Después de conocer las cifras del comercio electrónico en 2015, se puede conjeturar que este es de los pocos sectores económicos a los que les va bien pues no solamente crecen en ventas sino en participación en la suma de la economía pues representa ni más ni menos que el 4.08 por ciento del Producto Interno Bruto, PIB.
Al presentar el Tercer Estudio de Transacciones no Presenciales, correspondiente a la medición realizada durante la vigencia de 2015, la Cámara Colombiana de Comercio Electrónico, CCCE, reveló que hay un marcado incremento del comercio online en Colombia toda vez que arrojó ventas por 16.329 millones de dólares.
Esa mayor dinámica hizo que las redes procesadoras de pago: CredibanCo, Redeban y PSE, reportaran un total de 49 millones de transacciones que con la suma convertida en divisa, equivale a un crecimiento para nada desestimable si se tiene en cuenta que en 2014 dicho comercio implicaba el 2.63 por ciento del PIB.
Las generosas cifras que el gremio tilda de muy positivas, pone de presente que hay una madurez que se va consolidando año tras año. El sector del eCommerce en Colombia, certifica que con el incremento de las transacciones por la Internet llegó a niveles tan determinantes que en 2015 alcanzó el 64 por ciento frente al ejercicio de 2014.
Según la CCCE, al observar las categorías, muestran mayor dinámica las compras del Gobierno con el 18%, seguida del sector financiero que muestra un 17%, tecnología y comunicaciones, 15%, transporte 12%, otros servicios 12%, comercio 9%, educación 6%, servicios públicos y televisión por cable 4%, salud y belleza 2%, entretenimiento, 2%, vivienda 2% y servicios empresariales el 1%.
En diálogo con Diariolaeconomia.com, la presidente de la Cámara Colombiana de Comercio Electrónico, CCCE, Silvia Calle, anotó que hay mucho entusiasmo en el sector por las cifras que se vienen dando en este tipo de comercio que ya pesa considerablemente en el PIB.
La dirigente gremial sostuvo que el ticket promedio con tarjeta de crédito está en promedio en 188 dólares, divisa que fue para este estudio la de 2014 para poder tener unidad en las cifras. Para el caso debito el ticket fue de 517 dólares.
“Si bien, todavía nos falta bastante, se puede decir que el avión del comercio electrónico está despegando y lo está haciendo de muy buena forma pese a las coyunturas de devaluación, tasas de interés elevadas y enfriamiento de la economía”, declaró la señora Calle.
En su opinión, hay una circunstancia muy grata y es que hay más cercanía de los colombianos por el medio electrónico como medio de pago, es decir que la tendencia de compra está evolucionando hacia las plataformas las cuales ahorran tiempo, dinero y hacen la vida mucho más fácil.
Parta aumentar más este tipo de comercio, la Cámara sigue haciendo apuestas importantes para incentivar las compras, escenario que va de la mano con la regulación del ministerio de las TIC para que la normatividad fortalezca y beneficie el comercio electrónico.
Expuso que a diario la entidad ofrece capacitación a los empresarios para que hagan mejor su trabajo frente a toda la cadena de valor de comercio electrónico. “En el tema de fraude, en la comisión de pagos y fraude también venimos trabajando fuertemente con la transacción no presencial y así sucesivamente hay actividades con las siete comisiones que tiene la Cámara para que el crecimiento no se quede en el 4.08 del PIB sino que, ojalá llegue al ocho por ciento en un año, con una ardua labor empresarial”.
Reveló la vocera que para este periodo de 2016 el comercio ha estado contraído por la devaluación, las tasas de interés y las expectativas de los cambios tributarios así como en el tema de paz en donde hubo tantas decisiones que quedaron represadas. De todas maneras, el gremio espera un mayor dinamismo en el tercer periodo que recién empieza porque es justo la época en que revientan las ventas en donde además hay un evento promisorio como lo es el Cyberlunes.
“Los empresarios necesitamos recuperar el volumen de ventas en este último trimestre porque el comercio ha estado retraído en el curso de 2016 y todos dependemos de una mayor dinámica”, dijo la presidenta de la CCCE.
