La industria del calzado, la marroquinería y la manufactura en cuero ha pasado unas épocas supremamente complicadas, en un comienzo fue la apertura económica que acabó con demasiadas empresas y luego llegó una mixtura nada agradable de revaluación, contrabando y lavado de dinero, los ingredientes de una bomba que estalló acabando con lo poco que quedaba, solo algunos con musculatura financiera aguantaron y sobre la marcha tomaron correctivos, innovaron, entraron por el camino de la tecnificación para decir con el respaldo de los compradores nacionales, “si se puede”.
No fue fácil, algunos industriales hablaron en su momento de importaciones fraudulentas de calzado chino que ingreso inclusive a 50 centavos de dólar el par, algo totalmente irrisorio y por fuera de la sana competencia. En 2010, año en que se vino el alud de comercio asiático, era muy sencillo encontrar calzado a mil pesos, algo de no creer.
En ese año Colombia sumaba en promedio 100.000 empresas dedicadas al calzado, esa estadística comenzó a declinar pues muchos salieron del mercado al no poder aguantar una competencia de semejante calibre. Las cosas no mejoraron y en dos años las importaciones de muy bajo costo treparon exponencialmente, pues pasaron de 33 a 60 millones de pares. Reconocios empresarios sostienen que la cifra pasó de 100 millones de pares, toda una hecatombe para el fabricante local.
Los industriales llegaron al punto de desesperación porque los estaba aniquilando la oferta de país del dragón, según datos de los empresarios 15 millones del calzado ingresado valía menos de un dólar, algo raro porque en ese tiempo había que pagar cuero, componentes, pegante, suelas y otros insumos que sumados jamás podían dar menos de ese extraño y sospechoso dólar.
Grandes capitales emblemáticas por fabricar calzado de especial atributo colapsaron, el eje del Restrepo en Bogotá se evaporó, igual pasó en Cali, Bucaramanga, Cúcuta y Medellín donde flagelos como el dumping, la subfacturación y una competencia sin ápices de lealtad propiciaron una hecatombe irreparable, la industria local se vio literalmente en calzas prietas ya que la participación paso del 70 al 40 por ciento en promedio.
Las consecuencias de esos años aciagos fueron inmediatas, muchas empresas cerraron, los puestos de trabajo fueron casi que en su totalidad destruidos y el drama pasó de lo económico a lo social. Ante ese panorama el gobierno de turno apeló al arancel mixto para calzado y confecciones producidas en China, se trataba de una tarifa de cinco dólares por cada par de zapatos más un diez por ciento del valor total. La medida conllevó a diferencias entre Colombia y Panamá, país que demando ante la Organización Internacional del Comercio, contra todo pronóstico salió avante muy a pesar de las pruebas de venta irregular.
El calzado colombiano, los accesorios y toda la piel de la moda, llegaron a unos estándares estimablemente altos en diseño, color, confort y lujo, muy seguramente los más exigentes clientes se volcaron a los zapatos nacionales bien hechos, con mayor diseño y con materias primas de gran calidad que finalmente garantizan comodidad y durabilidad, las empresas experimentaron no en vano, una buena reacción en 2022.
En charla con Diariolaeconomia.com, el presidente Ejecutivo de la Asociación Colombiana de Industriales del Calzado, el Cuero y sus Manufacturas, ACICAM, Jorge Andrés Zuluaga, anotó que el año anterior cerró con cifras muy alentadoras ya que en calzado el crecimiento fue del 18 por ciento, el sector comercial repunto a razón del 22 por ciento y marroquinería que dejó ver una cifra menor, igual terminó el periodo con buenos números y en medio de una interesante dinámica.
En su análisis, el dirigente gremial expuso que todo el comportamiento de 2022 da tranquilidad en vista que 2023, periodo que posiblemente llegará con crecimientos un poco distintos, darán una inercia para estar frente a las fábricas con algo más de serenidad.
Un tema nada inferior es que la capacidad instalada de las factorías estuvo al tope ya que, al mirar números, el sector calzado mostró una utilización de equipos y plantas casi en un 100 por ciento, lo que ratifica que fue un año muy favorable, con buena producción y escalada en ventas que se pudo sacar adelante.
Para 2023, Zuluaga proyectó un decrecimiento en la demanda, pero no en el ejercicio final del año que podría cerrar con una progresión del cinco por ciento, indicador por el que se apuesta y que sigue siendo muy bueno en medio de las predicciones.
