Domingo, 29 Noviembre 2015 18:48

Se vienen tiempos aciagos por déficit fiscal y verdades a medias: Restrepo

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Los colombianos deben esperar una reforma tributaria “durísima” porque las finanzas del gobierno están resquebrajadas. ¿Más sudor y lágrimas?

Los colombianos están a las puertas de ser notificados de un revolcón en el código tributario toda vez que hay un hueco fiscal de considerable tamaño que obligará al ejecutivo y al Congreso a darse una pela de impopularidad con medidas extremadamente perversas que castigarán más de un bolsillo.

En diálogo con Diariolaeconomia.com, el exministro de Hacienda y Crédito Público y versado hombre en el tema económico, Juan Camilo Restrepo Salazar, afirmó que la situación fiscal del país es sumamente delicada y mucho más grave de lo que se ha revelado por parte de las autoridades del ministerio de Hacienda.

Ante el complejo escenario, Restrepo dijo que se requiere sin lugar a dudas una reforma tributaria integral el próximo año como ya se ha anunciado. Dijo que sobre la mesa del gobierno existen una serie de propuestas que vienen de la Comisión de Expertos Tributarios que nombró el ejecutivo y otras de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos, OCDE, que ponen a pensar a más de uno.

“Lo cierto es que el déficit o el hueco fiscal que se proyecta para el año 2016 es supremamente grande. Según el Centro de Investigación Económica y Social, Fedesarrollo, y la Asociación de Entidades Financieras, Anif, este faltante supera los tres puntos del Producto Interno Bruto, PIB, que son más de 20 billones de pesos, de manera que no solo estamos en vísperas de una reforma tributaria integral como se le llama sino de una reforma tributaria muy dura y muy eficiente en términos de recaudo; hay que estar muy preparados”, comentó el señor Restrepo Salazar.

Empresas y agro, un dilema

Sobre la posibilidad de flexibilizar los impuestos para los empresarios y los productores del campo, el exministro sostuvo que ese es un verdadero rompecabezas que el gobierno tiene que armar, concretamente el ministerio de Hacienda porque de una parte por virtud de una disparatada reforma tributaria que de manera atropellada impulso el ejecutivo en 2014 se subieron a niveles inmoderados las tarifas de las empresas.

Cabe precisar que la Asociación Nacional de Empresarios de Colombia, ANDI, calcula que hoy la tributación empresarial es superior al 65 por ciento, una de las más altas del mundo lo cual es insostenible.

En opinión de Restrepo, esas tarifas hay que bajarlas, pero de otro lado hay que compensar el eventual menor recaudo y por eso habrá muy seguramente sobre la mesa propuestas en el sentido de elevar el IVA e implementar la tributación sobre las personas naturales así como el impuesto a los dividendos en un momento en el que la Bolsa de Colombia está muy postrada.

“No es un rompecabezas fácil, pero habrá que enfrentarlo, tardíamente a mi modo de ver lo está afrontando el gobierno, esto lo debió formar hace un año o año y medio, pero ya lo que queda es tramitar esa reforma el año entrante porque de los contrario se van a desquiciar todos los presupuestos de una macroeconomía sana, en síntesis hay que bajar las tributaciones empresariales a niveles más razonables y buscar otros ingresos que compensen esta baja. Ese es el rompecabezas de la política fiscal colombiana”, expuso el exministro.

El IVA es una opción, pero bien manejada

Durante años, la clave de las reformas tributarias ha estado por el lado del impuesto al valor agregado, IVA, es tan así que en los procesos de desgravación arancelaria cuando entran en vigor los tratados de libre comercio, muchos estados han optado por ajustar esta tarifa para compensar los gravámenes de aduana. En Colombia los expertos han criticado la cantidad de tarifas y por eso sugieren unificar este cobro para evitar distorsiones con el diferencial y facilitar su recaudo.

Sobre este tema el experto en temas económicos y ex jefe de las finanzas públicas, Juan Camilo Restrepo, indicó que ante la posibilidad de incrementar la tarifa de IVA, cabría la posibilidad de dejarlo como está, pero ampliando la base que hoy es bastante restringida. Sin embargo aclaró que toda época tiene sus dificultades políticas y fue enfático al vislumbrar que la opinión pública no va a digerir fácilmente una reforma tributaria que les subirá los impuestos a las personas naturales, que se los bajará a las sociedades y que subirá el IVA.

“Yo lamento que hayan dejado, desde el punto de vista del ministerio de Hacienda, llegar las cosas a los niveles que están, pero van a tener que afrontarlo el año próximo y así lo han anunciado, lo van a hacer y para ello se están preparando”, dijo el también exministro de Agricultura.

