La cadena Metro Hotels no deja de sorprender y sigue con sus apuestas de exclusividad, calidad en servicio y confort toda vez que opera el imponente Hampton by Hilton el sexto en su portafolio, pero el primero con esa marca en Bogotá.
Los socios de Metro Hotels tienen una historia relativamente corta en el negocio sin que ello implique que no estén matriculados en las grandes ligas de la hotelería nacional, no en vano en 2010 cerraron una negociación con la cadena IHG y fue así como arrancó la primera operación de esta firma con Holiday Inn Bogotá Aiport.
En total Metro Hotels opera un total de siete hoteles con sede en los más exclusivos sitios de las principales ciudades colombianas. Este grupo tendrá diez importantes proyectos hoteleros en el país que implican un plan de inversiones cercano a los 135 millones de dólares.
La Gerente Corporativa de Ventas de Metro Hotels, Marcela Blanco, le dijo a Diariolaeconomia.com que el plan de expansión de la marca ha resultado exitoso toda vez que los hoteles se encuentran en Barranquilla, Yopal, Cartagena, Valledupar, Cali y Bogotá como Hampton. De igual manera el operador maneja el Holiday Inn en Bogotá que de hecho es una marca diferente, pero de gran envergadura dentro del mundo hotelero.
Precisó que los hoteles manejados por la marca son todos corporativos, es decir que el enfoque principal es el viajero de negocios. De todas maneras dijo, las comodidades dentro de los hoteles y los estándares que se tienen en Metro Hotels siempre van enfocados a brindarle al huésped todo lo que él necesita.
“En Holiday Inn contamos con diez salones de reuniones, lo que no tienen los hoteles de la línea Hampton cono estándar, pero nuestros nuevos proyectos si los tienen porque nos dimos cuenta que era una oportunidad de negocio, de traer grandes grupos que vienen a reuniones o que asisten a eventos”, comentó la señorita, Marcela Blanco.
Las tarifas de los hoteles Hampton siempre incluyen desayuno, Internet de cortesía, habitaciones muy cómodas, puertas y ventanas insonorizadas, es decir edificios inteligentes que garantizan la comodidad del huésped.
Lo propio pasa con los salones de reuniones que cuentan con excelente iluminación, sonido, video vin y toda una dotación de última tecnología para que todos los viajeros tengan a la mano la mejor calidad en servicio y así cumplan de manera exitosa sus objetivos empresariales.
Hay un aspecto a considerar y que tiene que ver directamente con la tarifa, se trata de los convenios corporativos que hace Metro Hotels aprovechando los diversos canales y las marcas porque están en la oferta Hampton de la cadena Hilton y también Holiday Inn que pertenece al grupo hotelero IHG.
Generalmente las tarifas tanto de una marca como de otra son muy superiores a las que se pactan de manera corporativa a nivel nacional a través de convenios que diseñan los gerentes de mercadeo y ventas con el apoyo de los gerentes de cuenta. Por lo general se hace el contacto con las empresas y allí se evalúan el volumen y los servicios requeridos de manera tal que el hotel se adecua a los requerimientos del cliente.
Las tarifas de Metro Hotels y sus marcas varían de acuerdo a la ciudad, pero para tener un referente, la tarifa por noche en Hampton Usaquén está tazada en 215.000 pesos más impuestos. En Holiday Inn Aeropuerto la tarifa es de 290.000 pesos para convenios corporativos que gozan de todos los beneficios por preferir la marca.
Tanto Hilton como IHG son cadenas americanas que están por todo el mundo ofreciendo una hotelería de avanzada, llevando lo mejor en diseño y servicio, pero haciendo posible la hotelería como un servicio para un mundo globalizado y cada vez más exigente y veloz.
Para el caso de Colombia, la mayoría de huéspedes de estas cadenas son americanos que ya saben de las bondades del Hilton o de IHG.
El esquema de Hampton es muy peculiar porque ofrece hoteles con óptimas instalaciones, con alto componente de confort, con más alcobas, pero con menor costo. Este esquema según la Gerente de Ventas hace parte de todo el entorno de competitividad, aprovechando que hoy la hotelería ya no habla de estrellas ni de categorización porque se trabaja al amparo de una marca que para el caso de Metro Hotels no se trata de cualquier sello sino de robustas y reconocidas corporaciones hoteleras.
