El Centro de investigación Económica y Social, Fedesarrollo, consideró que aún no es tiempo de bajar las persianas en lo que tiene que ver con tasas de interés porque tal y como están las cosas no resultaría extraño que la Junta Directiva del Banco de la República las volviera a subir.
En diálogo con Diariolaeconomia.com, el director de Fedesarrollo, Leonardo Villar, aseguró que todavía hay que mirar los resultados de inflación de los meses venideros y midiendo el control sobre este indicador, pero reconoció que la inflación en Colombia está demasiado alta lo cual hace pensar que los ajustes hechos podrían ser complementados con alzas adicionales en los intereses.
“En la medida en que la tasa de interés del 7, 25 por ciento está por debajo de la inflación que se observa, en ese sentido tenemos una tasa de interés real negativa. Si bien se han podido mantener bajo control las expectativas de inflación, esas perspectivas vistas a doce meses, siguen todavía significativamente por encima del techo del rango meta que ha planteado el Banco de la República que es de cuatro por ciento para la inflación”, explicó el señor Villar.
El experto indicó que es claro que la economía se ha desacelerado, pero consideró que es muy importante entender que ante la magnitud del desplome en los ingresos de la economía colombiana por la caída en los precios del petróleo y por el marchitamiento en las cotizaciones de otros productos básicos más el deterioro de las economías latinoamericanas, es muy difícil no bajar la demanda e impedir temporalmente el ritmo de crecimiento.
Aclaró que justo por esa razón la política de ajuste tanto en el frente fiscal como en el frente monetario es indispensable y ciertamente costosa porque en unos meses o durante un par de años esas determinaciones implicarán crecer menos de lo que se quisiera, pero recalcó que ese ajuste es requerido para que después venga una recuperación sana y permanente.
En opinión del economista el Banco Central está haciendo la tarea que le corresponde que es evaluar mes a mes la información disponible, haciendo proyecciones, mirando que pasa con los indicadores de inflación básica, con las expectativas de la misma inflación y tomando las decisiones de si debe aumentar.
“En ese sentido yo si considero que el Emisor está haciendo la tarea que le corresponde, pero me preocupan los cuestionamientos que algunos analistas han hecho públicamente sobre la labor del Banco de la República. Me afanan esos argumentos que dicen que en vista que la inflación no ha bajado, lo mejor es que el Prestamista de Primera Instancia no siga actuando, eso sí sería, me parece, un error muy grande de manejo y considero que lo importante es que la entidad persista en su política y siga haciendo los ajustes al ritmo que lo ha venido haciendo, con mucha cautela, pero también con mucha firmeza”, declaró el director de Fedesarrollo.
Villar agregó que es necesario hacer un seguimiento al comportamiento de la economía en el contexto internacional porque todo lo exógeno tiene repercusión directa sobre la tasa de cambio. Insistió en que si las expectativas de inflación no se controlan, indudablemente el Banco tendrá que seguir con su iniciativa de incrementar las tasas de interés.
Aclaró el economista que solo si por condiciones internacionales o por otros factores la inflación empieza a bajar y las expectativas empiezan a ajustarse ahí sí es pensable o posible que el país esté cerca del fin del ciclo alcista de la tasa de interés.
Sobre los últimos análisis que se hacen en Estados Unidos sobre su economía y los reportes sociales y de empleo lo único seguro es que el ajuste en la tasa de interés que debería aplicar la Reserva Federal en Junio ya no se dará y en ese sentido se congelarían las tasas y quedarían pendientes para la próxima reunión de la autoridad monetaria americana en un mes y medio.
“En Estados Unidos al igual que en Colombia el Sistema de Reserva Federal o Banco Central hace de manera permanente análisis de la última información disponible para tomar la mejor decisión y esas determinaciones se hacen de manera gradual, muy parecido a lo que hace el Banco de la República en Colombia”, dijo.
Sobre la economía americana, Villar anotó que en ese país también está la preocupación importante de conciliar el objetivo que apunta a estimular la economía y de mantenerla creciendo en lo máximo posible, pero con una inflación totalmente controlada. Apuntó que la gran ventaja de Estados Unidos y de sus autoridades económicas es que tienen el indicador de inflación prácticamente en cero y por lo tanto se pueden dar el lujo de mantener unas tasas de interés extraordinariamente bajas.
Dijo que en Colombia hay problemas con la inflación, pero no tanto como para que esta llegue a dos dígitos. En términos de inflación, expuso, el país está muy cerca al techo, pero no descartó una caída a un ritmo importante en este dato en el segundo semestre.
“La expectativa que tenemos nosotros es que al final del año estaremos alrededor del seis por ciento lo cual implica que durante el segundo semestre estaría cayendo en cerca de dos puntos porcentuales la tasa de inflación. En el año 2017 seguiría bajando la tasa de inflación de manera significativa y muy seguramente se acercaría mucho al límite superior de la meta que es el cuatro por ciento”, consideró.