Domingo, 31 Mayo 2026 00:17

Uniempresarial, 25 años forjando colombianos para el desarrollo y el futuro

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Los gobiernos pusieron la educación como un punto de alguna importancia, pero siempre como un compartimiento separado de la base productiva, del segmento empresarial y de la acción del Estado.

Después de 25 años la Uniempresarial canto el happy Birthday, anunció inversiones y una puesta a punto para optimizar la educación en Colombia. El alma mater viene haciendo las cosas bien, disfruto el pastel, pero de inmediato retomó la agenda porque vienen grandes cosas para una corporación educativa a nivel superior diseñada desde la Cámara de Comercio de Bogotá, entidad que no habla en diminutivo y generalmente piensa en grande porque es un tremendo referente de cómo afianzar metrópoli, construir economía, edificar empresa y consolidar inclusión, así como tejido social.

En el evento de celebración y conmemoración produjo alegría ver los rostros del trabajo, las ideas y los hacedores de sueños y fijadores de metas. Hubo recordación, anuncios y emocionantes casos de éxito. Finalmente, la Uniempresarial superó escollos, venció desafíos y hoy se ubica como una de las grandes opciones para formar y vender conocimiento para que los educandos aspiren con todos los argumentos a un lugar privilegiado en el mercado laboral o a proyectar emprendimiento y protagonismo en el desarrollo del país. Fue grato contagiarse de sonrisas, de entusiasmos ajenos y ojos brillantes en donde reverberaba la ilusión, las emociones y la misma gratitud.

En ese instante llegó por fuerza mayor a la mente la Universidad de Bolonia en Italia, pionera en formación superior, fundada en 1088 tiene el prestigio de ser la primera universidad en términos de modernidad, no se puede omitir que este campus fue el primero en crear y expedir los primeros títulos académicos, de igual forma en acoger la expresión “universitas” con el fin de detallar una corporación de estudiantes, profesores y maestros.

También vuelve a la recordación y pensando en el rector de la Uniempresarial, un hombre con toda la experiencia y las charreteras para dirigir con liderazgo y proyectar metas académicas, la Universidad de al-Qarawiyyin fundada en 859 después de Cristo, d.C, centro de enseñanza erigido por la pujanza y el ojo avizor de Fátima al-Fihri. Esta universidad tiene su sede en Fez, Marruecos y cuenta con el reconocimiento de la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura, UNESCO y los firmantes de grandes récords que la ubican como la entidad de educación universitaria vigente más añeja del planeta.

Hay que puntualizar que la fundadora fue una mujer de familia aristocrática y adinerada que luego de recibir una herencia multimillonaria, optó por inyectarla en una mezquita con madraza o institución islámica consagrada a la enseñanza y el estudio al más alto nivel de los documentos coránicos y el derecho.

 

 

Como no remembrar los inicios de la educación superior en América y aterrizar en la Universidad Santo Tomás de Aquino, la primera establecida en la América conquistada y colonizada, que aperturó en 1538 en Santo Domingo, República Dominicana a través de bula papal, un documento solemne de la Santa Sede. También es famosa por su historia la Universidad Nacional Mayor de San Carlos erigida en 1551, la más pretérita en funcionar sin parar o suspender actividades.

Retomando la Uniempresarial hay que recalcar que fue fundada en 2001 bajo el liderazgo de la Cámara de Comercio de Bogotá que vislumbró un modelo disruptivo traído de Alemania, gracias a esa iniciativa de enlazar el sector productivo y el empresariado en general con la academia, la Uniempresarial es precursora en el modelo dual universitario que hace que el estudiante divida su tiempo entre actividad en aula y prácticas reales adelantadas en industrias formalmente constituidas desde el inicio de la carrera porque se va a las factorías a partir del primer semestre.

Es gratifican te recordar que sus comienzos se dieron por esa meta de la Cámara de Comercio de Bogotá que, en común acuerdo con la agencia de cooperación alemana, GTZ, le dieron vida a una universidad encauzada en Administración de Empresas. La institución fue la primera en implementar el método 50-50, la mitad en teoría y la otra en prácticas corporativas.

