La pandemia de Coronavirus más allá de ser un lío patológico por infección respiratoria parece más una cadena de histeria y pánico que tiene al mundo frenado y a las puertas del colapso pues quedó demostrado que las defensas bajas no las tenían solamente quienes dejaron de existir por culpa del mal sino las economías y los manejos fiscales irresponsables y hechos a la de Dios.
El mundo productivo está arrinconado, perdieron dinámica exportaciones e importaciones, las bolsas se vieron derrumbadas, la devaluación se disparó, el dólar se hizo tan fuerte que pasó al plano de lo imposible, como si fuera poco el mundo ve como se desploma el precio del petróleo y con esa mixtura letal, el futuro es mucho menos que trágico. Hasta que por fin se hizo literal el dicho de la globalización y el libre comercio, “un estornudo en China se siente en Tunja” ¡y de qué manera!
Nadie alcanzó a dimensionar las magnitudes de esta pandemia, ni los más escépticos en análisis económico vislumbraron la magnitud del embrollo y hoy la humanidad se enfrenta a una cadena de interrogantes sobre la realidad de una enfermedad que siendo grave, ha matado menos gente que otras pestes o virus. Hoy las fábricas pasan las verdes y las maduras, los hombres de negocios antes que correr a Wall Street y ver indicadores en rojo, desvían a la droguería más cercana a preguntar si llegaron los inexistentes tapabocas que deberían estar cotizando en esos mercados bursátiles con mucho éxito.
Los que saben dicen que las firmas dedicadas a tapabocas fabricaban antes del Cid-19, 20 millones de protectores diarios y la cifra pasó de la noche a la mañana, más exactamente a finales de febrero a 116 millones de tapabocas por día, el cuento es que igual aumentó la demanda y desde luego la especulación y la infamia.
El entorno futbolero no quedó por fuera del aburridor y expectante baile, las grandes ligas cerraron por temor a diseminar el virus y ello metió a los empresarios del balompié en un limbo frío y oscuro en donde pasará un rato para ver luz y algo de esperanza. Lo cierto es que como en todo negocio, un día de inactividad pasa factura y con ello, acompañado de una contracción económica aguda más un terror que invadió a las personas, retomar la actividad va a tomarse un tiempo prudencial.

En diálogo con Diariolaeconomía.com, el presidente de La Equidad Club Deportivo, Carlos Mario Zuluaga Pérez, aseguró que en materia de fútbol como en cualquier otra actividad económica los dineros que no ingresan frente a los egresos generan déficit y problemas contables que pueden derrumbar clubes y empresas del fútbol en Colombia y fuera de ella lo cual resulta alarmante porque hay una exposición a la quiebra por una situación que empezó con un virus en China que fue permeando todas las esferas de la sociedad y el empresariado hasta ponerle freno de mano a la productividad, llevando la dinámica al traste y poniendo al mundo contra la pared.
El dirigente sostuvo que todo lo que acontece obedece a una situación anormal y atípica que no estaba planificada y que desafortunadamente coge al fútbol colombiano muy mal parado porque estaba viviendo unas situaciones difíciles por falta de ingresos para los equipos de futbol, contexto que se complica al agregarle el cierre de los estadios, el no poder jugar los partidos y el renunciar a las taquillas agudiza la situación haciéndola más apremiante.
Conceptuó que la situación hay que planificarla muy bien, tema que demanda estrategia pues hay que saber sortear la coyuntura porque los clubes no estaban en la mejor situación económica y la crisis se hizo presente en el peor momento pues debió suspenderse la Liga y los empresarios del fútbol entraron a depender de factores externos.
Sobre las posibilidades de la quiebra en el fútbol, el directivo enfatizó que ese riesgo lo tienen latente las empresas del fútbol porque la nómina no para, los gastos fijos siguen corriendo y los ingresos que eran precarios ahora están agravados. Agregó que el hecho de no poder tener la competencia hace que se presenten unos gastos adicionales de prevención y mantenimiento de los clubes.
“Yo creo que hablando de quiebra tenemos un grave riesgo y lo peor es que los equipos en Colombia no están pasando por un buen momento económico, ahora con esta situación y las disposiciones, seguramente el entorno tiende a complicarse muchísimo más, es decir que si no somos juiciosos en el control del gasto y aplicados en mantener a nuestros patrocinadores con quienes se avecina otro problema paralelo por el incumplimiento, se vendrán tiempos aciagos pues no se puede descartar que una situación determinada y gestada por el momento perjudique a alguno de los clubes, aun cuando esperamos que esto no suceda y que no sea más difícil de lo que ha sido hasta ahora”, expuso el señor Zuluaga.
