Los expertos en comercio exterior ven con preocupación la caída de las exportaciones de origen agrícola y expresaron su angustia por los efectos que sobre la economía tiene y tendrá la tasa de cambio que sigue a la baja. Dijeron que es urgente retomar la dinámica extractiva como la de carbón y petróleo para retomar unas cifras alentadoras y de verdadero repunte, al nivel de los países de Latinoamérica.
Hay inquietudes por la realidad de las economías internacionales, geopolítica, dólar y retraso en la exploración coherente de los mercados ubicados en la Cuenca del Pacífico, África y otros que pueden ser de máximo provecho.
El presidente de la Asociación Colombiana de Comercio Exterior, Analdex, Javier Díaz Molina le dijo a Diariolaeconomia.com, que en materia de comercio y exportaciones se ha visto una caída del sector agrícola en donde los precios se han disminuido y las ventas al exterior tienen signo negativo ante el desplome de las ventas de café, azúcar y banano salvo el aceite de palma que muestra una curva satisfactoria dejando ver un repunte interesante.
Aseveró que igualmente la pasa mal la manufactura ante lo que manifestó que la recuperación viene por cuenta del sector minero-energético, puntualmente carbón y petróleo.
En importaciones, Díaz Molina anotó que estas siguen creciendo básicamente por vehículos eléctricos, un segmento que está jalonando las ventas de automóviles. Aclaró que parte del consumo d ellos hogares se ha ido en bienes importados como electrodomésticos y todo ese tipo de cosas.
En su análisis expuso que al sector del comercio exterior le preocupa la tasa de cambio que está demasiado baja, situación que afecta a los exportadores porque ellos han visto crecer sus costos en pesos, salarios, reducción de la jornada laboral, inflación y otros rubros en donde las cifras aumentan, pero los ingresos en moneda local siguen cayendo, un golpe muy fuerte sobre todo para las empresas del sector agrícola y por eso han crecido mucho las quejas en subsectores como frutas, aguacate, yerbas aromáticas y ahora último café, de todas formas, dijo el dirigente gremial, el tacaño valor del dólar impacta muy duro a todos los sectores productivos e industriales que tienen actividad exportadora.
Esa es la tremenda angustia del momento y muchos, dijo Díaz Molina, se preguntan ¿qué hacer?, empero, la respuesta no es fácil, expresó, puesto que la caída en la tasa de cambio responde, por un lado, a variables exógenas ya que la política de Estados Unidos de debilitar el dólar ha tenido sus efectos no de ahora sino de hace rato y por eso día a día se ha visto la pérdida de valor en su divisa. También hay problemas internos generados por el ingreso de dólares fruto del endeudamiento, remesas y otras dinámicas, asuntos que no permiten ser optimistas ante una reacción favorable de la tasa de cambio y caso opuesto, con la elección de Abelardo De La Espriella como presidente de Colombia, lo que puede ocurrir es que llegue mucha más inversión para reactivar por ejemplo la exploración petrolera y gasífera para el renglón hidrocarburos, pero también en otros frentes mineros.
“El mismo mercado está viendo con mejores ojos las posibilidades de Colombia y muy seguramente llegará inversión extranjera lo que sin duda afectará la tasa de cambio. Esa es la preocupación que tenemos en este momento”, declaró el señor Díaz Molina.
Colombia en mora de reindustrializar y mover la economía
Ante la incertidumbre que genera el mundo con los temas bélicos, muchos han estimado necesario reavivar las economías, en principio el agro, la agroindustria, los textiles y todo lo que esté relacionado con materias primas porque bien los dicen algunos, nadie sabe qué puede pasar, pero cierto es que se camina por la cornisa y eso produce vértigo.
Para el presidente de Analdex hay grandes retos en lo cambiario, productivo e industrial, no menos en materia tributaria, y por eso se espera con mucha expectativa cómo el nuevo gobierno plantea su política en materia económica y de comercio exterior en donde los empresarios esperan, se adopte una estrategia que permita recuperar la dinámica exportadora para que Colombia se ubique en el promedio de las exportaciones per cápita de los países de la región, sin lugar a dudas el necesario objetivo.
