Domingo, 07 Agosto 2016 09:09

Bancamía, todo un ejemplo de inclusión financiera, progreso y equidad

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Pasó de ser una ONG a un Banco que hoy irriga con recursos de bajo costo el emprendimiento de los colombianos y que remunera con creces el ahorro. Todo un paradigma de tejido social

Las complejas condiciones a las que condujo el desequilibrio en las estructuras económicas y todo el ámbito de desigualdad social que impactó con mayor vehemencia a la mujer fue finalmente la que le dio todo el impulso y el ímpetu al nacimiento de Bancamía, Banco de Microfinanzas que empezó siendo una Fundación de Microfinanzas apoyada por el BBVA dentro de su política de responsabilidad social.

Desde el afortunado martes 14 de Octubre de 2008 cuando Bancamía abre sus puertas al público ya como ente crediticio con aval de la Superintendencia Financiera, son demasiadas las historias de éxito y crecimiento que han desprendido de este modelo de banco básicamente de filosofía social y de total inclusión social y económica que propende por un verdadero tejido social.

La presidenta ejecutiva de Bancamía, María Mercedes Gómez, dijo en Diariolaeconomia.com, que ciertamente el banco está trabajando de manera comprometida en favor de las grandes mayorías colombianas que son ni más ni menos que los emprendedores de la microempresa que representan el 92.6 por ciento del total de las empresas del país.

Explicó que un segmento de la población emprendedora que generalmente lidera su propio desarrollo ha encontrado en Bancamía verdaderas oportunidades lo que los ha ayudado a afianzar ese concepto de que son dueños de su propio destino.

“Encontrar una población como lo es esa pujante que conforman los microempresarios en Colombia que cada día se levanta con esa ilusión del crecimiento de su propio negocio y de generar empleo para personas que son congéneres de su mismo sector es para nosotros muy estimulante porque somos una palanca de apoyo para brindarles a ellos y sus familias un desarrollo sostenido sobre pilares de confianza y credibilidad”, declaró la señora María Mercedes Gómez.

En el frente de la las microfinanzas, fue concluyente al indicar que crear oportunidades ofrece infinita satisfacción.

Afirmó que todo el proceso de impulsar las microempresas ha dejado valiosas enseñanzas y sostuvo que en su trasegar aprendió que la gente se siente pobre cuando tiene la incertidumbre del mañana. Así las cosas, Bancamía ha encontrado que los emprendedores superan esa incertidumbre a través de la seguridad de ellos mismos y en la certeza que conocen muy bien su negocio y por eso el banco les presta dinero a emprendedores que llevan mínimo diez meses con esa misma actividad económica.

Lo anterior dice que el pequeño empresario se habilita así mismo y se ha podido comprobar que su negocio si puede dar resultados siempre y cuando cuente con el apalancamiento financiero que le permita dar el salto.

“Yo tengo un cliente que de hecho se ganó el premio microempresario del año y el cual es un paradigma de logros y tenacidad. Él empezó con un carro de dulces y golosinas, pero en donde también ofrecía frutas y paquetes de alimentos procesados a la entrada del edificio del banco. Quien fuera empleado y lograra un préstamo de Bancamía, hoy atiende siete edificios en Bogotá y se lucra de un contrato que le dio Transmilenio para ofrecer sus productos en el sistema de transporte lo cual le permitió crear 14 empleos en cuatro años, es decir que él mismo fue generador de valor y de oportunidades de desarrollo para personas de su mismo estrato y de su misma condición de emprendedor, luego es maravilloso porque uno se siente absolutamente fascinado, no solo de ver el progreso de ellos sino como con su capacidad de trabajo les dio empleo a otras personas que en otras circunstancias no lo tendrían”, precisó.