Sobre reforma tributaria, Silvia Calle, aseveró que hay mucha expectativa, pero demandó del ejecutivo un estatuto tributario que subsane los líos fiscales, pero sin restarle competitividad al país.
Por su parte el presidente de ACH, Gustavo Vega, afirmó que hay buen ánimo por los resultados que son la consecuencia de contar cada vez con más y mejores fuentes de información que hacen que las cifras sean más reales entre otras cosas porque hay un esfuerzo encomiable de muchos jugadores en el sector.
Destacó la difusión, la capacitación y el contarles a las empresas y a los consumidores que hacer transferencias electrónicas es conveniente por razones como seguridad, oportunidad, comodidad y tranquilidad, labor permanente en donde las empresas por un lado ofrecen y los clientes acceden fácilmente a los productos.
Dijo que aparte de todo el comercio electrónico contribuye de manera decidida con la competitividad porque agiliza compras y ayuda a mejorar procesos de conciliación, facturación, de distribución, logística y seguridad lo cual es muy beneficioso porque no se depende del efectivo ni de los riesgos.
“Con este comercio se compra desde el confort del hogar, no importa si hay lluvia, trancón y otras incomodidades, lo cierto es que se adquieren bienes sin temor a la calle y de una manera formal porque con el plástico se sabe de dónde viene el dinero y el origen de las facturas”, expresó.
Con este tipo de compras, Vega dijo que se está dando un paso inmenso de cara a afianzar las ciudades inteligentes porque con el uso de la tecnología se acortan distancias y se solucionan problemas sin salir de la casa, no en vano ya se habla del Internet de las cosas, sistema que solventa desabastecimiento hogareño.
Con las compras electrónicas se da por terminado el atraco o fleteo porque se trata de compras cómodas y seguras que día a día optimizan en la seguridad de las plataformas lo cual brinda toda la confianza.
En el tema tributario hay inquietud por lo que pueda pasar en materia de regulación con el comercio electrónico, es decir que se le impongan más impuestos a los dispositivos electrónicos, a los móviles y otros aparatos que brindan comodidad.
Para Vega es entendible que el Gobierno necesita conjurar el agudo problema fiscal, pero aclaró que esta debe ser equilibrada y equitativa sin que desestimule los pagos electrónicos.
En línea con la CCCE, Vega dijo que los impuestos deben propender por mayor competitividad y contribuir así con los pagos que debe hacer la ciudadanía con las administraciones locales. Un anhelo de los empresarios sería tener un impuesto de renta similar a los de los socios de la Alianza del Pacífico en donde la tarifa no exceda el 25 o el 27 por ciento.
El botón de pagos de ACH espera cerrar el 2016 con un 22 o 23 por ciento en transacciones lo cual es bueno y en transferencias el crecimiento podría estar por el orden del seis o siete por ciento, que dadas las circunstancias y el año atípico no es desestimable.
El medio de pago preferido por los colombianos continúa siendo la tarjeta de crédito con 56% del total de transacciones realizadas y 44% corresponde a débito a cuenta bancaria. Así mismo, el Estudio revela que el ticket promedio de pago con tarjeta de crédito fue de USD$188 y de USD$517, en lo que se refiere a débito de cuenta bancaria.
La directora ejecutiva de la Cámara Colombiana de Comercio Electrónico, Victoria Virviescas, dijo que resulta halagüeño para el sector compartir unas cifras que sobrepasan las expectativas.
Reconoció que en medio de la alegría por lo logrado, aún se detectan muchas barreras en Colombia para la evolución del eCommerce, pero recalcó que cada vez hay más confianza por parte de los usuarios en utilizar los medios digitales y por supuesto esto genera mayor perfeccionamiento en la industria.
La Cámara Colombiana de Comercio Electrónico es una entidad gremial que tiene como propósito consolidar el comercio electrónico y sus servicios asociados en Colombia, promoviendo las mejores prácticas de la industria, y generar conocimiento relevante del comercio electrónico en Colombia y el mundo, que pueda traducirse en oportunidades.