Sobre los patrocinadores explicó que el tema es delicado porque así haya una causa mayor, hay incumplimiento lo cual puede conducir a la activación de pólizas y otros mecanismos de cobertura.
Tasa de cambio, un dolor de cabeza en el fútbol
Un inconveniente nada menor que se le apareció al fútbol haciendo que a futuro y observando la tendencia se deban tomar medidas internas es la tasa de cambio pues el dólar pasó a sus niveles históricos y rompió un récord que no calculó absolutamente nadie. Hoy la divisa vale 4.031 pesos y no solo se parrandeará el costo de vida y las importaciones sino que golpeará las compras que hacen parte de la inherente canasta futbolera, verbigracia la contratación de jugadores.
Un problema adicional, expuso el dirigente, es que la situación puede empeorar, haciendo de la empresa del fútbol una total pesadilla razón por la cual La Equidad y el fútbol colombiano invitaron a la cordura y a que el diálogo consecuente entre rusos y árabes prospere para volver a retomar la senda de tranquilidad económica que resultó convirtiéndose en una desazón, azuzada por el Coronavirus.
Desde la perspectiva de quien estudia, se documenta y sabe, como es el caso puntual de Carlos Mario Zuluaga, un error grave en el país fue haber entregado el oro por esa obstinación de seguir apostándole al petróleo, energía que ya tiene los años contados. Dijo que el no tener ese tipo de commodities le causará al país muchísimos problemas.
Destacó que los países que optaron por intensificar sus reservas en oro son los mismos que hoy tienen mayor fortaleza en la parte económica. Lo preocupante es que si la tendencia de crisis se mantiene, Colombia retrocederá, con cargo a la Enfermedad Holandesa, de manera importante en todo lo que avanzó en desarrollo económico.
Para Zuluaga la Liga en Colombia debe retomarse y cumplir con el cronograma trazado lo cual es factible porque hay dos ventajas, el aplazamiento de los compromisos internacionales como la Copa América y otros. Si bien, dijo, se logra terminar con el torneo actual, en el segundo semestre debe venir una recomposición, dependiendo de lo que suceda con los torneos ecuménicos, pero recalcó que la Liga debe jugarse y levarse a un final feliz porque hay compromisos adquiridos.
Apuntó que anhela que no sea muy larga la para, y así con el favor de Dios, volver en unos quince días a las canchas para que ruede el balón y siga el espectáculo.
“Tengo un concepto muy personal y es que si ya la China comienza a superar esta situación, necesariamente tiene que superarse en los demás países y hay que valorar lo que el gigante asiático está haciendo en el sentido de enviar medicamentos a Italia y de ayudarle a la república italiana. La situación en el mundo igual tiene que calmarse porque igualmente creo que eso tiene mucho de impacto mediático, de redes y tecnología, plataformas que se consolidan como vehículos de pánico pues el problema pasa al plano psicológico, luego al financiero hasta acabar con cualquier situación porque lamentablemente la gente suele tomar medidas equivocadas en estado de sobresalto”, aseveró el señor Zuluaga Pérez.
Apuestas y patrocinios, el debate ético
Al conocerse del nuevo sponsor de la Liga colombiana, una afamada casa de apuestas, muchos nacionales expresaron su desencanto porque en un país proclive al delito y marcado con un ADN mafioso, lo menos aconsejable era poner las apuestas como la dueña de los torneos del fútbol rentado. Era volver a la nefasta década de los ochenta, al amaño de partidos, a la corrupción y a una serie de conductas supremamente desagradables que dejaron personas del fútbol en el Campo Santo.
El patrocinio sin duda generó intranquilidad en algunos clubes que vieron con reserva y distancia el hecho que las casas de apuestas se metieran en el fútbol colombiano con todo y los precedentes sentados, poniéndole al deporte masivo por excelencia una mácula enorme que no sanó y que hoy deja secuelas.
“Sí, hubo dos clubes en específico que nos opusimos a que esa casa fuera el patrocinador y hablo de Cortulua y Equidad pues no estamos de acuerdo con entregar la Liga a unas apuestas. Nosotros tenemos un código de buen gobierno que nos prohíbe tener contactos con empresas de apuestas, con empresas de licores y demás, razón por la cual actuamos de acuerdo a nuestros principios y valores. Nosotros hicimos la claridad al respecto”, señaló el Presidente de La Equidad Club Deportivo.
Adicionalmente afirmó que tan solo se espera que el fútbol no comience a reportar problemas adicionales y no descartó que la serie de problemas que se ha tenido con los árbitros puede ser producto de tener ese tipo de patrocinadores.