El buen ritmo del sector calzado, marroquinería y manufacturas en cuero avanza impulsado por numerosas compras que van desde la temporada escolar, fechas especiales, pago de primas, día de las madres, amor y amistad, día del padre y época navideña, así como de fin de año. En medio de las buenas oportunidades, ACICAM cree que las adquisiciones perderán dinámica porque las tasas de interés están por el cielo y el costo del dinero seguirá siendo muy alto, algo que obligará a que la gente aguante con el inventario que tiene.
“Si es verdad que las temporadas no cambian y jalonan un poco, pero las personas no tienen la misma disponibilidad para gastar. Los pagos con tarjeta de crédito dependen mucho de la temporada y el año, pero nosotros consideramos que aproximadamente un 50 por ciento de las compras se hacen a través de medios digitales”, declaró el señor Jorge Andrés Zuluaga.
La demanda de bienes, especialmente las de calzado y manufacturas en cuero, recalcó el presidente Ejecutivo de ACICAM, van a decaer un poco, una reacción consecuente con la coyuntura. Aclaró que si bien en el público no hay nerviosismo, si es visible el recato porque la gente está cuidando con mucho celo su dinero puesto que no sabe que le esperará, ello sobre el entendido que 2023 es un año de mucha incertidumbre.
En ACICAM, subrayó el directivo, hay mucho optimismo y reina un amable positivismo, pues hay certeza que las empresas saldrán adelante, que habrá un crecimiento menor que en 2022, pero finalmente una curva en ascenso.
El buen momento del calzado en 2022 en donde fue posible la reactivación de varias plantas de producción como también de muchas cadenas de suministro que seguramente seguirán vigentes en este periodo. No es exagerado pensar señaló, que los que cerraron la persiana estén de regreso porque finalmente fabricar calzado es de artistas y parte de una industria agradable en donde el talento y el compromiso se ponen a toda prueba.
El sector del calzado reporta una mejoría en el abastecimiento de materias primas luego del inconveniente que significó la crisis global logística, en buena hora ya superada. Los faltantes, aseveró, se siguen presentando básicamente en cueros, pero sin duda, corroboró, hay una mejoría.
El Gobierno está cumpliendo con el empresariado que fabrica
En días pasados el Gobierno aplicó un arancel del 40 por ciento para las confecciones importadas y extendió por tres años el mismo gravamen, en este caso del 35 por ciento, para el calzado que venga de otros países, es decir que la tarifa recaerá para los zapatos con un costo menor o similar a los umbrales determinados entre seis y diez dólares.
En opinión de algunos autorizados en comercio exterior, las decisiones proteccionistas pueden generar retaliaciones de países como China que pueden poner freno al abastecimiento de materias primas e insumos para calzado, confecciones y otras fabricaciones. De todas maneras, el gremio del calzado se distanció de esa teoría y dijo que por fin el Gobierno le está dando una mano a la industria nacional que venía postrada y en quiebra por las masivas importaciones, en especial las de bajo costo que se prestaron para todo.
Lo que sucedió con algunos despachos de camisetas que no llegaron a Colombia y que tenían como origen China no puede verse como una represalia porque lo que pasó es que hubo un apalancamiento con confecciones muy baratas y actualmente cuando el importador ve un 40 por ciento más de arancel, se cuida un poco y compra menos porque seguramente el ticket no le servirá para estar en el mercado.
“No son retaliaciones como tal, sino que empieza a funcionar una medida y lo que tiene que hacer la industria nacional es ponerse las pilas porque habrá una oportunidad muy grande, la verdad hay tranquilidad y sí mucho por hacer”, acentuó Zuluaga.
La cadena necesita compromisos desde el sector primario
Darles blindajes a las empresas de calzado, marroquinería, confecciones, textiles y otras que demandan materia prima, expresó el presidente Ejecutivo de ACICAM, implica impulsar y comprometer al sector primario porque las industrias necesitan más cuero ya que el producido en Colombia se lleva en azul a China y otros países impactando la elaboración de zapatos, carteras y otras manufacturas, igual pasa con el sector textil y de las confecciones que necesita recuperar cultivos de algodón para tener hilaza e insumos para poder transformar.
Los fabricantes recibieron un apoyo del Gobierno para cuidar ese cuero en blue que se está yendo y ahí definitivamente, precisó Zuluaga, la manufactura tendrá un apoyo muy grande en la cadena, ya que si hay pieles locales habrá mayor dinamismo y disponibilidad de materias primas esenciales.