El país se quedó

Colombia es un país que vive al debe y por ello acude al endeudamiento externo con las respectivas consecuencias que trae el vaivén de las economías y los ciclos de las mismas. Hoy muchos colombianos se preguntan en dónde están los dineros de dichas acreencias, en qué se reflejaron y lo más complicado de responder, a dónde fueron a parar los dineros de la bonanza petrolera. El asunto no es fácil y el colombiano del común el que se manda la mano al bolsillo se cuestiona y expresa de manera válida sus inquietudes.

Unos dicen que las reformas tributarias se hacen para tapar los errores del gobierno en materia económica y otros que para tapar los huecos que genera la corrupción porque el país en materia de desarrollo no refleja la plata que se debe o el déficit que hoy se tiene porque el mismo modelo económico acabó con empresas, con empleos y con toda la coherencia de la demanda interna que en algún tiempo fue el salvavidas. Ya no hay ingresos corrientes por dinamismo económico y por eso aconteció lo más reciente con la caída del precio internacional del petróleo, esa Enfermedad Holandesa de la que hablan muchos, incluida la ANDI, pasó una factura muy elevada porque muchos desde el ejecutivo pensaron que estábamos en la Liga Árabe y manejaron la política económica con una serie de errores que mañana pagará el país.

Ya en este tema de qué paso con esos ingresos, el exministro, Juan Camilo Restrepo, aseguró que la respuesta no es compleja porque sencilla y llanamente no se ahorró cuando hubo disponibilidades. Añadió que al bajar el precio del petróleo se hicieron mucho más visibles los tremendos huecos que esto generó.

“No toda la culpa se le puede echar al petróleo porque hubo un Fondo de Estabilización Petrolera que amortiguaba cualquier impacto, vino un descuido político que como digo, no ahorró cuando era posible ahorrar, bajaron los precios del crudo en el mundo y en Colombia se quedaron los pecios de los combustibles arriba y eso pasó porque no había ahorros para apalancar tal efecto, ese Fondo se quedó sin recursos y ahora vemos que esa situación afectó el desarrollo, el consumo y todo el crecimiento económico”, apuntó Restrepo Salazar.

El reto del gobierno da para pensar, y mucho

Frente a las decisiones que tendrá que tomar el gobierno en asuntos tributarios, vienen cosas demasiado complejas que pondrá a muchos a renegar y a reclamar, finalmente el colombiano siempre ha tenido que pagar por los errores y ahora debe esperar anuncios que posiblemente los lleve como hace unos años a los tiempos de “sudor y lágrimas”.

En esta plática, preocupante, pero amena por demás, Restrepo anota que no está seguro, que no cree que el país esté preparado política o socialmente para reformas complicadas y aseguró que mucho menos hay razones nuevas de equidad para pensar que todo el peso de la nueva tributación vaya a caer sobre las personas de menores ingresos porque precisamente este costo lo debe pagar el colombiano de mayores recursos, pero redefiniendo mejor los parámetros del impuesto a la renta, del impuesto al patrimonio el cual no se podrá quitar.

“No puede ser que por descuidos que hubo, por dilaciones que hubo en el mal diseño de reformas tributarias y por errores como evidentemente tuvo la de 2014, le vayan a pasar la cuenta a las personas con más dificultades económicas y con menor capacidad de pago y tanto más en vísperas de firmar la paz que es cuando hay que empezar a financiar el posconflicto. Lo complicado es que en los presupuestos del año 2016 no hay nada previsto para ese efecto porque caso opuesto, los programas de desarrollo rural que tenía el ministerio de Agricultura sufrieron un durísimo recorte del 38 por ciento”, adujo el analista.

En opinión del exministro, hay que tener más lógica en la asignación del gasto público y expresó su pesimismo por el anunciado plan de desarrollo vial y de infraestructura al que no se le puede meter tanta plata porque se están descuidando los otros frentes de inversión, advirtiendo que si bien hay que hacer un ajuste fiscal, este no puede desatender la equidad y la redistribución del ingreso.

El señor Restrepo reiteró que las cosas no serán fáciles para el gobierno ni para el país en general en 2016 que será un año complejo, pero pidió un diálogo más claro, sin verdades a medias y sin eufemismos como hasta ahora se ha venido manejando la política fiscal. En ese asunto, precisó, no se pueden dilatar las cosas.

Para rematar, Colombia tiene un déficit en cuenta corriente que ya pasa del siete por ciento el cual se junta con otras variables que no dan para la tranquilidad.

“Hay demasiado anuncio por todo lado, de muchos gastos públicos sin tener la certeza de dónde van a salir los recursos. Creo que Colombia necesita menos retórica y más realidad así como cuentas claras y la mayor transparencia en todo el manejo de las informaciones fiscales del país”, concluyó el exministro de Hacienda, Juan Camilo Restrepo.

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