Con la puesta en marcha de Bancamía no solo ganó el demandante de crédito social sino muchas personas que pedían a gritos un ingreso. Hoy la entidad tiene 3.800 colaboradores, 200 oficinas y 830 mil clientes en lo que ha corrido del año. La sorpresa con la que se encontró el banco que se transformó luego de que fuera una ONG es la admirable capacidad de ahorro de las personas de menores ingresos pues no en vano Bancamía tiene un mayor número de ahorradores que de personas en crédito.

Esos ahorradores explicó la Presidenta, empiezan con diez mil pesos y el promedio que mantienen en su cuenta son 118.000 pesos que son las cifras que se tienen a cierre del semestre. Esto es más que gratificante porque hay seres humanos buenos y trabajadores que tienen la voluntad de ahorrar para realizar los sueños que todo el mundo tiene y desde Bancamía les propiciamos desde una buena tasa que dicho sea de paso, es la más alta del mercado en ahorro, la cristalización de anhelos a que tienen derecho.

Según las cálculos de Bancamía en 2017 será posible llegar al millón de clientes, pero en ocho años hay un dato para nada desestimable y es que el banco ha colocado seis billones de pesos con un promedio de crédito de 3.6 millones de pesos. Bancamía presta desde 400 mil pesos hasta el nivel más alto que pueda asumir el cliente que puede ser de sesenta millones de pesos como pasa con el mejor cuentahabiente de la entidad crediticia.

Las capas más vulnerables las más responsables

En materia de pasivos y de las cuentas de ahorro los clientes de Bancamía tienen una muy buena rentabilidad. La dinámica y el inmejorable comportamiento en las obligaciones conllevó a la concepción del producto “Soñando Juntos” en el cual si hay el compromiso de entrar al sistema de ahorro programado durante un año con una cifra determinada y el ahorrador cumplen, al final del año se le ajusta la tasa remuneratoria como un premio a que pudo realizar su sueño con esfuerzo y a través del ahorro.

La presidenta de Bancamía comentó que en asuntos de crédito, la entidad reporta un cumplimiento del 95 por ciento de la totalidad de las deudas de los clientes.

Otro motivo de satisfacción para esta apuesta crediticia de perfil social es que un alto porcentaje de ahorradores o demandantes de crédito cumplen con sus metas muy por encima de los márgenes trazados.

“Al hacer una valoración del proceso de nuestros clientes, después de dos años encontramos por ejemplo que las ventas de los negocios han aumentado un 26 por ciento y que el patrimonio del cliente se acrecentó en 34 por ciento lo cual es la mayor gratificación para Bancamía porque no solo se cumplió con el trabajo sino que el banco cumplió de la mejor manera porque se les dio oportunidad a muchas personas que carecen de mucho, pero que esperan de un servicio como las microfinanzas una opción de vida digna y productiva para ellas y sus familias”, expresó.

Inclusión financiera lista para la paz

Por la experiencia que acopia, Bancamía se perfila como una de las herramientas vitales que tendrá el gobierno de cara a un futuro posconflicto porque maneja emprendimiento, financiación e inclusión.
La presidenta ejecutiva de Bancamía, María Mercedes Gómez, aseguró que para tal propósito ya se rubricó un convenio con la Agencia Nacional de Reinserción y reveló que como empresa privada se trabaja con el gobierno en todos los programas de apoyo para los reinsertados.

“Este es un tema que nos va como anillo al dedo porque nos permite mostrar aún más la ejecutoria en favor de las clases menos favorecidas de Colombia”, dijo Gómez.

Añadió que el campo para la entidad se convierte en algo verdaderamente importante porque en sus inicios Bancamía empezó con un nueve por ciento del sector rural, cifra que pasó al 41 por ciento de atención para las clases campesinas del país, logro que también alienta porque en la ruralidad es en donde se concentra la mayor parte de la pobreza.

Las cifras demuestran que la pobreza urbana representa el 24 por ciento mientras que la rural asciende al 41 por ciento.
“Nosotros estamos en donde está la pobreza porque estamos llamados a dar soluciones efectivas, eficaces y permanentes a esta condición”, anotó.