A propósito de los reclamos del Presidente de Boyacá Chicó, Eduardo Pimentel, el dirigente del club asegurador expuso que en el partido que fue calificado como el florero de Llorente, es claro que hubo dos o tres jugadas que dejan mucho que desear. El reconocido dirigente dijo que la decisión de la Comisión Arbitral ratifica lo que Pimentel dijo en el sentido de que ese árbitro no volverá a pitar en el fútbol colombiano.
Después de lo sucedido con el árbitro Álvaro Ortega y otras víctimas de las apuestas en el fútbol, lo más indicado es no repetir una historia lamentable que ya se conoce y que Colombia no puede darse el lujo de revivir.
“Ojalá no volvamos a esas épocas porque la verdad es que fueron muy lamentables para el fútbol colombiano”, subrayó Zuluaga Pérez.
Al caminar financieramente por la cornisa, a los clubes les tocará mirar y explorar salidas que empezarán a plantease en una asamblea ordinaria que tendrá que darse antes que termine marzo, pero lo cierto y urgente para La Equidad es que hay que tomar decisiones importantes que permitan reinventar el fútbol, sacando tajada de la resiliencia del fútbol colombiano.
Finalmente el Canal Premium sigue viéndose como una de las alternativas y por ello, en opinión de Zuluaga, el tema hay que sopesarlo y ver posibilidades de comercializar y ver las bondades que pueden arrojar los derechos internacionales. Insistió en la opción de mirar alternativas económicas de éxito por fuera del país para el balompié.
Ante la apretada situación en donde paralelo a una reforma tributaria dura que golpeó los bolsillos de los colombianos, muchos en la calle opinaron que la llegada de Win Más era infortunada porque pasaba a ser una privatización del fútbol como única entretención y un gravamen del 30 por ciento en promedio para quienes pagan 100.000 pesos por el servicio de cable.
El escenario, dijo Zuluaga, amerita explorar alternativas como el pago por partidos de interés para el hincha que podría mover con más fuerza el flujo de caja del nuevo canal. Esa propuesta de flexibilizar el portafolio de Win Más tuvo el visto bueno del Presidente de La Equidad Club Deportivo, Carlos Mario Zuluaga Pérez, oferta que se tiene en el canal Premium y es precisamente ofrecer los partidos que quiere ver la gente. Estimó que esa es una parte que se debe comercializar y por ello no descartó que pronto se tenga como un producto importante.
“Lo único cierto en materia económica es que el palo no está para cucharas y por ello hay que mirar la manera de integrar al público y al hincha con el canal para que pueda de manera más cómoda y accesible volver al fútbol en familia”, concluyó Zuluaga.
En medio de la coyuntura, Dios, la Virgen y Santa Fe

A su turno el Presidente de Independiente Santa Fe, Eduardo Méndez Bustos, dijo que al fútbol se le vino la noche y anotó que a los nubarrones que aparecieron hay que darles el compás de espera para poder al unísono salir adelante y lograr superar una situación que como quiera que sea es complicada por todas las aristas que trae.
Consideró que al ser temporal, la suspensión de la Liga podría retomar su senda en algunos días, obviamente esperando como avanza la contingencia sanitaria para que será definitiva para que el fútbol reaparezca. Sobre ese particular consideró que hay que estar en el radar de los menesteres médicos y científicos para ver en qué momento se reanuda el torneo porque no se está hablando de terminar o cancelar el torneo. Dijo que la suspensión preventiva de los encuentros de fútbol podría ser inclusive muy corta.
En un negocio en el que hay contrataciones, obligaciones y una ráfaga de cifras es previsible que pasen cosas con una realidad tan dura como la actual y en opinión de Méndez, la crisis no será solamente del fútbol sino del mundo en donde habrá impacto en empresas, comercios y entidades porque para funcionar el tema será muy difícil lo que llevará más adelante a la toma de medidas estatales que marquen un derrotero que dé línea a las firmas del fútbol para saber qué hacer y cómo proceder para pasar el nubarrón.
Luego del anuncio del gobierno frente a las medidas económicas para lograr sobrellevar la coyuntura, el Presidente de Independiente Santa Fe dijo que justo este es el momento en el que todos deben darse la mano para superar las dificultades y por eso no descartó que desde el ejecutivo pueda llegar una ayuda o un respaldo en una situación que al mundo se le salió de las manos.
“Uno piensa que el gobierno estará pensando en cómo nos puede ayudar y qué nos puede brindar, pero con el estado o sin el estado a los del fútbol nos tocará entrar a jugar estos partidos difíciles en donde la calma y la prudencia, que sé, están a la orden del día, nos permitirá salir adelante”, comentó el señor Méndez.