El directivo anotó que el tema de reindustrialización es fundamental porque resulta visible que el futuro de la economía, en buena medida, depende del crecimiento y por eso en aras de superar las dificultades fiscales, si la economía no repunta, difícilmente se saldrá de ese hueco, es decir que la riqueza o el caudal financiero debe aumentarse a unos niveles superiores a los que ha venido siendo, lánguidos dos o dos y medio, cuando es necesario que sea una cifra mucho mayor si se pretende sacar la economía de un crecimiento mediocre jalonado básicamente por el consumo.
Estados Unidos es importante, pero también el resto del globo
Los estadounidenses fueron grandes impulsores del libre comercio y de abrir las economías para abrir la competencia y darles opciones a los consumidores. En los últimos años dicha carrera mostró un frenazo que llegó con guerras comerciales, aranceles unilaterales y unas medidas que no fueron bien recibidas por el mercado porque las determinaciones ejecutivas rompieron pactos firmados como los acuerdos de libre comercio y prácticamente atomizaron la multilateralidad, hoy en precario estado de salud con diagnóstico reservado.
Si bien Colombia inició relaciones oficiales con Estados Unidos un 19 de junio de 1822 en la presidencia de James Monroe quien finalmente pasaría a la historia por ser no muy gratamente recordado en América Latina ante sus ambiciosas y egoístas pretensiones con la región, la primera exportación colombiana hacia puertos estadounidenses se dio tiempo después de que se instalara como primer representante diplomático en Washington Manuel de Trujillo y Torres. En esas primeras décadas del siglo XIX, en 1825 los productores nacionales pusieron productos básicos en las costas norteamericanas, año en el que se firmó el Tratado de Paz, Amistad, Navegación y Comercio. En ese momento fueron despachados bienes como tabaco, quina, cacao, algodón, añil, oro, plata y platino, pero luego en el mismo siglo fueron importantes las ventas de café, banano, así como sombreros de paja.
Es una historia llamativa la que se ha escrito con el “Coloso del Norte”, hay recuerdos y mucho por enseñar, pero dentro de esas cuitas está la Gran Depresión de 1929 que duró toda la década de los años 30 en ese complicado siglo XX, caos económico que se llevó al mundo sin ninguna contemplación. El comentario es oportuno porque algunos analistas ven muchos apuros en la economía estadounidense, una deuda monumental, combustibles costosos, inflación al alza, dificultades con las cosechas, caída de las ventas y algunas exportaciones, en fin un consomé de malas decisiones y problemas que tienen, según algunos versados en economía a Estados Unidos muy cerca de repetir la historia, advirtiendo que hay destrucción social, reportes de hambre y un capitalismo con mucho por revisar porque las cuentas no le están dando al mundo que ya mira opciones como es natural.
Sería bueno conocer la opinión de las calificadoras de riesgo que rajan a todo el mundo, pero que omiten las verdades de un país tan importante como Estados Unidos que igual es proclive a los inconvenientes, no hay duda, a los gigantes también les da gripe y si no la cuidan se mueren, luego es urgente saber de primera mano el diagnóstico real de las cifras gringas.
Ante esta notoria situación el presidente de Analdex expuso que la economía y los mercados brindan opciones y una de ellas es diversificar y hacer negocios, literalmente con todo el mundo porque eso crea blindajes y garantiza el buen andamiaje de cada uno de los pueblos.
La aparición de una segunda Gran Depresión, afirmó Díaz Molina, es probable porque se observa que ese proceso de recuperación de la economía mundial es muy frágil por todo lo que se está viendo, incluidas guerras, diferendos, desconfianza y falta de concertación. Insistió que en que las bases son demasiado débiles y por eso en cualquier momento la economía mundial se puede quebrantar arrastrando a todos los agentes del planeta, un tema que no en vano lleva a la preocupación.
“Lo que algunos señalan es válido y aquí entra el tema de cómo diversificar el riesgo y qué hacer para no colocar todos los huevos en una sola canasta, inquietudes que inherentemente llevan a pensar en variar o pluralizar lo que no significa que se tenga que abandonar el mercado de Estados Unidos que ha sido y seguirá siendo el principal socio comercial en materia exportadora, pero si hay que ver de qué manera se llega a nuevos mercados, mirar cómo se profundiza el tema con Europa, pero además cómo se desarrolla una estrategia frente a países asiáticos y de manera paralela el asunto invita a crear una política comercial de cara a África porque ese es un mercado que algunas empresas colombianas de manera individual han abordado y les ha ido relativamente bien”, comentó Díaz Molina.
