de leche hasta 3.400 pesos según las condiciones en las que se entrega el especial y diferenciado alimento, desde luego, dijo, si se cumple con los requerimientos de la industria pasteurizadora y de transformación.
Comentó el experto que no solo en Colombia sino a nivel global, la leche puede ser transformada y tener un valor agregado desde los mismos productores, un ejemplo, los italianos con la producción de queso mozzarella que tiene su denominación de origen en la leche de búfala, siendo estas oportunidades que en el país hay que empezar a aprovechar por cuanto si hay transformación se obtienen más recursos, entrando en el valor añadido para no anclarse expresamente en la oferta de materia prima pues en el mundo actual quien se quede en commodities está llamado a pasarla mal sobre todo si se tiene en cuenta que está muy cerca de entrar en pleno vigor el TLC con Estados Unidos en donde la negociación no fue buena porque literalmente entregó sectores en bandeja de plata, permitiéndoles a los empresarios locales subsistir por la fidelización de marca y atributo del producto en donde los colombianos llevan manifiestas ventajas en la producción de derivados lácteos.
Los búfalos de agua son una especie de ganado que con el debido cuidado y el cumplimiento de los protocolos es fácil de tener, pero el médico veterinario advirtió que como todo ser vivo, los búfalos varían su temperamento siendo unos ejemplares más complejos que otros, pero especificó que con el mejoramiento genético que se ha venido haciendo en el país con las razas que se han introducido tanto la Murrah como la Mediterránea que son linajes enfocados en producción de leche, castas de comprobada mansedumbre y alta docilidad.
“Todo va acorde con el manejo que se les dé a los animales en la producción, entonces hay que seguir en la línea que tiene la ganadería nacional y es propender por bienestar animal, buen trato a los ejemplares, es decir tenerlos en muy buenas condiciones, no golpearlos ni maltratarlos, factores que llevan, en el caso de los búfalos, respondan con la mayor tranquilidad a la hora de manejarlos”, expresó el señor Cely.
El portafolio en genética bufalina ha crecido generosamente en Colombia mostrando bondades en producción, rendimientos y maniobra dentro de los hatos. Principalmente pura en Colombia, comentó el Gerente Operacional de Búfalos Bélgica, esta la raza Murrah muy eficiente en la producción de leche, igual se cuenta con la raza criolla local que es el Bufalypso o búfalo trinitario así como con la estirpe Mediterránea que se ha ido introduciendo por medio de inseminación artificial, métodos de reproducción que han aportado de manera trascendental con la introducción de genética del Mediterráneo italiano a Colombia paso a paso, pero se ha ido creciendo, se ve progreso y ya hay algunos ejemplares puros en el país.
Volviendo al búfalo africano, los expertos dicen que es imposible ordeñar una búfala de este tipo porque el ataque sería inmediato y mortal, la carne, aunque magra, es sumamente dura debido a que son animales de permanente ejercicio y lucha por sobrevivir en un entorno difícil de depredadores que no solo contempla leones, leopardos, hienas o cocodrilos, también seres humanos armados en safaris que han ido y no han vuelto. Tristemente el búfalo africano tiene remoquetes pendencieros que pueden ser injustos porque desconocen la naturaleza y su apego a la vida, lastimosamente tiene mala fama y por eso lo llaman “muerte negra” o “hacedor de viudas”, sin duda impredecible, vengativo y muy peligroso, de hecho, con marcadas diferencias genéticas con el búfalo asiático de agua.
El búfalo que tiene Colombia, especie conocida a nivel mundial por su producción de leche, ostenta una muy buena composición en cuanto a grasa, proteína y minerales. En general, expresó el veterinario, los sólidos totales de la leche de búfala son más altos lo que hace que sea más apetecida en la industria por las ventajas en la transformación ya que tiene mejores rendimientos y un mayor aporte nutricional, totalmente opuesto a su semejante de las temibles sabanas africanas.
