Contrario a lo que muchos vaticinaron, el 2022 llegó tal cual el 2020 y sin nada diferente a las expectativas de 2021 porque la pandemia sigue campeando, la vacunación avanza, pero hay casos de contagio aún en personas inyectadas y el entorno económico no ayuda, por el contrario, el contexto es de incertidumbre por elecciones, tasa de cambio, crisis logística internacional y una inflación que de manera furtiva pela los dientes.
Un sector que esperaba mucho más del 2021 y de la llegada de 2022, es el del fútbol, gran generador de empleo, motor de la economía, actualmente exportador y un actor determinante en el frente del entretenimiento. Con el fútbol, los negocios muestran dinamismo y gracias a esta práctica de vieja data, el país recibe unos dineros extras por la salida de talento a las ligas más afamadas del planeta.
Esta semana se dio el pitazo inicial y comenzó un nuevo campeonato, todo al amparo de la expectativa, con clubes queriendo hacer más, pero limitados en sus finanzas por el frenazo en los patrocinios, la caída en la asistencia a los estadios y un escenario difícil que a duras penas les permite subsistir, una condición ecuménica porque en asuntos de balompié, prácticamente todos, hasta los de mayor musculatura, están en calzas prietas.
El presidente del Club Deportivo La Equidad Seguros, Carlos Mario Zuluaga, le dijo a Diariolaeconomia.com, que por tasa de cambio y escasez de recursos hay dificultad en el grueso para contratar jugadores en el ámbito del fútbol, negocio que atraviesa por una situación muy difícil. El dirigente hizo un llamado a los entes gubernamentales y a quienes aspiren a llegar a la Presidencia de la República, para que replanteen los cobros tributarios a los equipos colombianos, hoy en serias dificultades, remando contra la corriente y haciendo de tripas corazón.

Zuluaga manifestó que la mejor ayuda que pueden tener los clubes de fútbol es un alivio tributario, porque los equipos pagan una enorme cascada de impuestos como sociedades anónimas que son unas empresas que deberían tener algún incentivo por formar jóvenes en el deporte, alejados de malos hábitos y proyectándolos para grandes cosas, la carga impositiva de hoy dijo, hace bastante difícil el negocio del fútbol.
“Pienso que una gran oportunidad sería que desde el Estado se contemplara algún alivio tributario para el fútbol, una de las industrias más perjudicadas con la aparición y la permanencia de la pandemia. Resultaría bueno replicar los ejemplos de algunos países en donde el fútbol como empresa, pero al igual en el papel de formar gente de bien para el deporte, tiene ciertas consideraciones tributarias desde el ejecutivo, hay que tener en cuenta que la práctica del deporte es una obligación del Estado para con la sociedad y aquí lo que se ve es que la industria y el sector privado son los que están llevando esa obligación nuestra como firmas del balompié”, manifestó el presidente de La Equidad.
Reveló que en el negocio del fútbol la carga tributaria pesa en el ejercicio económico de los clubes, aproximadamente el 56 por ciento, un porcentaje extremadamente alto que, sumando la composición de todas las tarifas, limita los negocios y castiga la rentabilidad a la que tiene derecho cualquier compañía.
Futbolísticamente, Colombia es atractiva para la inversión

Un impacto que podría notarse en el mediano plazo en el fútbol colombiano es el de la globalización, los tratados de libre comercio y una serie de convenios que traerán nuevas marcas y productos a Colombia, un fenómeno como el de México con el Nafta que al incrementar los negocios y ampliar el horizonte comercial, le abrió la puerta a nuevos recursos para una liga que se fue haciendo muy fuerte y exigente en la región.
“Yo creo que sí, estoy seguro de que muy pronto los negocios van a llegar para el entorno del fútbol colombiano, tengo la sensación, que más temprano que tarde, arribarán capitales buscando invertir en el fútbol local, no solo en publicidad sino en la compra de clubes y demás. Eso se está viendo a nivel mundial porque hay ciertos países en donde existe verdadero talento y se inyecta dinero en ellos porque los grupos saben que se trata de una inversión fácil de recuperar, con la ventaja que quien llega a apostar por la liga, puede sacar réditos en un tiempo relativamente corto”, puntualizó Zuluaga.
Un aspecto por considerar es que la liga colombiana, con todo y las críticas que recibe, es conocida a nivel mundial, goza de muy buena fama y estimó que independiente de todos los problemas internos que tienen los clubes, estos como empresas han logrado salir adelante con relativo éxito.