El portafolio de la Uniempresarial fue ampliándose, aparte de administración fueron incorporados programas altamente demandados, Ingeniería de Software, Negocios Internacionales e Ingeniería Industrial.

Muy rápido transcurrieron 25 años y en ese tiempo se han graduado miles de estudiantes que actualmente triunfan porque fueron formados de manera ideal para el entorno laboral como también para el emprendimiento.

En charla con Diariolaeconomia.com, el rector de la Uniempresarial, el exembajador y escritor Juan Alfredo Pinto Saavedra afirmó que sin duda al mundo por lo visto con desencuentros, guerras y amenazas le falta educación, empero aclaró que esa falencia de educación global hay que superarla, pero no la educación entendida simplemente como una acumulación de años, de asignaturas o de grados sino la formación para vivir, Admitió que el mundo ha avanzado mucho técnica y científicamente, eso sí, reconoció que hay un retroceso toda vez que no se logrado avanzar en la parte espiritual que permita vivir como hermanos.

 

 

Dijo que finalmente el objetivo de la educación no es otro que la convivencia, ojalá más racional, ilustrada y más densa ya que produce un fuego de sensaciones colectivo más elaborado y en últimas, expuso, eso es no solo el desarrollo sino el acceso espiritual de la especie que es lo que penosamente no se ve mucho muy a pesar de que hay sobre el papel un mundo más educado.

El sistema educativo del que se adolece debe convocar a la comunidad mundial, a los que educan y que necesitan imprimir más filantropía, amor por las cosas, por cuanto cuando se forman niños y jóvenes, se proyectan las naciones del futuro, una labor titánica que debe enseñar sobre valores, respeto y hasta consideración por el pensamiento del prójimo por distinto que sea.

Pinto afirmó que hubo una circunstancia muy feliz en desarrollo de la celebración por los 25 años de la Uniempresarial, algo que estaba perfectamente planeado, pero de manera paralela el autor lanzó el libro sobre humanismo digital como respuesta, algo que lo llevó nuevamente a escribir, a retomar la literatura que desde hacía dos años no lo hacía de manera formal y logró afianzar ese trabajo de marcado interés.

En medio de su exaltación, matizó que la facultad más importante de la Uniempresarial es la ingeniería de Software que presentó 70 soluciones para emprendedores las cuales están ligadas a la vez a 13 plataformas de Inteligencia Artificial, IA. Comentó que precisamente cuando se hizo la observación de que esa herramienta tiene que ser manejada y orientada por el hombre mas no al contrario porque el ser humano no puede sucumbir frente a la IA, apareció la encíclica del papa León XIV que propone esa reflexión, luego el cumpleaños de la universidad estuvo acompañado de un componente espiritual, material, físico y humano, algo que generó mucha satisfacción.

Resulta encomiable que el sector empresarial y el de Bogotá puntualmente apueste por la educación superior de una manera distinta, a una formación, que pone estudiantes y graduados en el mercado laboral sin inconvenientes.

 

“Yo no me imaginé cuando llegué y encontré tantas dificultades que me iba a encontrar también con un fenómeno de creación educativa tan poderoso y ahora que acabamos de firmar un convenio es Stuttgart, Alemania, con la entidad fundacional de la educación dual, y cuando recibimos la petición de que abriéramos un diplomado y tenemos 34 personas de seis universidades del país aprendiendo educación dual, pues me siento muy orgulloso de que esta relación entre teoría y práctica gracias a la gestión de la Cámara de Comercio de Bogotá y a Uniempresarial, estemos revocando una corriente educativa que nosotros creemos, debe ir al próximo Plan Nacional de Desarrollo porque es la manera de tener la educación como un vehículo del empleo y el empleo como vehículo educativo”, manifestó el rector de la Uniempresarial Juan Alfredo Pinto.

