Martes, 22 Septiembre 2026 06:39

Revaluación tiene alertas encendidas en la economía: Palmas del Cesar

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Los productores de aceite y otras materias primas siguen de cerca un problema cambiario que enfrentan con todo arrojo por cuanto saben que en temas de dólar hay ciclos que deben asumirse.

Distintos países han visto apreciar su moneda frente al dólar y por eso hay apuros en varios sectores de la economía toda vez que a la hora de hacer la conversión de dólar a pesos el asunto es complejo porque el endurecimiento de la moneda local redunda en menos pesos por dólar, un dolor de cabeza para las estructuras productivas que tienen como gran objetivo o parte importante de sus ingresos la oferta exportable.

Hay un momento complejo, pero que demanda espera y paciencia en tanto logra compensarse la menor ganancia en pesos con volumen y buenos rendimientos de unas palmas que han resultado generosas gracias a los trabajos de investigación y al fortalecimiento genético que han tenido para contrarrestar grandes males como la Pudrición de Cogollo, PC, y otras igualmente letales.

Queda claro que en agricultura y puntualmente en palmicultura nada es fácil porque se lucha contra el clima, las plagas, los precios y otros flagelos, no obstante, la palmicultura colombiana mostró resiliencia y caminos afortunados de competitividad y sostenibilidad, dos factores vitales en el ejercicio económico de cualquier labor del sector primario y de la misma agroindustria.

En Villavicencio se dan cita por estos días, del 22 al 24 de septiembre en el parque Las Malocas de Villavicencio la Conferencia Nacional sobre Palma de Aceite 2026 convocada por la Corporación Centro de Investigación en Palma de Aceite, CENIPALMA, un encuentro técnico-científico considerado el más trascendental de la palmicultura en el país, otrora Reunión Técnica Nacional, evento que conmemora el cumpleaños número 35 de CENIPALMA.

El encuentro es imperdible y por eso llegaron a la capital del Meta delegaciones palmeras de todo Colombia que tendrán de primera mano análisis y conferencias determinantes para el devenir de la palmicultura local, sin olvidar que la colombiana es la primera en América Latina y la cuarta a nivel mundial, solo superada por Indonesia, Malasia y Tailandia.

Una de las empresas pretéritas y referentes de la palma de aceite en Colombia es Palmas del Cesar, una compañía fundada en 1960 en el dinámico sur del departamento vallenato debido al empuje y perspectiva de unos tozudos e inquietos empresarios santandereanos, ya fuertes en refrescos emblemáticos, que le dijeron sí al desarrollo de la región. La que fuera bautizada en sus comienzos como Hipinlandia sembró en sus albores 500 hectáreas y todo un compendio de progreso.

 

 

En diálogo con Diariolaeconomia.com, el gerente de Palmas del Cesar Carlos Fernández expuso que el tema dólar trasnocha e impacta a todos los productores y fabricantes colombianos y dijo que infortunadamente no hay felicidad completa porque el sector pasa por un buen momento en obtención en el segundo semestre del año, algo no muy común, pero paradójicamente y en medio de la coyuntura el clima ha ayudado, eso sí, a la espera de lo que pueda acontecer en el último trimestre en donde anuncian, todo será más complejo, empero, subrayó la producción es excelente y por encima de presupuestos, una alegría a media marcha debido a que repuntan las producciones de aceite y las exportaciones de la materia prima y pese a que el precio internacional es bueno, el cambio en dólares lleva la alegría a la mitad cuando se hace la conversión a pesos.

Expuso que no ha sido muy bueno el trato con la divisa americana que sigue con unos valores que no ayudan mucho, especialmente con la oferta exportable que es en donde se tiene la dificultad.

Los cambios entre un año y otro son muy dicientes en vista que el precio de la tonelada en 2025 fácilmente estuvo por el orden de los 900 y 1.000 dólares, hoy se ubica en 1.100 o 1.150 dólares, un precio más que aceptable generoso, pero el cambio no compensa porque, insistió hay precio, pero el dólar y su debilidad no ayudan como debiera ser.

Fernández manifestó que los seguros cambiaros no son a la fecha una posibilidad y no se consideran dentro del proceso de negociación sencillamente porque el precio es una indicador que cambia todos los meses, no tendría mucho sentido contratar pólizas con precios techo o base porque al final del ejercicio el tema no da y sobre todo teniendo en cuenta que en las exportaciones el precio es spot o al contado, un valor actual de mercado para compra y venta de activos o bienes de manera inmediata.

 

“Cuando se hacen negocios con las cantidades exportables se hace sobre la base de un valor en dólares que generalmente se tiene y cuando el productor empieza a cumplir con su cuota de aceite se pide cerrar el valor en la medida que el dólar suba en algún porcentaje, algo que se hace súbitamente en las mejores condiciones, nada predecible o fortuito y los seguros no van en la vía de las cotizaciones ni de la naturaleza del mercado, eso no es así”, declaró el señor Fernández.

