Sábado, 19 Abril 2025 00:18

Comprobado, salud y nutrición óptimas tienen mucho huevo: Avinal

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Médicos y expertos han comprobado que el huevo está dentro de los alimentos más recomendables y con mayores cualidades, tan completo es este alimento que lo consideran imprescindible.

Algunos nutricionistas equivocadamente han querido descalificar el huevo como alimento, pero se ha comprobado que este producto avícola es determinante en la dieta y salud de los humanos por eso algunos comentarios desobligantes contra esta proteína, literalmente valen huevo.

El ser humano ha consumido huevos toda la vida, se puede considerar que se trata de un alimento básico milenario y prehistórico ya que es un comestible sumamente nutritivo, íntegro, pero además rico en vitaminas, proteínas y antioxidantes.

Si bien con la llegada del Neolítico y la agricultura vinieron domesticaciones y siembras, el huevo ya estaba en la canasta de los primeros humanos, puesto que los recolectaban después de que las aves salvajes los pusieran, en esos tiempos el embrión era consumido crudo, pero igual llevaba todo tipo de beneficio a los antecesores del Homo Sapiens.

Vino el desarrollo de las actividades agrícolas y con ellas la domesticación de aves de corral, básicamente gallinas, patos y pavos. En las primeras granjas se producía el alimento con todos los controles y ante la respuesta en los primeros hogares sedentarios aumentó el volumen de este producto vital para la alimentación.

Los científicos llamaron al huevo de gallina Gallus Gallus y siempre fue uno de los alimentos con mayor demanda para el consumo de las personas. Al explorar documentos, los investigadores determinaron que la avicultura tiene su origen en el año 6.000 antes de Cristo cuando los habitantes de ciertas regiones asiáticas, lo que incluye India, optaron por domesticar gallinas salvajes.

 

 

Después de este logro, la gallina llegó a occidente procedente de la antigua Mesopotamia, su destino puntualmente fue Grecia, pero en la Edad de Hierro esta actividad empezó a masificarse.

Los huevos se hicieron entonces indispensables en la alimentación de los diferentes pueblos, su verdadera industrialización se dio en los años setenta en el avanzado siglo XX. Gracias a las granjas avícolas los huevos tienen diferentes características, unos son blancos, los otros rojos, pero inclusive se ven verdes y azules. El huevo es obligado en la gastronomía y en la alta cocina en donde los chefs lo utilizan como insumo primordial en las múltiples recetas.

Hablar de huevos hace pensar en aves domesticadas por el hombre, pero también hay huevos de alto valor nutritivo y económico como los de esturión, conocidos en el mundo de gama alta como caviar. También el hilsa cargado de nutrientes clasifica como huevo diferenciado y calificado de manjar.

Hay huevos de todo tipo, los pequeños de codorniz, gallina, pato, pavo, paloma, avestruz y emú que pueden pesar entre uno y dos kilos, todos son valiosos y pesan fuertemente en la alimentación de los humanos.

Es un hecho, el huevo es el alimento ideal y de alto consumo. En Roma comían huevos de pavo, los chinos preferían los de paloma, pero la gallina se impuso y debido al desarrollo que trajo transporte y refrigeración los huevos fueron llegando a todos los rincones del mundo en donde siguen siendo esenciales en la dieta.

En charla con Diariolaeconomia.com, El Gerente General de Avícola Nacional S.A, Avinal, Juan Peláez afirmó que la industria avícola colombiana es dinámica, prospectiva y en continuo crecimiento, algo que evidencian las cifras y en el sector de huevo, que es en donde se mueve la empresa, en 2024 generó un récord en producción superior a 18.000 millones de huevos en el país que, al dividir dicha obtención entre los colombianos, la operación arroja un consumo per cápita de 343 huevos por año.

 

 

La industria colombiana del huevo es tercera en el mundo y tan solo queda superar a México y Japón, algo que a juicio del empresario se podrá lograr en el mediano plazo. Peláez indicó que Avinal como empresa está concentrada en producir la mejor proteína al menor costo con la más alta tecnología y eficiencia.

El vocero expuso que cuando se habla de hacer las cosas bien se trata de entender que la sostenibilidad no es una narrativa, pues se trata de la mejor herramienta para que la compañía perdure en el tiempo y logre altos niveles de competitividad porque la sostenibilidad cuando se entiende integralmente significa el uso de las mejores tecnologías, la menor cantidad de recursos, todo gestionado por un equipo humano motivado, entrenado que generará los menores impactos posibles.