 

 

Algunos han dicho que los gobiernos pecaron en Colombia porque los planes de desarrollo no tuvieron la educación como un sector de alta prioridad, ante ese precepto, Pinto Saavedra asentó que los mandatos pusieron la educación como un punto de alguna importancia, pero siempre como un compartimiento separado de la base productiva, del segmento empresarial y de la acción del Estado. Por eso aseveró que lo que se hace en la Uniempresarial es intentar que todas esas variables converjan.

En su cumpleaños 25 la Uniempresarial apuesta por inversiones y mayor innovación y modernización, es decir que la universidad estará en el proyecto de ciencia, tecnología e innovación de la Cámara con una oficina de transferencia de resultados de investigación, un paso adelante en pro de elevar la calidad del aprendizaje que también muestra un alma mater que se funda en el humanismo, pero que también quiere estar a la vanguardia de la tecnología, y en eso, dijo Pinto Saavedra, están sus directivas.

Al hablar con Juan Alfredo Pinto fácilmente se revive la figura de los escribas, esas personas de la antigüedad encargadas de leer, escribir, clasificar y copiar documentos, esos iluminados que pasaron a la historia por ser individuos tan capaces que fueron considerados superiores y dueños de súper poderes reservados para un círculo bastante reducido. Sin duda esos admirables, valorados y respetados versados y profesionales aperados de conocimiento se encargaron en tiempos milenarios de la redacción de leyes, la copia de textos religiosos y literarios en las muy útiles tablillas de arcilla, igualmente estuvieron comisionados para adelantar y registrar las actividades comerciales y económicas. Es un axioma, florecieron los escribas para asumir legados y asegurar la memoria eterna del mundo antiguo, se conocieron y se reconocen como los narradores de unos periodos de guerras, imperios y fantasías. Estos instruidos fueron comunes en Egipto y Mesopotamia en donde resultaron imprescindibles para sumerios, acadios babilonios, asirios y persas, también aportaron en la cultura grecorromana, esenciales en la Europa medieval y en los tiempos bíblicos por lo que hay vestigios en el antiguo Israel.

Ese mundo oriental, del Golfo Pérsico y de Asia Occidental, es cautivante para Juan Alfredo Pinto, fueron tierras que lo impactaron y en donde se desempeñó como grandilocuente embajador. Recorrió países, conoció culturas y costumbres, camino por desiertos, pero igual por pueblos con profundas marcas del pasado, parte de la vena política y social de hoy. Admira y respeta cada nación, se obnubila con Irán, India, la liga árabe los pueblos coloridos de Eurasia con una imponente Turquía y un soñado Azerbaiyán entre tantos.

 

 

Esa región inspiró al autor que con su último título completa 32 libros con la producción presentada en el marco de los 25 años de la Uniempresarial en donde experimentó un momento muy interesante de la vida porque todo profesional de la docencia y la educación quiere terminar su carrera siendo rector y en su caso anhela consolidar el espacio literario de escriba, haciendo el último libro firmado que entraña reflexiones muy afincadas en lo humano para un momento demasiado brioso y vertiginoso del cambio tecnológico.

La apuesta de la Uniempresarial, un case de las empresas para el empresariado es una cuota bastante trascendental para la reindustrialización que demanda el país, un modelo fundamental según Pinto Saavedra quien argumentó que si no se liga conocimientos con producción, no será viable mejorar la productividad, un asunto en el Colombia está quedada por el manejo de cargas ideológicas anacrónicas cuando debe centrarse en la convergencia de la opinión nacional y de la ciudadanía en torno a la mejora continua de la productividad y al trabajo con valor humano y con significado para más y más compatriotas.

Sin hablar de campañas o candidatos, el rector de la Uniempresarial, Juan Alfredo Pinto Saavedra consideró que los retos del próximo mandatario están fundamentalmente en una cosa porque si el país continúa embarcado en una disputa en pretérito entre ideologías, la nación se fundirá en el atraso y en una cosa retardataria sea del signo ideológico que sea.

 

“Si el país provoca una convergencia nacional en torno de estas ideas superiores pues puede salir adelante, a eso yo quiero apuntarle como educador y como dirigente público”, declaró el señor Pinto Saavedra.