Si bien Colombia cuenta con un hato bufalino que supera las 670.000 ejemplares, hay una meta trazada en la Asociación Colombiana de Criadores de Búfalos, Asobúfalos, y es superar el millón de cabezas para lo cual se ha trabajado muy fuerte en promocionar y promover la especie que tiene un alto crecimiento en regiones como los llanos orientales en donde su crecimiento ha sido más lento que en otras partes de la geografía, pero con el mayor potencial en los departamentos de Meta, Casanare, Arauca y las sabanas inundables en donde con seguridad despuntará la producción bufalina a tasas elevadas porque las condiciones son excelentes lo cual facilitará que las cifras sigan escalando para que cada día sean más los bufaleros en Colombia.
En el capítulo Colombia arrancó con mucha fuerza esta cría en Córdoba, Magdalena, Santander, Magdalena Medio en Cundinamarca y Antioquia, y al crecer los hatos se hizo más visible el negocio que resultó muy bueno y la llanura de manera lenta entró en ese grupo de nuevos jugadores, ahora, anotó el médico veterinario, basta con esperar un tiempo para que los departamentos llaneros figuren dentro de los primeros en cría bufalina a nivel nacional, nada complicado porque el entorno ayuda.
A juicio de Cely, la mayor expansión del búfalo en Colombia depende en gran medida de la divulgación de la especie porque los ganaderos que han ido migrando al búfalo han visto los rendimientos, hacen cuentas y evitan el tener que explicar mucho porque generalmente cuando ven los parámetros productivos en sus predios se enamoran de este bóvido.
Recalcó que las variables o indicadores bufalinos en productividad hablan por sí solos, la especie sigue muy bien posicionada porque a toda leche se pueden tener destetos en sabanas, no en pasturas mejoradas, de 200 a 250 kilos, un margen impresionante y una gran ventaja que dice porque hay tanto potencial en las sabanas nativas de Casanare y Arauca y tanto interés en criar búfalos.
Una búfala adulta puede llegar a 500 o 600 kilos y en tallas más medianas como la raza Murrah el pesaje máximo alcanza los 450 kilos, de todas maneras, indicó el conocedor, son animales que tienen muy buena capacidad para desplazarse en terrenos difíciles, en lugares saturados de agua y lodo, luego es una especie que aprovecha mucho mejor las pasturas lignificadas, esos forrajes envejecidos con altos contenidos de lignina, un polímero que suele endurecer las paredes celulares de las plantas haciéndola muy parecida a los maderables porque su rumen aparte de todo es más eficiente porque el tracto digestivo es más grande que el de los vacunos, sin hablar de la mayor población de microorganismos y un paso más lento de los alimentos, lo que los hace más eficaces a la hora de elegir y transformar los forrajes.
Esa conversión de forrajes a carne o leche en el búfalo es notoriamente de mayor efectividad, eficiencia que en pasturas mejoradas responde mucho mejor, sin hacer comparaciones con razas especializadas en volúmenes de leche, pero en calidad si es perfectamente confrontable.
Por su parte los machos adultos pueden lograr pesos que oscilan entre los 800 y los 1.000 kilos, dependiendo la raza, sin embargo, los búfalos que se utilizan para labores de cosecha en la palma alcanzan los 1.200 y hasta 1.600 kilos, a juzgar por su comportamiento en báscula se trata de animales de un tamaño imponente porque además tienen el ciclo de vida muy similar al de la palma, son búfalos de 17, 18, y 20 años, bóvidos que todos los días hacen ejercicio y potencian la parte física razón por la cual su musculatura se mantiene en forma. Mejor que el tractor, el búfalo no necesita combustibles, solamente forrajes, buen manejo y la asesoría de un buen veterinario.
Si bien la mecanización y tecnificación de la agricultura son la realidad hoy por hoy, ahora más con la llegada e implementación de agricultura de precisión e inteligencia artificial, no siempre lo que evolucionó sugiere la solución a todo porque los tractores tienen los líos de compactación de la tierra y existen situaciones geográficas que hacen que la agricultura de la vieja usanza siga vigente.