 

Más allá de la actualidad, el cultivo de palma, expresó el empresario, sigue siendo sinónimo de empleo, generación de riqueza, inclusión y tejido social, un cultivo que llegó a Colombia para quedarse porque su bondad dura más de 30 años, un límite de tres décadas, pero productivamente por arriba de esa frontera.

Dijo que sin duda el tejido social se incrementa porque la oferta de empleo crece a tono con las hectáreas sembradas y este año se llegó aproximadamente a 640.000 hectáreas sembradas con palma en 2026, un crecimiento frente al ejercicio de 2025 y ello ratifica que el tejido social y palma de aceite van de la mano.

 

Geopolítica y palmicultura van en la misma dirección

 

 

Definitivamente, dijo el gerente de Palmas del Cesar, nadie pensó tiempo atrás que una guerra por allá en Oriente Medio fuera a afectar a los agricultores y palmeros colombianos, o que, un conflicto entre Rusia y Ucrania incidiera tanto en el sector, pero es un hecho, hay efectos en doble vía habida cuenta que para el caso ucraniano, los fertilizantes que se importan de allá golpean a Colombia por costos, precios y fletes, una sumatoria que se ve en en los estados de pérdidas y ganancias aunque irónicamente ayuda en algo la tasa de cambio porque se compra en dólares y al hacer el cambio local muestra algunas bondades.

Otro ítem a favor es el precio del petróleo porque cuando se incrementa ayuda a que escale en valor el aceite de palma porque este producto reemplaza al crudo en la generación de biodiesel, luego con altas cotizaciones en los hidrocarburos lo mejor es apostar por aceite de palma que mejora precios y aumentar la demanda del aceite proveniente de las palmeras.

 

“Las guerras y la geopolítica a veces nos juegan en un lado y en otro. En este momento vemos el fenómeno a favor por los precios del aceite, pero los fertilizantes no mucho, sobre todo cuando la tasa suba, ahí no habrá ninguna consideración ni ningún tipo de ayuda”, apuntó el gerente de Palmas del Cesar.

 

Más allá de aranceles y algunas variantes, comentó el empresario, el mercado de Estados Unidos es un destino que aprovechará Colombia ahora con el actual presidente con el que se mirarán las posibilidades reales ya que el mercado europeo y en ocasiones los de China o India lo tienen los indonesios y los malayos, entonces, acentuó, Estados Unidos es una excelente oportunidad para la palmicultura colombiana, ahora más con la complejidad de los fletes marítimos.

No descartó que Estados Unidos será una alternativa y una muy buena apuesta para las exportaciones colombianas de aceite de palma lo que ayudará bastante en varios indicadores económicos y sociales. En línea con las relaciones binacionales de hoy, el empresario palmero dilucidó un inmejorable panorama y especialmente con las ventajas arancelarias de Colombia que igual tiene rubricado un TLC con los estadounidenses.

 

“Tenemos la expectativa que sean unos aranceles razonables, que ayuden al exportador y al campo colombiano porque hay mucho producto de la ruralidad local que se quiere poner allá y la pala de aceite es uno de ellos que, aunque se vea como un negocio es un producto del campo que tendrá oportunidad con Abelardo De La Espriella y con el presidente de Estados Unidos, tenemos la seguridad que va a ser así”, puntualizó Carlos Fernández.

 

La economía, razonó, está globalizada y por eso nada se puede descartar en materia económica y demostrado está, señaló, que cuando Asia o Europa estornudan al mundo entero le da tremenda gripe y esa es la consecuencia de ser dependiente de un mercado extranjero y por eso las coyunturas y lo que pueda suceder en cualquier rincón del mundo golpeará automáticamente más si es un lío con origen asiático o europeo.

 

SAF, una meta

 

 

Teniendo en cuenta que el aceite de palma colombiano se logró posicionar como una materia prima vital para la obtención de Combustibles Sostenibles de Aviación, SAF, por la visible reducción en la huella de carbono versus el combustible fósil o tradicional. Si bien el tema no fue abordado en la junta, a juicio de Fernández, sí se tiene la consciencia de que es una oportunidad que se avecina, reconociendo que todavía falta en la legislación y en la normativa colombiana para proceder a hacerlo porque las empresas palmeras, recalcó, están en plena capacidad de suministrar aceite, de hecho si se queda en Colombia para hacer SAF, el asunto es fabuloso porque no habría que sacarlo del país en semejante coyuntura geopolítica y con todo lo que puede suceder.

El ingeniero concluyó que el SAF es una oportunidad para que esa oferta exportable baje, mejore el ingreso para el palmicultor y se optimice el medio ambiente, un favor que se extenderá a las aerolíneas que operarán sin el contratiempo de la contaminación, luego la aparición de SAF es lo mejor que puede suceder, pero es perentorio avanzar en temas legales y de leyes que faciliten su producción y puesta a punto, un trabajo muy del Congreso y de la política para que la iniciativa vaya tomando forma.

Como siempre pasa, enfatizó el gerente de Palmas del Cesar Carlos Fernández, la empresa privada va a fondo y con todo el compromiso, pero las regulaciones son lentas, cosa que puede variar con el actual mandatario.

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