Viene el International Footwear & Lather Show
Si algo caracteriza al sistema moda en Colombia es la inventiva, el buen uso del color, los matices tropicales, la alegría y una serie de factores que influyen en el diseño y el buen gusto a la hora de ir a pasarela. El tema no es fortuito, explicó el presidente Ejecutivo de ACICAM, porque el país tiene dos costas, valles, cordilleras y la facilidad de ir a otros países como los de Centroamérica y Europa, es decir una gran exposición que se evidencia en una demanda mayor de moda.
Las exportaciones de calzado siguen mejorando y recuperando terreno, el país vendió en promedio 16 millones de dólares facturando calzado y alrededor de 35 millones de dólares en marroquinería, un resultado excelente y por arriba de las expectativas. Todo demuestra, puntualizó, que en medio de la turbulencia que trajo la apertura económica, los empresarios no se quedaron estáticos y lucharon para volver a retomar la senda de crecimiento y progreso.
En estos momentos la industria lleva a cabo una importante inversión en tecnología y por ello se aprovecharon los dos años anteriores para hacer inyecciones de capital muy fuertes y poder estar a tono en competitividad, productividad y calidad.
Actualmente los clientes más importantes del calzado colombiano siguen siendo Estados Unidos y Ecuador, pero la industria que es dinámica sigue explorando nuevos mercados y oportunidades.
El gremio no oculta que hay intranquilidad por lo que pueda dejar la desaceleración y por ello consideró que el sector debe estar muy atento a síntomas y a todo lo que muestre el mercado. La tranquilidad la da el hecho de que el Gobierno está protegiendo la industria nacional con los aranceles impuestos, medidas que los empresarios deben aprovechar.
“En este momento hay institucionalidad y un Gobierno comprometido con los industriales colombianos, sin duda hay una afortunada protección, nada malsana y necesaria”, concluyó el presidente Ejecutivo de ACICAM Jorge Andrés Zuluaga.
Por estos días, entre el seis y el nueve de febrero se cumplirá en el recinto de Corferias en Bogotá, el principal evento especializado en Colombia de exhibición de calzado, marroquinería, prendas de vestir en cuero, insumos, cuero, maquinaria, tecnología y servicios, el International Footwear & Leather Show, IFLS + EICI, todo un escenario del diseño y moda que integra tendencias de diseño y producto terminado a través de las principales colecciones que ofrece la industria colombiana y otros países de la región como México y Brasil y los europeos, verbigracia España, Portugal y Francia.
El evento es imperdible porque marca una dinámica interesante en moda, pero igual en precios, materias primas, productos y bienes de capital adaptados con tecnología de punta.
Los números del calzado son prometedores

Por su parte el Director de Investigaciones Económicas y Proyectos de ACICAM, William Parrado, afirmó que el crecimiento de la industria del calzado y la manufactura en cuero es exponencial luego de una caída muy fuerte en el 2020 que llegó casi al 50 por ciento, el ímpetu y esfuerzo de los empresarios hizo que en 2021, la recuperación llegara a niveles del 33 por ciento, este año si todo sale bien el crecimiento puede alcanzar el 15 por ciento.
Manifestó que hay una marcada desaceleración frente a 2021, toda vez que la comparación se hizo con 2020.
Aun así, detalló Parrado, son cifras muy positivas porque la del calzado, el cuero y sus manufacturas, es una industria que viene creciendo a doble dígito y por fortuna se ha visto que los hogares colombianos ha respondido con el consumo, lo que ha favorecido muchísimo al sector.
ACICAM estima que la producción de calzado formal en 2022 fue de 55 millones de pares aproximadamente, con el informal la cifra crece hasta los 80 millones en promedio.
Una tendencia que llega en buen momento es que las familias colombianas están buscando producto nacional, hay conciencia que el made in Colombia tiene calidad, estilo y potencial en moda. La gente, dijo el Director de Investigaciones Económicas de ACIEM, se volcó al producto local por varios factores, calidad en las prendas y porque las importaciones no han crecido como se esperaba, eso explicado por tasa de cambio, aumento en el valor de los fletes y ahora con las nuevas medidas arancelarias a los bienes que entran con precios bajos, toda una serie de elementos que han hecho que el producto importado cueste más que el colombiano.
Los compradores colombianos se han dado cuenta que las prendas colombianas y que el calzado nacional tienen mucha más calidad que el zapato que llega a los puertos. Ya es notoria la preferencia, insistió, lo cual se toma como un dato muy positivo para la industria local.
La apertura económica que de entrada puso en serios apuros empresas como Croydon y Panam, dejó una larga estela de quiebras y desempleo. Hoy en el aparato productivo de Colombia hay 6.000 empresas formales y otro tanto informales que pueden ser unas 3.000.