“Los hoteles en Colombia cuentan con todo el respaldo de las grandes marcas y para el caso puntual de Hampton, esta es la línea express de Hilton que pone a disposición de los hombres y mujeres de negocios habitaciones muy cómodas, desayuno incluido, business center, salas de trabajo y todo un espacio de excelente ambiente con tarifas muy cómodas y competitivas”, anotó.
Los informales siempre serán una competencia
La Gerente Corporativa de Ventas de Metro Hotels, Marcela Blanco, dijo que uno de los grandes problemas de la hotelería en Colombia es la informalidad porque se trata de agentes que ingresan al mercado y evaden todo tipo de impuestos y de obligaciones legales que se les exige como es apenas normal, a los hoteles legalmente erigidos.
“Esos hoteles pequeños o los ilegales son competencia, lamentablemente, pero para fortuna nuestra tenemos marca y portafolio para ofrecer comodidad, seguridad y tranquilidad. Generalmente quien busca un hotel pequeño en el sector de Quinta Paredes no es el mismo que busca Holiday Inn o Hampton, nosotros tenemos una oferta para personas que quieren atender a sus clientes y cerrar en el mejor ambiente los mejores negocios”, apuntó.
Agregó que una de las consignas de Metro Hotels es que el huésped no se sienta en un hotel sino en su casa, es decir que este bien atendido y en un ambiente exclusivo.
Metro Hoteles tenía proyectados diez hoteles para Colombia y ya todos están marchando lo que dice que hubo visión y proyección porque no enfrentaron los líos de la carencia de suelos para la construcción de nuevas ofertas hoteleras. Cabe precisar que en Metro Hotels está el grupo desarrollador, la construcción de los hoteles y su operación, es decir se trabaja de manera integral y muy de la mano con los inversionistas.
El trabajo de esta firma es encomiable y todo un paradigma porque no omitieron detalle y se adelantaron a muchos procesos para garantizar la entra en operación de sus hoteles y fue así como lograron abrir sus puertas en Barranquilla y Cartagena en 2013, Cali que entró en operación en 2014 y 2015 que marcó un record para la firma porque se dio el lujo de abrir Yopal, Valledupar y Bogotá Usaquén. Este grupo tiene previsto para el primer semestre de 2017 la entrada de Bogotá Aeropuerto el cual tiene un sitio de privilegio porque se ubica en la calle 26 con avenida Rojas, en un sitio financiero, residencial, empresarial y hotelero de inmensa proyección.
Metro Hotels tendrá una importante expansión con Hampton porque cuenta con el desarrollo exclusivo, razón por la cual irán a Chile y Perú en donde se construirán diez hoteles de ese tipo, cinco para Chile y cinco para Perú. Para el capítulo Colombia la marca Hampton tiene prevista la apertura de tres hoteles que estarán en Bucaramanga, Medellín y otro adicional en Bogotá en la calle 26 con Avenida Boyacá, otro hit.
El grupo le apostó a hoteles pequeños y medianos que fueran una solución en ciudades intermedias y por eso fueron escogidas ciudades como Valledupar y Yopal, este último centro urbano que puede constituirse como el gran portón a la hotelería de la selva y el llano porque los grandes negocios casualmente se están dando en la altillanura, sitio muy propicio para la agricultura de gran escala y la agroindustria, sector al que llegaron firmas de muchos países.
Un aspecto no menor es la situación económica del país y de algunas regiones pues en el Casanare el desplome de los precios internacionales del petróleo afectó la industria petrolera y otros sectores de la economía lo que hizo complejo el panorama para todos, pero por fortuna el país tiene otras dinámicas y ello contribuyó con el acomodamiento del aparato económico, incluida la hotelería.
La situación del nuevo hotel, Bogotá Usaquén reporta un espectacular comportamiento porque ya tiene su ocupación al nivel de los hoteles de la zona lo que arroja muy buenos ingresos haciendo de esta apuesta todo un éxito.
En materia de crecimiento, el asunto dentro de Metro Hotels es crecer sobre pilares de buena ejecución en presupuesto y resultados, pero tal y como van las cosas habrá crecimiento y un buen ejercicio para los inversionistas.
La marca es un aspecto determinante en las ventas porque si bien los gerentes de ventas atraen público, lo cierto es que nombres consolidados como Hilton o Holiday Inn jalonan mucho las reservas de americanos europeos, latinoamericanos, asiáticos y colombianos.
Colombia, otra cara
En opinión de Marcela Blanco, el país tuvo un giro enorme en imagen y por ello su turismo y su hotelería se catapultaron. Los frutos de hoy fueron el fruto de un trabajo gigante que se hizo desde el gobierno y específicamente desde Procolombia que concibió un trabajo muy importante en promoción.