La finalidad de Bancamía consiste en hacer visible al invisible, a apoyar a los más necesitados y a hacer presencia en donde no la hay porque el banco está en veredas y sitios muy distantes en donde los más de 4.000 corresponsales bancarios cumplen una encomiable labor porque articulan al cliente con la entidad permitiendo una cobertura superior al 92 por ciento en los municipios colombianos a través de los servicios de Bancamía.

El modelo de Bancamía se concibe en la desatención y olvido de las personas más pobres que tenían todo tipo de talanquera para la bancarización, problema que vino acompañado con un alarmante problema de género que hizo a la mujer a un costado, negando cualquier opción de desarrollo desde la vulnerabilidad.

Este problema que fue mundial y que afectó a millones de seres humanos puntualmente de los llamados países del tercer mundo hizo que en 1975 la Organización de las Naciones Unidas defendiera la Declaración de las Mujeres Africanas de Ghana la cual se firmó en State House. Esa iniciativa contó con el liderazgo de Esther Ocloo, quien pidió de manera perentoria el acceso de la mujer de las capas más humildes al crédito.

Es bueno decir que 1975 se conoció como el año preparatorio de la Década de la Mujer determinada por la ONU la cual fue de 1976 hasta 1985. En 1977 se le da vigencia a un comité legal conformado por 15 mujeres africanas, europeas, norteamericanas y asiáticas que le dan vida al Women´s World Banking que tenían como esencia promover las actividades económicas y financieras de las mujeres más pobres a través del crédito, mecanismo al cual tendrían derecho.

El asunto marcha bien y los resultados no se hacen esperar razón por la cual ve la luz el Stiching to promote Women´s World Banking- SWWB en Holanda a tiempo que se creaba en Estados Unidos el Friends of WWB en 1979.

Ya en 1980 el sistema habían tomado vuelo y la consolidación de una banca de oportunidades estaba más que vigente Se adelanta en Ámsterdam el Women´s World Banking-WWB evento al que asistieron representantes de 27 naciones. Este fue el primer seminario de Mujeres Líderes en Banca y Finanzas. Esta reunión fue vital porque se toma la decisión de diseminar el programa por América Latina y África para darle total cumplimiento a la destacada misión.

Justo en 1980 se realizó la primera reunión de mujeres en Cali que se convirtió en la inspiradora de Friends Women´s World Banking- Cali Colombia como filial de WWB, la primera entidad subsidiaria de la afianzada red.

La década de los 80 marca un hito en todo este sistema de banca y es por ello tras un taller regional que se cumplió en Cali y al que fueron ocho países se movió con entusiasmo el cuento en Colombia y fueron creadas la Corporación Mundial de la Mujer – Medellín, la Fundación Mundial Mujer – Bucaramanga y la Fundación Mundo Mujer en la ciudad de Popayán. Todo eso paso entre 1985 y 1987, pero es en 1989 cuando llega la Corporación Mundial de la Mujer-Colombia.

Luego de dos décadas de exitosa labor microcrediticia en Colombia, las Corporaciones Mundial de la Mujer Colombia y Medellín, consideraron que con el rotundo logro y desarrollo alcanzado desde la figura de ONG que brindó todo tipo de oportunidades a los colombianos más pobres, lo mejor era darle paso a Bancamía como motor de desarrollo. Esa labor de cambio y concepto arrancó en 2006 cuando se exploró la posibilidad del socio estratégico.

Después de trasegar y diligenciar, en octubre de 2008 la Superintendencia Financiera de Colombia le dio su bendición a Bancamía autorizando sus nuevas operaciones. Desde ese momento Bancamía no ha sido inferior a sus compromisos de ser exclusivamente el banco que atiende los requerimientos financieros de las microempresas, apuesta que no se hizo esperar porque en materia de crecimiento, emprendimiento y trabajo, con el nuevo banco a Colombia le cambió el entorno.

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