Parrado destacó que Croydon se ha venido recuperando muy bien, se dedicó a mirar el mercado, su funcionamiento, hasta adaptarse a los cambios que tiene el consumidor. Hoy en día, enfatizó, la empresa es una de las que muestra mayor crecimiento en el sector, lo que calificó como todo un orgullo nacional.
En medio de los abruptos cambios, especificó Parrado, la industria del calzado y la manufactura en cuero viene sobreviviendo y lo mejor es que los empresarios del calzado se han estado adaptando sin sobresaltos al nuevo panorama.
“La tendencia de que muchos industriales están volviendo al sector calzado es un hecho que alegra y eso quedó ratificado con las estadísticas de las cámaras de comercio, ya que es mayor el número de las empresas que se están creando que las que se están cerrando y efectivamente el empresario del calzado se adapta muy bien, mira los climas, por momentos intenta irse para otros negocios, pero sabe que eso que han hecho a la perfección, inclusive por generaciones, es zapatos y moda para los pies, y por eso se está devolviendo, ve oportunidades y opta por regresar, explicando por qué la industria está creciendo”, informó el Director de Investigaciones Económicas y Proyectos de ACICAM, William Parrado.
Según el investigador, el sector calzado genera actualmente 82.000 puestos de trabajo directos, con los indirectos perfectamente se puede hablar de 300.000, lamentablemente, comentó, el dato se ha reducido habida cuenta que anteriormente se contaban 110.000 trabajadores, hoy el déficit es de 30.000 trabajadores, un indicador preocupante que ha hecho que los empresarios busquen por todos los medios, uno de ellos trabajar con el Servicio Nacional de Aprendizaje, SENA, para ver cómo se recupera esa mano de obra tan importante para los fabricantes de zapatos y otras manufacturas en cuero.
Otras iniciativas se ven en el sistema cameral con los clúster del calzado, un ejemplo es la Cámara de Comercio de Bogotá que tiene un clúster muy robusto del que ACICAM hace parte, y en donde se están trabajando muchas cosas, entre ellas empleabilidad y comercialización.
En opinión de Parrado, Colombia debe buscar nuevos y eficientes mercados, pero para crecer no debe mirar al Asia puesto que China e India, no son países tan importantes en temas comerciales puesto que esos destinos tienen una producción bastante fuerte, condición que los hace casi que imposibles para la industria manufacturera. Lo cierto, apuntó, es que Colombia viene diversificando compradores y por ello ha estado mirando a Estados Unidos por el tema del TLC en donde el crecido en despachos e igual mirando mercados naturales como Ecuador, Perú, México e inclusive Brasil.
La exploración de nuevos mercados no para, de hecho, reveló Parrado, el calzado infantil colombiano llegó a Londres. Igual se mira Emiratos Árabes Unidos, un destino bastante fuerte y claro está, se ha aprovechado el vínculo con la Unión Europea y el acuerdo comercial rubricado con este bloque comercial, razón por la cual hay zapatos colombianos en España, Italia y Alemania, advirtiendo que en ese lugar todo está por hacer.
Con Venezuela se ha generado una expectativa bastante fuerte, pues anteriormente ese país fue el principal destino de exportación de calzado puesto que compraba un millón de pares de zapatos y hoy la cifra no llega a 80.000. La idea es poder tener claridad, generar condiciones y poner en ese mercado 200.000 o 300.000 pares, todo, dilucidó el experto, depende de la mejora en el consumo venezolano y desde luego trazando reglas de juego claras para los pagos, un imperativo para reactivar el comercio y otras actividades.
“Hay esfuerzos del Gobierno en apertura de frontera, en temas de transporte, control de contrabando, y en métodos de pago se espera lo mejor, pero sin duda hay una expectativa considerable. Los empresarios santandereanos y Norte santandereanos se están preparando, adelantan misiones y miran juiciosamente cómo está el mercado”, expuso el experto en cifras.
Un punto a favor de Venezuela sería que se legalizara la dolarización de su economía, algo que resultaría afortunado para el país Patriota, eso sí respetando su autonomía y sus procesos. Un pago con dólares, analizó Parrado, sería parte de la garantía para poder hacer intercambio de productos ya que el dólar como moneda fuerte no cuenta con ese proceso de devaluación que tienen los demás cambios.
El crecimiento según el gremio va a seguir, la idea, insistió Parrado, es apropiar lo que dice el Gobierno frente a la sustitución de importaciones, que el mercado mande mensajes y que el consumidor prefiera siempre el producto nacional. En este momento hay futuro, la industria ha atendido muy bien la demanda local y a nivel internacional con trabajo y gestión el contexto es prometedor.