Dijo que la devaluación es una talanquera a la hora de contratar porque el jugador que viene del extranjero siempre hace sus cálculos salariales en divisa y hoy el dólar se acerca a los 4.000 pesos, una locura para una industria que apenas está viendo algo de luz al final del túnel, reconociendo que hay problemas muy graves que prevalecen. El alto nivel de la tasa de cambio señaló, encareció la compra de jugadores y por eso es trascendental tener en cuenta que en Colombia no se contrata con la categoría que exige el hincha, sencillamente un equipo va al mercado con lo que puede, pero insistió que económicamente es imposible hacerlo.
Zuluaga destacó que la empresa futbolística en Colombia supo sobrellevar el problema de la pandemia, acondicionó medidas preventivas, implantó bioseguridad y demostró que, si las cosas se hacen al derecho, no tiene por qué haber dificultades con una pandemia que llegó para quedarse y con la cual hay que inteligente y responsablemente convivir.
El Club Deportivo La Equidad y los demás equipos siguen con las burbujas, la toma de pruebas, siguen las medidas de precaución y por eso no se permite el ingreso de público extraño a los entrenamientos, una decisión que debe sostenerse hasta que el país y el mundo salgan de las amenazas que trae implícitas la pandemia.
Dijo que los jugadores también ponen de su parte evitando salir a sitios públicos, alejados de la exposición, muy concentrados en sus casas. La fecha que ya empezó y en donde debutó La Equidad con Independiente Santa Fe dejó tres jugadores parados, uno de ellos al parecer con Covid-19, una medida de total responsabilidad.
La Equidad es un club de fútbol en Colombia que se considera paradigma de transparencia y manejos acertados desde lo económico y lo deportivo. Lleva catorce años siendo protagonista, un rival siempre difícil que hoy en la clasificación mundial muestra al club asegurador en el puesto 152 en el globo y ocupando la casilla 80 en América, una posición reconfortante si se tiene en cuenta que en el planeta hay más de 3.500 clubes.
Este año La Equidad representará a Colombia y a Bogotá en la Copa Sudamericana, en donde aspira a dejar la piel, ratificando que si algo crece en el país es su buen fútbol, además es necesario para el equipo como empresa avanzar para meter en su cuenta unos dólares que no le hacen mal a nadie en este momento.
Amén de los avances, hay dolores de cabeza
Escribió que, desde su punto de vista el fútbol tiene a la fecha varios problemas, el primero, la falta de ingresos por patrocinios y lógicamente la inasistencia a los estadios porque no se ha podido recuperar el aforo que se tuvo antes de la llegada del Covid-19, un factor fundamental.
Comentó que muchos patrocinios se retiraron con la llegada de la enfermedad y no ha sido posible que regresen para hacer viable la actividad financiera de los equipos y mover su respectiva caja para operar de manera eficiente. Estamos hablando de dos de los factores más importantes hoy para mantener el equilibrio en las escuadras de fútbol.
Con las diversas medidas adoptadas para frenar la pandemia, la industria del fútbol ha visto consecuencias muy duras, por cuanto hay gente que no es amiga de la vacuna, otros que estando vacunados hasta tres veces están contagiados o contagiando y un carné de vacunación que según algunos expertos puede leerse como un muro de contención para la virosis, pero igual para la economía.
Sobre este aspecto el directivo dijo que todo es muy complejo y hay sin duda, medidas que tienen que tomarse porque lógicamente debe existir precaución, sin embargo, expuso Zuluaga, la lamentable realidad alejó la gente de los estadios y ahora esa masa se pasó a la televisión, una de las opciones, ya que la otra es aplazar el regreso a los campos de fútbol profesional.
Un punto para tener en cuenta es el logro de los ingleses que hicieron de una pesadilla el mejor plan de fin de semana, asistir a los estadios, ver una liga de lujo llena de garantías y con el espectáculo resguardado, avalado, de tan elevado perfil que lo más adecuado es no estar en casa, sino en el confort de las tremendas instalaciones, verbigracia ligas como Inglaterra, España, Francia, Italia y Alemania entre otras.
Para Zuluaga es vital trabajar en ese frente y hacer que la asistencia al estadio sea muy agradable, totalmente familiar, algo tan espectacular que resulte una experiencia que la gente siempre quiera vivir.
Una característica de la liga colombiana es que los equipos hacen unos esfuerzos increíbles para armar oncenos competitivos para pelear título, mantener la categoría o tener papeles decorosos, porque no, protagónicos, en los certámenes internacionales como la Copa Libertadores de América o la Copa Sudamericana.
Parte de ese encanto es que las canteras están produciendo muy buenos jugadores, hay un trabajo destacado en las divisiones menores, un factor que explica el por qué los que se van para otras ligas, se reemplazan pronto y con la misma calidad.
“La verdad nosotros en Colombia tenemos muy buenas canteras y personalmente creo que a quienes vienen en formación futbolística, hay que darles oportunidad en vista que son los jugadores del futuro, además están saliendo a otras ligas, en donde tienen un muy buen nombre, algo que les está dando oportunidad a los clubes de buscar otra fuente de ingreso, en este caso la transferencia de muy buenos prospectos, un trabajo en el que tenemos que seguir”, expresó el señor Zuluaga.
El presidente del Club Deportivo la Equidad Seguros insistió en las transferencias porque es la mejor manera de financiar los clubes. La apuesta de hoy y de mañana, es potenciar la cantera, seguir con la formación de jugadores, pensando en el mercado internacional.
Reconoció que, si bien Envigado como formador es el club más vendedor, también Equidad ha sacado buenos jugadores, un ejemplo reciente en el club asegurador, el traspaso en buena hora de Diego Valoyes, que protagoniza una negociación sobre los ocho millones y medio de dólares con el equipo Al-Ahli de Arabia, algo muy importante para La Equidad, para el fútbol colombiano y para las nuevas generaciones.
Consideró que con el beneplácito que genera vender futbolistas de manera directa del campeonato colombiano a otras ligas como lo hizo Junior con Luis Díaz, el tránsito por Argentina valoriza mucho más los jugadores, pues si bien, de manera directa hay buenos negocios, no es igual que con ese paso, o movimiento por el torneo gaucho o el mexicano.
Lo cierto es que la liga colombiana empezó y la fuerza que se hace es porque el fútbol enamore a sus hinchas e incentive el retorno a los estadios, que siguen solos, fantasmales y tristes porque la barra, los gritos y la voz del hincha son, desde luego, el alma de un deporte que no se marchita jamás, ni siquiera en medio de las peores vicisitudes o las más desafiantes circunstancias.