Desde el punto de vista de Juan David Cely, entre la máquina y el animal no hay comparación porque obviamente las eficiencias de cosecha se miden con maquinaria especializada que hace muy ágil esa labor, pero en temas de costos el búfalo toma la delantera y no solo en eso, también en sanidad del cultivo porque una máquina no baja de 10 toneladas más la carga que lleve en fruto, el búfalo es un animal de 600 a 1.000 kilos el cual reparte su peso en las cuatro patas, asunto importante porque tiene un menor impacto sobre la raíz de las palmas, un fondo que se ha investigado y trabajado, es decir que la actividad con bufalinos tiene una gran ventaja sobre la salud de la planta.
Búfalos Bélgica está cumpliendo 20 años de gran experiencia en el manejo de los búfalos, la firma empezó criando búfalos en agosto de 2006 únicamente con el objetivo de ser proveedores de los cultivos de palma frente al crecimiento que se venía hace dos décadas, y que no para lo cual llena a la bufalera de esperanza porque las proyecciones hacen prever que asoma un importante repunte en las plantaciones de palma de aceite, una industria de gran dinamismo y con los mejores resultados. Ahí, acentuó Cely, va de la mano el búfalo.
“El búfalo llegó a los llanos como parte del paquete tecnológico de la palma, al igual que la palma el búfalo viene de la India y allá por cultura cosechan la palma con este rumiante. En algunas charlas he dicho que si el búfalo fuera colombiano haríamos recolección de fruta en mulas, pero ese paquete tecnológico y cultural que viene con la palma es con el búfalo, animal que resultó un gran aliado, pero también la mejor estrategia y oportunidad para trabajar”, señaló el médico veterinario y zootecnista.
Búfalos Bélgica es una empresa con actividad en Meta y Casanare, la finca está ubicada en el municipio de Maní, Casanare, una hacienda de puertas abiertas en donde los interesados pueden ir a visitar la propiedad y conocer más de la experiencia y de la cría de búfalos especializados para la labor palmera, un trabajo que implica amansamiento y adiestramiento bajo técnicas de doma racional, un ejercicio que se hizo desde la Universidad de los Llanos como parte del trabajo de pregrado del contertulio quien desarrolló un manual de doma racional para búfalos, lo que se aplica hoy en la hacienda, pero asimismo mejorando y cambiando métodos para que el búfalo tenga una larga vida como animal de labor en la palma de aceite, dándoles, eso sí, bienestar y brindándoles comodidad.
Actualmente es muy común encontrar búfalos en las palmeras, culturalmente este bóvido se está posicionando en el sector agropecuario, la ganadería lo está acogiendo porque los ganaderos ya han visto las ventajas competitivas y rentables del rumiante que muestra muy buenas cifras y referencias en productividad que lo hace muy atractivo para empezar a producir carne y leche, pero también búfalos de labor.
La expansión bufalera es vertiginosa, va a una velocidad impresionante y por eso en 2028, antes del año trazado para cumplir metas, el búfalo, puntualizó Juan David Cely, podrá superar fácilmente el millón de cabezas ya que tiene crecimientos del 200 por ciento como en 2024 y 2025, cifras que alientan mucho al gremio, institucionalidad criadora muy unida que comparte gracias al concurso de sus afiliados conocimiento y experiencia con la espectacular especie.
Finalmente, el gerente Operacional de Búfalos Bélgica apuntó que el negocio es más amplio porque aparta de leche, carne y trabajo, del búfalo se aprovecha el cuero de comprobada calidad y durabilidad, también los cachos y todo lo concerniente a genética en vista que en Colombia se ha ido posicionando algunos nichos de mejoramiento genético, unos núcleos muy importantes en Córdoba en donde se tiene la raza Murrah pura y muchos trabajos adelantados con la raza Mediterránea, la base para arrancar con mejores ejemplares y así seguir impulsando el crecimiento del hato bufalino de manera más rentable y productiva.
"Prohibida la reproducción total o parcial, venta o distribución de este material sin autorización expresa del autor"