 

”Eso es lo que nos motiva y en lo que estamos centrados en Avinal, producir con eficiencia, compromiso, responsabilidad y con resultados reflejados en calidad”, declaró el señor Juan Peláez.

 

En materia de producto, Avinal centró su obtención de huevo, principalmente en cáscara y entonces allí los productos que encontrará el consumidor es el mismo huevo en diferentes tamaños que pueden ser A, B, doble A, triple A o jumbo, el más grande y varía en las presentaciones, puesto que si se trata de una familia promedio de cuatro personas adquirirá una canasta o bandeja de 30 huevos, si es un individuo soltero que recién inicia su vida independiente comprará presentaciones más pequeñas. La compañía, recalcó el Gerente General, esta focalizada en la obtención de huevo es cáscara, pero también tiene huevo liquido pasteurizado para la industria, claras liquidas pasteurizadas, claras en polvo o albúmina que es la proteína, asimismo la firma ofrece yemas líquidas pasteurizadas o deshidratadas, todo un portafolio generoso que gira en torno al huevo, en cáscara como sale de la gallina o en valor agregado.

 

 

Huevo igual a salud

Según el Gerente General de Avinal, el consumo de huevo es determinante para tener una buena salud. En ese sentido apuntó que una de las campañas más famosas que ha tenido la Federación Nacional de Avicultores de Colombia, Fenavi, es aquella en donde al hablar del alimento precisó que el “huevo es inocente” por cuanto se le atribuían todos los temas del colesterol y se encontró que es un tema de metabolismo individual porque hay personas que no asimilan bien ese tipo de grasas y entonces la acumulan, pero aclaró que eso no tiene nada que ver con la ingesta de huevo, por lo que sin duda el injustamente señalado huevo es inocente.

En su plática el directivo dijo que cuando la falsa creencia desaparece se convierte en uno de los grandes catalizadores para aumentar el consumo de huevo y de eso se han beneficiado los consumidores, el pueblo colombiano y la industria en general que produce huevo bajo estrictos estándares de calidad e inocuidad.

Cabe anotar que los médicos recomiendan comer como mínimo un huevo diario, ya que este alimento es fuente de proteína de alta digestibilidad, si es para un niño ayuda en la construcción y en el desarrollo cerebral, es importante igualmente en el desarrollo esquelético y muscular porque es proteína de alta calidad, ahora bien, si es para un adolescente que ya creció, pero que requiere gran cantidad de energía, el huevo la tiene, y si quien busca el huevo es un adulto mayor tendrá a la mano una proteína muy noble que le ayuda a no perder masa muscular y en el fondo eso es salud, puesto que esta empieza con una buena nutrición.

 

 

El tema podría sonar a mofa, pero la verdadera salud es la que tiene muchísimo huevo porque esta proteína blinda al organismo de enfermedades mientras nutre de distintas maneras y con preparaciones totalmente deliciosas.


2024 un año de buenos resultados

Hablando del comportamiento de la empresa y su ejercicio económico, Juan Peláez aseveró que 2024 fue un buen año, no tan holgado como 2023 que fue récord en la industria, pero aun así, el directivo lo calificó como un excelente año y expresó su optimismo porque el 2025 sea un periodo de buenas cifras, porque centrados en esa premisa de que siga creciendo el consumo per cápita habrá una mayor demanda y el huevo seguirá siendo la proteína más económica y de mejor calidad que alguien pueda conseguir, aparte de que es fácil de preparar, un alimento totalmente disponible en todos los puntos de venta en Colombia, pues está demostrado a través de las empresas que hacen seguimiento a la penetración de las diferentes categorías en los canales de venta y el de mayor agudeza y dinámica es el huevo.

 

“Nos vamos a apoyar en todas esas realidades, en la buena reputación, en su competitividad, calidad y frescura para que sea la proteína preferida por los colombianos”, señaló el Gerente General de Avinal.

 

Esta compañía vende en promedio al año entre 600 y 620 millones de huevos, lo que quiere decir que diariamente la empresa les entrega a los colombianos alrededor de 1.6 o 1.8 millones de huevos, unos resultados que a juicio de Peláez, llenan de satisfacción porque no solamente se sigue creciendo sino también construyendo granjas con la mejor tecnología y muy cerca a los centros de consumo, respetando siempre ese principio de generar el menor impacto posible y de ser lo más eficiente para que a través de un ejercicio responsable se pueda seguir nutriendo a los colombianos.