 

El país, señaló el rector de Uniempresarial, debe propender por articulación, sinergias y acuerdos habida cuenta que con la debida educación debe gestarse esa iniciativa de tranquilidad y despolarización. En cumplimiento de la agenda de celebración hubo una afortunada señal ya que en una cita a la que acudieron más de 500 personas no hubo una sola voz discordante, distinta del conocimiento, del saber, el progreso integrador, la IA, el llamado a la población a educarse en sintonía con el sector productivo, las instituciones y la empresa privada con la sociedad. Concluyó que enhorabuena se lanzó un indicio diferente esperando que en aras de un mejor país y una mejor región florezcan muchas más Uniempresariales porque la aspiración es que la educación dual quede consagrada en el Plan de Desarrollo de forma definitiva.

 

De alumno de Uniempresarial a concejal de Bogotá

 

 

Este medio tuvo el gusto de dialogar con el concejal de Bogotá David Saavedra quien se formó en las aulas y bajo el programa dual de la Uniempresarial. Dijo que el ser humano y las instituciones generalmente están aprendiendo para poder hacer y agradeció la cultura del trabajo que asimiló desde la universidad que también le mostró otras vías complementarias, esfuerzo y dedicación, valores que con buen ánimo redundan en frutos buenos y reductos afables que labran mejores proyectos de vida para poder salir adelante.

Al concejal muchas personas le preguntan porque está en el ámbito público y se educó para desempeñarse en el sector privado, pero reconoció que toda esa formación dual es fundamental en los criterios que se van adquiriendo desde muy joven teniendo la responsabilidad de tener un salario, de ir a una empresa a hacer una práctica empresarial le dio la posibilidad de conocer bien la ciudad y debido a la cantidad de personas que conoció en Bogotá logró llegar al Concejo capitalino desde donde le rindió un homenaje a la Uniempresarial en sus 25 años.

El concejal dijo que el hoy de Bogotá es formidable puesto que se afianzó como la gran ciudad, la metrópoli de las oportunidades. Expuso que la capital colombiana es la ciudad de todos, esa urbe que acoge y permite crecer, tener una familia, educarse y formar hijos de la mejor manera, pero lamentó que pareciera ser una ciudad de nadie porque como hay gente de tantos lados no recibe el debido cuidado. Hizo un llamado para que exista identidad por Bogotá y así quererla, honrarla y cuidarle su infraestructura, igual para propender por su desarrollo que en su opinión es lo que se hace día a día desde el Concejo de Bogotá, procurando por mejoras en la gente y llevando una bandera que es la seguridad alimentaria, la lucha contra el hambre y también, por su puesto, revisar todas las gestiones y decisiones que hay en los territorios, en las localidades y en los barrios bogotanos, identificando lo que las personas necesitan y colaborar para subsanar esos requerimientos.

 

 

Como otras ciudades en el país, las más desastrosas decisiones se notaron con mayor fuerza en Bogotá porque la apertura económica de 1991 destrozó el aparato productivo de la capital, arrastrando con empresas de todos los tamaños y todos los sectores, propiciando una quiebra histórica que no se quedó exclusivamente en la parte económica, hubo de manera terrible impactos sociales expresados en pobreza, hambre, endeudamiento, y descomposición social.

La vida tiene sus paradojas y hablando de apertura económica, la jugada neoliberal de Cesar Gaviria, dejó una huella en la familia del concejal David Saavedra porque sus padres fueron a la bancarrota tras colapsar con el otrora prospero taller de ebanistería, un caos que afectó la relación, llevó a la separación y atomizó la familia, un recuerdo que a diario le da vueltas en la cabeza al funcionario, pero llevándolo a reflexionar que en las más difíciles situaciones y bajo techos de adversidad, lo que se debe hacer es luchar y salir adelante, aferrarse del trabajo y no vivir en el pasado.

A criterio de David Saavedra, poco a poco el país se ha reconstruido, advirtiendo que aún hay cosas por hacer, pero destacó el papel de los empresarios que son punta de lanza de la economía nacional.

