La filtración de documentos altamente confidenciales que se le hiciera a la firma panameña, Mossack Fonseca, y que puso en evidencia según los denunciantes, que en el país caribeño muchos empresarios ocultaban propiedades, activos y lucros pasando por alto las leyes tributarias con evasión, tiene al mundo en vilo y pegado del techo, pero lo cierto a criterio de analistas es que a la fecha no hay pruebas verdaderamente contundentes que comprometan penalmente a los denunciados porque no hay un pronunciamiento oficial de los organismos de control en Colombia o en otros países.
El analista económico, José Manuel Restrepo, le dijo a Diariolaeconomia.com que a nadie se le puede argumentar en contra, enjuiciar o tildar de delincuente por el hecho de tener una cuenta o un patrimonio registrado en el exterior. Lo anterior, dijo, no se puede hacer porque muy seguramente puede haber muchas personas con actividad económica en el extranjero y reportada en Colombia lo cual hace que se hable para ese caso de dineros sanos o limpios.
“Creo que la inquietud que se generaría sería en aquellos casos en los cuales las actividades ilegales den lugar a los ingresos que llevaron a que exista la cuenta o dicho de otra manera que desde la cuenta se realicen operaciones ilícitas. Otra duda la generan las personas que tienen recursos en paraísos fiscales y que no estén reportados tributariamente en Colombia, en cuyo caso hay un fenómeno de evasión”, declaró el señor Restrepo.
Agregó que es medianamente censurable que se utilicen este tipo de espacios para eludir tributos en Colombia lo cual es totalmente reprochable. Indicó que saber en dónde hay evasión y en dónde no, y en dónde hay dineros ilícitos u operaciones ilícitas o dónde no, es toda una historia.
Gobiernos en alerta máxima
En opinión de José Manuel Restrepo, lo acaecido con el Panamá Papers” o los “Papeles de Panamá” es un hecho que lleva un doble mensaje porque por un lado naturalmente los gobiernos deben diseñar sistemas tributarios que sean competitivos y que no terminen aprovechándose los unos en detrimento de otros porque hay una serie de beneficios muy significativos. Por otra parte, consideró, los sistemas tributarios tienen que coadyuvar a que el sector empresarial se desarrolle y no a que busque opciones distintas.
“Yo sí creo que este este es un mensaje a nuestro país en el sentido de que es urgente abordar el tema de evasión porque el carnaval de la evasión en Colombia es gigantesco a tal punto que algunos lo estiman en 50 mil millones de pesos lo cual es mucho dinero y todavía no se han diseñado las estrategias para controlar esa evasión, me parece que ahí también hay un mensaje y es que la reforma tributaria que viene, ojalá tuviera más de control a la evasión que de nuevos impuestos”, dijo Restrepo.
Anotó que con el nuevo escándalo surgen muchas dudas como por ejemplo porque alguien preferiría tener una cuenta en Panamá a lo cual otra persona respondería seguramente porque el tributo es inferior, esa, comentó, sería una razón y confirmaría la tesis inicial siempre y cuando los bienes o dineros sean declarados en Colombia, pero dijo que también habrá muchos que meten sus dineros en Panamá aprovechando el paraíso fiscal sin declararlos en Colombia en cuyo caso incurren en evasión.
“Me parece también que este es un mensaje al mundo en el sentido que los paraísos fiscales hay que regularlos porque de pronto se nos está desbordando el manejo de los mismos”, subrayó el también rector de la Universidad del Rosario.
Para el reconocido economista, el precedente apunta a que los gobiernos deben propender por esquemas tributarios que sirvan para el crecimiento y el desarrollo de las empresas y no para estrangular al sector real porque entonces no tendrían ningún sentido. Especificó que Colombia no puede seguir con sistemas tributarios que vayan en contravía del crecimiento empresarial y de la generación de ingresos.
De manera adicional instó al gobierno a utilizar adecuadamente los recursos para no caer en situaciones de corrupción pues no se trata solo de recaudar por recaudar.
Reconoció que lamentablemente el gobierno ha perdido credibilidad por los atrasos y las deudas en desarrollo.
“Un poco para las clases acaudaladas del país, tampoco es un buen mensaje esto que se ha generado con Panamá, especialmente para los menos acaudalados, algunos de los cuales tributan juiciosamente en Colombia en el sentido de que porque quizás los más poderosos económicamente aprovechan este tipo de situaciones debida o indebidamente cuando el resto de la población colombiana no tiene esas posibilidades y está tributando juiciosamente”, concluyó Restrepo.
Falta información y pronunciamientos legales
Diariolaeconomía.com habló con otros expertos en economía y finanzas y algunos consideraron que actualmente tan solo hay un show mediático de alta resonancia que amerita muchísimo más detalle porque las sociedades son agrupaciones que se conocen de vieja data y por ello hay en Colombia un régimen distinto para las personas naturales y jurídicas, estas segundas son las que precisamente hacen sociedades y han estado en la vida económica del país desde hace 200 años.
Aclararon que ahora lo están haciendo afuera, entre otras cosas porque la internacionalización de la economía lo permite, obviamente para hacer negocios lícitos y transparentes, pero recalcan que las sociedades están permitidas en todas las partes del mundo.
En Colombia o en el exterior, sostienen, es permitido hacer sociedades, el único problema es la forma como se usen estas sociedades. La situación actual no la pueden determinar los periodistas sino la Dian en Colombia y las autoridades tributarias y fiscales que son los que deben entregar en breve los resultados de una exhaustiva investigación o las que sean necesarias.
“En Colombia toda la vida fueron montadas sociedades para reducir los patrimonios y fraccionarlos, también se hicieron sociedades para involucrar a los hijos y dejar de lado el impuesto de sucesión, también para tener mayor flexibilidad de costos y para descargar el patrimonio entre tantas opciones que fue algo que siempre se hizo”, declararon algunos analistas consultados.
Dicen que Colombia y el resto del mundo lo que necesitan son entidades que vigilen las sociedades y establezcan con precisión qué es lo que hacen. Precisan que no es sano para la economía generar noticias alarmistas sin tener en la mano las investigaciones de las autoridades fiscales o de los organismos de control.
Aclaran que en algunos casos las sociedades se hacen para buscar propósitos económicos entre los que se cuentan no pagar impuestos o reducirlos lo cual no se llama evasión sino elusión.
Algunos dicen que en Colombia los que pegaron el grito en el cielo no deben rasgarse las vestiduras porque hubo normas y leyes que legitimaron la evasión de impuestos o el menor recaudo, verbigracia, bajar el impuesto del patrimonio el cual se suprimió obviando que ciertamente este gravamen de manera obligada se tenía que declarar.
Coinciden en afirmar que sin duda hay suspicacias para evadir, pero precisan que el tema ya existía con el agravante que fue promovido por los gobiernos. Expresan que no es el momento de dar alaridos sobre cosas que no están totalmente digeridas.