 

 

La empresa goza de una sólida estructura productiva, cuenta con dos granjas en el municipio de Carmen de Viboral, una en la Unión, apuesta hecha en el oriente antioqueño y otra en Sabanalarga, Atlántico en las orillas del mar Caribe.

Avinal es una empresa que busca año tras año fortalecer su tejido social e inclusión, hoy emplea a más de 700 personas demostrando que las cifras de Fenavi son ciertas porque la industria avícola sigue siendo la más formal, puesto que el huevo es un producto exento, razón por la cual los empresarios tienen que reclamar permanentemente el IVA, un tema que hace que las cuentas ante la Dirección de Impuestos y Aduanas Nacionales, DIAN, estén siempre prestas y claras porque de lo contrario se pierde la competitividad.

El sector, puntualizó Peláez, es consciente que un equipo humano bien remunerado, bien entrenado, con un programa de desarrollo personal y profesional es la mejor herramienta y el factor que hace la diferencia entre ser eficiente y no serlo, luego está el trabajo de cuidar las aves, de ser muy racionales con el uso de los recursos, unos propósitos que se logran con las personas y que tienen que hacer parte de la cultura.

Exteriorizó que en Avinal consecuentemente hay tres principios culturales que son la armonía, la sostenibilidad y la rentabilidad, por lo cual las personas están en el centro de la organización.


Geopolítica y aranceles tiene aleteando a más de uno

 

 

Los traumáticos escenarios que se han presentado en el tema arancelario y en unos choques complejos en medio de la Guerra Comercial casada desde el pasado mandato del repitente presidente Donald Trump son a criterio de Juan Peláez, un reto constante porque el mundo es uno solo y está absolutamente interrelacionado. Añadió que la producción competitiva de granos, llámese maíz que es el 50 por ciento de la dieta, llámese frijol soya o torta de soya que es el otro 30 por ciento, hace que las operaciones avícolas no sean fáciles en contextos complejos, pues está comprometido el 80 por ciento del alimento balanceado, productos que se cultivan en unos países con tierras privilegiadas y una intensidad lumínica que permite niveles de productividad que jamás se lograrán en Colombia, por lo que es más económico y viable importar desde la perspectiva de competitividad, algo que no se aleja de la producción local, solo que los niveles de producción por ejemplo en el cordón maicero de Estados Unidos, Ucrania, el Cerrado brasilero o las zonas de Bolivia, Argentina, Paraguay y Uruguay, quien no saque 15 toneladas de maíz no es competitivo, en tanto que en Colombia los rendimientos por hectárea de los mejores agricultores está en niveles de seis a ocho toneladas en promedio, luego el desafío es grande a la hora de manejar guerras y dificultades logísticas, pero también tasa de cambio y otros aspectos, unos temas con los que se ha trabajado siempre y por eso todo debe seguir de la mejor manera en el sector avícola, porque es la tarea diaria de la industria que absorbe de los mercados más competitivos disponibilidad, calidad y precio en materias primas. Igualmente, se percata que la logística sirva para hacer de la industria avícola nacional, un renglón de primer orden.

Al avanzar con el tema de transporte, Peláez precisó que fue muy complicada la pasada crisis global logística, empero reconoció que todo los retos se superan y el tema fue enriquecedor y de mayor aprendizaje porque hicieron convergencia la pandemia, el represamiento de contenedores en algunos puertos, así como dificultades de personal disponible para mover esas operaciones, entorno que llevó a un estancamiento de los recursos, en este caso los container, y por ende ante una mayor oferta el costo se disparó. El Gerente General de Avinal estimó que como mundo y humanidad el desafío es encontrar las formas de ser más eficientes y a través del diálogo y el consenso, ser capaces de construir unos sistemas más sólidos y mucho más interdependientes, pero sostenibles, y allí, dijo, el llamado es al optimismo y a la racionalidad para que se facilite la producción de comida que el globo necesita.


 

Genética, un instrumento de competitividad

Uno de los puntos tratados fue el de la genética, que al ser un instrumento eficaz en el mejoramiento y logro de mayores rendimientos se afianzó como uno de los factores iniciales de competitividad más relevantes. En el caso de huevo de aves ponedoras, explicó Peláez, fundamentalmente hay compañías especializadas en Francia y Alemania que entregan unas aves muy bien seleccionadas, bastante productivas y confiable.