Sobre la escalada estrepitosa del dólar, que ya hace estragos en algunas economías que dependen del producto importado, Méndez dijo que para el fútbol en general igual se vienen dificultades de seguir la tendencia alcista en la divisa, pero dejó claro que para el caso de Santa Fe, la situación es menos ruidosa o angustiante porque el club se ha venido acomodando a unas capacidades que permite el flujo de caja.
Dijo que espera que cuando llegue el tiempo de las contrataciones haya una estabilidad cambiaria que brinde garantías y permita los negocios pues la idea es saber como club, con qué puede contar y por ello el equipo rojo de Bogotá ha sido cuidadoso y según su Presidente seguirá con esa regla fiscal para no desbordar gastos y tener así la tranquilidad en números que demanda una empresa dinámica como el fútbol. Anunció control austero en los gastos y un estricto cumplimiento de los presupuestos.
“Nos toca equilibrar los gastos y de alguna manera lo tenemos que lograr y por eso estoy tranquilo porque nuestros contratos son en pesos y la subida del dólar afortunadamente no nos afecta”, expresó.
Al hacer su análisis con las dos caras de la moneda, Méndez dijo que caso opuesto sería vender un jugador al exterior en dólares porque habría una mayor utilidad por el tipo de cambio. De darse un traspaso al fútbol internacional o inclusive local en divisa, esa sería la salvación hoy en día.
El frente de las divisiones menores que fue estructurado y potenciado con algunos cambios, podría arrojar noticias muy buenas si puede concretarse todo lo que el equipo espera y es sacar de fuerzas básicas, mínimo un jugador anual al mercado.
Sobre el Canal Premium dijo que está a la espera de recibir información para poder opinar con toda la objetividad, de todas maneras espera los mejores resultados porque manifestó que en los negocios así como se gana también se puede ver afectación por tratarse de una empresa sui géneris pues la industria del fútbol depende de resultados y de una hinchada que acompañe las jornadas de “El León”.
El asunto, añadió, es saber trabajar, poder trabajar y cumplir a cabalidad con todas y cada una de las obligaciones.
Sobre el patrocinio de la Liga Colombiana, el asunto es irreversible porque ya hay contratos firmados y el asunto, dijo, pasa más por superar las vicisitudes y cuidar la imagen de un patrocinador que da un dinero, pero fue enfático al decir que ahora lo importante es que los artistas del espectáculo no entre en ese juego y ayuden a que todo sea más transparente, como debe ser.
Al hablar sobre esa tendencia de compras o absorciones de empresas y negocios, el Presidente de Independiente Santa Fe, Eduardo Méndez, comentó que el equipo es una sociedad que tiene sus accionistas y anotó que en medio de la globalización de la economía y del factor oportunidad y rentabilidad, en su momento la presidencia hablará con ese grupo de inversionistas para ver qué es lo mejor, si es factible una inyección de capital, si se hace necesario sacar un paquete de acciones a la venta , si hay que buscar alianzas estratégicas o si hay que vender. Todo eso, escribió, hace parte de las decisiones de unos accionistas que son los que en últimas resuelven y dictaminan que es lo que se debe hacer.

De cara a mejorar aspectos del fútbol Méndez dijo que hace falta más compromiso tanto de los directivos como de los jugadores para brindar buenos espectáculos y hacer poder llevar gente a los estadios para potenciar el mayor activo de los equipos que son precisamente las taquillas.
Finalmente dijo que sostendrá una reunión perentoria con el cuerpo técnico y el cuerpo médico para ver de qué manera se le mantendrá ritmo a un grupo que estará por fuera de competencia por las medidas gubernamentales y de la misma Dimayor. En ese encuentro se hará un análisis de cómo está la estructura del equipo para enfrentar el campeonato una vez se reinicie.
Esta es la realidad del fútbol colombiano que espera salir de la crisis económica y de todas las vicisitudes que empezaron con el famoso Coronavirus, una pandemia que paralizó al mundo, que dejó a muchos con más acertijos que certezas, pero que igual abriga la esperanza que con un trabajo en conjunto, las falencias puedan conjurarse.
La idea es que los empresarios y dirigentes del fútbol acudan a esa capacidad envidiable de resiliencia para volver a las actividades con un fútbol que agrade, que convenza y que pueda desarrollarse con higiene, evitando virus y epidemias, pero igual con asepsia ética y transparencia porque las historias luctuosas y febriles no se pueden repetir.