 

“En Bogotá particularmente crecemos más que en el resto del país y por eso generamos más empleo, opciones reales de ingreso y mejores prospectivas de vida en cada ciudadano. Igual hay unas oportunidades maravillosas alrededor del emprendimiento, del desarrollo empresarial y de esa cultura que hace tanta falta y es de que la gente entienda que cuando se pagan los impuestos en la ciudad de manera correcta se invierten bien. Bogotá tiene la mejor tasa en todo el país de un pago voluntario con los tributos, más del 11 por ciento que liquidan sus obligaciones impositivas además hacen un apoyo y dan un respaldo voluntario aparte de las tarifas para poder invertir en obras y en valorización, algo sumamente importante”, puntualizó el concejal David Saavedra.

 

 

 

Aparte de un buen recaudo, el cabildante aceptó que las finanzas capitalinas son muy sanas lo que explica porque Bogotá tiene un presupuesto tan grande que le permite tener obras enormes y de alto impacto como el metro, la troncal de la 68, actualmente la calle 13, la Cali y obras de infraestructura de estimable magnitud, otra por destacarla, el cable de San Cristóbal.

Hoy e independiente que hay de por medio una gran noticia está el tema Regiotram lo cual generó un gran debate entre el alcalde Mayor de Bogotá y la Gobernación de Cundinamarca, un tema que se debe dirimir, buscando desde luego lo mejor para la ciudad.

Un aspecto que debe abordarse como de interés nacional es la elevada tributación y el peso de los impuestos en la competitividad y la productividad de las empresas, ya varios sectores están pidiendo revisar las fórmulas porque las reformas tributarias no tienen análisis diferentes a extraer dinero del público poniendo en aprietos las organizaciones o empresas inclusive de la pyme, el IVA del 19 por ciento es muy alto así lo comparen con otros países y hay impuestos como el de renta y otros que podrían bajar apelando a una fórmula coherente, acabar con el contrabando técnico, la evasión y apostar por mayor eficiencia en el recaudo, también eliminar las exenciones que cuestan en promedio 130 billones de pesos y ponerle punto final al asistencialismo puesto que si un país se abarata ello llama la inversión extranjera directa e inclusive la local que abren factorías y brindan empleo, sin duda el mejor subsidio.

Ante el acorralamiento de las industrias, del sector primario y de todos quienes hacen patria con empresa, la petición es enorme, morigerar las tarifas y eliminar lo que ya no es funcional, un asunto que dijo el concejal se genera por la progresividad y la regresividad.

 

“Ese tema de tributación como lo planteaba un filósofo hindú, debe apuntar a tener un mismo tributo para toda una sociedad o un país. Hay que generar ese tipo de opiniones en torno de lo que significa la carga tributaria porque el problema no son los impuestos, sino que realmente se asignen con las capacidades de las personas y las empresas para que la gente que tiene una carga tributaria la asuma responsablemente porque en el país hay mucha evasión”, acentuó el concejal de Bogotá.

 

 

 

Saavedra anotó que en Colombia hay gente que tiene una carga muy grande, pero de igual manera personas que evaden los impuestos y apuntó que el problema en ese sentido, tanto en municipios como en ciudades que no han hecho la actualización catastral, es que la gente paga muy pocos impuestos y por eso no hay desarrollo. Expresó que ciudades como Bogotá, de tan alta exigencia en el recaudo, suelen ser urbes que se pueden mostrar porque hay obras, desarrollo, infraestructura y planeación urbana.

Si bien Bogotá es un distrito especial, enfatizó el concejal, hay ciudades y municipalidades en el resto del país en donde debe existir la posibilidad de captar esos recursos a través de la tributación, desde luego para ser invertidos en progreso y mejoras para la población, sobre todo sin corrupción.

El regidor dijo estar dispuesto a liderar una gran cruzada por eficiencia en el cobro tributario, por un fasto eficiente y consecuente, así como por morigerar y ser más competitivos, un trabajo que necesita estudio, cifras y academia para echarlo para adelante.

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