 

“Solo le ilustro que hace 50 años cuando empezó a operar Avinal la producción en 60 semanas era por ahí de 220 huevos y actualmente es de 380 huevos en el mismo periodo en los mismos 420 días, lo que evidencia que con 160 huevos más obtenidos se ha mejorado ostensiblemente en genética, nutrición, equipos y cuidados, luego todos esos pequeños factores que tenemos que controlar para ser más productivos están siendo manejados con las mejores prácticas y adoptando siempre las últimas tecnologías porque el sector debe ser muy eficiente en vista que si cumple con ese ítem se usará menos recurso y hará la actividad más sostenible”, subrayó Juan Peláez.

 

Anotó que el llamado es a no polemizar sobre sistemas productivos sino a cómo se usarán mejor los recursos para tener óptimas conversiones, usar menos agua, energía más limpia y menor huella de carbono. El propósito, insistió, es alcanzar esa meta de estar en el staff de compañías carbono neutro, un objetivo fundamental que todos en la industria deben tener.

 

 

Ese consumo per cápita de huevo en Colombia que se ubica en 343 unidades anuales según cifras de Fenavi al cierre de 2024 debe crecer en favor de la salud, la economía y los indicadores empresariales del sector avícola. Dentro de los cálculos del directivo la idea es que en dos años el consumo suba a un huevo por día, es decir, 365 por año, un número nada difícil de alcanzar porque Colombia es la tercera avicultura del mundo, básicamente en la producción de huevo y el mercado interno sigue proyectando repunte por cuanto hay demanda en los hogares y en la industria de alimentos procesados.

Avinal es una empresa regional que cree en Colombia y en una demanda creciente y prometedora, como lo anotó el contertulio, los huevos se producen cerca a los centros de consumo donde hace la distribución, ya que entre menos se transporte el huevo menos se quiebra, es más fresco y a todas luces económico, es por eso que la empresa crece en el mercado local, quiere seguir bajando la huella de carbono y poner producto de calidad para los hogares colombianos que corrientemente piden lo mejor.

Sobre las ventas internacionales, Peláez afirmó que el huevo es un producto difícil de exportar, primero por ser un producto perecedero, con una vida en anaquel corta, normalmente 30 días, si se refrigera probablemente 60 días y recalcó que un producto con una fecha de vigencia tan corta suele ser un riesgo al moverse para el mercado internacional porque las cifras mundiales lo ilustran, puesto que de todo el huevo que se produce en el mundo solamente entre el dos o el tres por ciento se transa en destinos exógenos, pero allí lo poco que se despacha no es huevo en cáscara sino huevo deshidratado en vista que ese producto sí tiene seis meses de vigencia.

 

“Nosotros estamos centrados en vender en Colombia y en nutrir a los colombianos, por ejemplo, el mercado de Bogotá es un gran consumidor, pero igual hay buena demanda en otras regiones en donde el huevo de Avinal tiene excelente aceptación”, comentó Peláez.

 

A la fecha los costos de producción ayudan y permiten el margen de utilidad que requiere la empresa porque invirtió, innovó y se hizo absolutamente competitiva.


Es el momento de abaratar el país

 

 

Sobre el tema tributario, el Gerente General de Avinal, Juan Peláez, expuso que es el momento de repensar el país productivo, abaratar las cargas impositivas y hacerlo realmente competitivo porque todos los errores que terminan en grandes obligaciones fiscales para el empresariado quitan competitividad y evitan mirar a otras latitudes para el caso de otros sectores. Especificó que cada reforma tributaria significa una lista más extensa de gravámenes con tarifas más altas, sin hablar de los tributos temporales que se volvieron permanentes como el 4x1.000 y el impuesto al patrimonio, todo un debate sobre los golazos que recibieron los colombianos con unos impactos exagerados en las diversas operaciones industriales y comerciales, un aspecto tan delicado que golpeó el consumo y la compra de bienes nacionales, llevando a muchos ciudadanos a adquirir el siempre barato producto chino.

Es un hecho, adicionó Peláez, que una mayor tributación termina estrangulando al empresario y aumentando el costo de producción, un valor que termina pagando el consumidor final, un motivo de peso para que los legisladores se pongan la mano en el pecho y tomen consciencia de que no es a través de mayor recaudo e impuestos como se va a financiar el país, sino por medio de una mejor administración y asignación de los recursos.

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