“Todo eso está indexado por las políticas de seguridad, con lo que pasa en materia de paz y las inversiones en proyectos que hacen visible ciudades de la costa, pero otras como Bucaramanga que confirman que se puede vender país como destino sin ningún problema. En la firma hemos tenido experiencias gratas y es que muchos americanos y extranjeros como tal llegan a Bogotá y se asombran con su desarrollo, nada parecido al retraso que quizás ven en el cine cuando se habla de Colombia, lo cierto es que Bogotá y otras ciudades los sorprende”, declaró la amable señorita Blanco.
El hotel Hampton by Hilton está situado sobre la carrera séptima muy cerca al centro comercial Hacienda Santa Bárbara y es vecino de la Fundación Santa fe de Bogotá. A sus espaldas esta ese compendio histórico de la Usaquén colonial, esa de calles en piedra y casas de balcones multicolores que conservan la dura madera de esas lejanas épocas.
Este hotel tiene 100 habitaciones de las cuales 78 son estándar, 20 tipo twin y dos adecuadas para personas con discapacidad. Todo allí es llamativo y ameno, el lobby tiene un espacio generoso en dónde el café sabe mucho mejor al ritmo de la lectura de prensa y libros.
Para los amigos del ejercicio el gimnasio tiene todo tipo de ayudas mecánicas y de elementos para trabajar el cuerpo y mantener el estado físico. Muy familiar es su restaurante y de gran entorno su salón de reuniones.
Al entrar a las habitaciones lo primero que se percibe es un olor a limpieza, muy agradable, es una fragancia de sitio nuevo y cálido que cuenta con una cama grande de excelentes tendidos, televisor de última tecnología accesorios todos, y un baño de espectaculares especificaciones. Allí todo es pulcritud y las cremas y champús tienen sello y aroma únicos.
Estar en la alcoba tiene un valor agregado y es el paisaje de montaña, este hotel fue casi que edificado en las estribaciones de los cerros tutelares de Bogotá y por ello el verde de los árboles y el amable entorno natural hacen del sitio el mejor paraje de descanso luego de una dura jornada de negocios.
Usaquén basa su nombre en una expresión muisca que dice Usaque por cuanto algunas familias de esa etnia habitaron el sector en tiempos prehispánicos. Su fundación como poblado indígena se dio en 1539. Una orden de la corona plasmada en un decreto hizo que este poblado se abandonara en 1777 por la precaria agricultura y por exceso de humedales. En esos tiempos llegar a Bogotá desde Usaquén era todo un problema porque los caminos se inundaban.
Arrancando el siglo 19 Usaquén contaba con 120 casas que en su mayoría eran de paja y de este número tan solo cien viviendas conformaban el pueblo como tal.
En este sector del norte de Bogotá fue muy usual la compra de predios en donde tuvieron sede grandes fincas y sitios de descanso, en Usaquén fueron famosas haciendas como Santa Bárbara, el Cedro y Santa Ana, hermosas fincas que en su evolución pasaron a ser barrios, centros de urbanismo, de comercio y de inmuebles de alto costo.
Usaquén fue fundado como municipio en 1852 y en 1860 vio como el General, Tomas Cipriano de Mosquera, vencía en batalla a las tropas gubernamentales tomándose el poder.
En 1905 se construyó la Carretera Central del Norte que mejoró su comunicación con Chapinero en Bogotá, Usaquén fue jurisdicción del departamento de Cundinamarca hasta el año 1954. En su momento esta población fue el sitio que más sedujo a las familias ricas de Bogotá por su cercanía y por su paisaje.
Usaquén articula el pasado con el presente y por ello es muy usual encontrar una amplia oferta gastronómica, de diversión así como comercios, universidades y sitios casi ignotos como la vereda La Toca y el Páramo.
En la zona colonial está la imponente parroquia de Santa Bárbara, erigida en 1665, junto a ella hacen gala colegios, el claustro dónde opera la Universidad del Sinú en Bogotá, seminarios y el famoso mercado de las pulgas en donde se venden antigüedades y enseres de colección.
La bella Usaquén, esa en dónde otrora funcionaban los cuarteles de Santa Ana, la Colonia Vacacional y la estación del cable aéreo de Cementos Samper, la tierra y los pantanos de los muiscas así como sus montañas, testigos inamovibles de la historia, tan solo se disfrutan como un viaje al pasado desde la terraza o las habitaciones del muy amable hotel Hampton by Hilton.