Sin duda, enfatizó el dirigente gremial, nada es imposible, pero es necesario diseñar la estrategia que le permita a Colombia arribar en varios mercados porque en todos hay oportunidad, pero, todo enmarcado dentro de esa maniobra de diversificación de mercados. Destacó que el gobierno electo ha empezado a hablar de China y la importancia de su relacionamiento, algo que a criterio de los empresarios es muy importante.
Díaz recalcó que China es una realidad y un mercado de grandes proporciones al que no se le debe dar la espalda por cuanto tiene una dinámica impresionante y apuntó que en Colombia el único relacionamiento que se tiene con los chinos es por el lado de las importaciones motivo por el cual se tiene una balanza comercial muy deficitaria y por eso es perentorio trazar una hoja de ruta para lograr que las exportaciones locales sobre todo del sector agroindustrial puedan llegar a ese mercado y crecer, sin duda el gran reto del nuevo gobierno.
Un ejemplo de audacia, visión y compromiso son países como Chile y Perú que no solo analizaron la Cuenca del Pacífico, no, entraron de lleno en la dinámica asiática y por eso hoy exportan y muestran un crecimiento sostenido que justifica toda admiración. Para el caso de Colombia, subrayó el economista, hay que diseñar una oferta exportable de cara a ese mercado porque no se puede pretender que lo que se vende hoy en Estados Unidos ahora lo va a despachar al Lejano Oriente porque sencillamente eso no funciona así, de hecho, explicó, hay productos que no viajan esas distancias como las flores y muchos otros, razón más que consecuente para trazar un plan como lo hicieron chilenos y peruanos que concibieron métodos y productos para ese mercado específico.
“Ahí el tema de sanidad e inocuidad es trascendental y la diplomacia sanitaria en general resulta fundamental porque uno puede tener acceso en términos arancelarios, pero no es un ingreso real si no se cuenta con los protocolos fitosanitarios con unas reglas de juego que aseguren la entrada a esos mercados”, manifestó el muy amable presidente de Analdex.
Cierto es que en las Américas los países deben verse como familia y aliados estratégicos en materia de comercio y progreso porque hay una historia que rubrica lazos de hermandad, pero igual al resto del mundo hay que tratarlo como socio y foco de oportunidades en donde hay que estar justo cuando las distancias son cada vez más estrechas. Hay que apostar por el globo porque cuando se mira a dónde se dirigen las exportaciones diferentes a las minero-energéticas, básicamente tienen como destino Estados Unidos y países de la región.
Señaló el respetado dirigente que la coyuntura está favoreciendo precisamente a los países de la región porque en la medida que los productos minero-energéticos, porque en Latinoamérica todos son exportadores de productos básicos, están subiendo de precio, les dan mayor ingreso a los pueblos de América Latina puesto que de manera obvia se vende más, un reto adicional habida cuenta que deben consolidarse igualmente los mercados regionales.
Ramas del poder público deben armonizar y sacar el país adelante
Al hablar con empresarios y personas en las calles existe el temor que los próximos cuatro años pasen tal cual los que se están yendo porque hay rivalidad entre una parte del legislativo con el ejecutivo, situación que hace prever que nada será fácil por la puesta en marcha de la ley “da que te vienen dando”. Para el directivo lo ideal es lograr consensos, platicar y llegar buen puerto en aras de darle a Colombia el rumbo que demanda en materia económica y social.
Es querer de la gente que el debate económico se dé con altura sin revolverlo con rencillas políticas o distancias que al final del día nada tienen que ver con la democracia y el desarrollo en vista que prima el país, sus intereses, su soberanía y la probidad en quienes están al frente del Estado porque la meta es superar escollos, alcanzar repunte y viendo a Colombia como un todo.
Ese común acuerdo, dijo el presidente de Analdex, es fundamental para que la economía crezca porque la idea es llevarle bienestar a la población y conjurar el espinoso tema fiscal.
“Preocupa, sin embargo, los últimos acontecimientos de la oposición, particularmente lo dicho por el Senador Iván Cepeda quien anunció desobediencia civil, algo que no resulta conveniente porque es poner palos en la rueda a un mandato que aún no ha empezado, el asunto es complicado y uno esperaría más bien el pronunciamiento inicial de que se necesitan acuerdos. Ellos van a hacer oposición, pero se necesitan unos pactos para ver como se va a solucionar el tema para bien del país. Creo que no podemos meternos en una situación que no nos permita tener un crecimiento económico, empezar a patinar ahí es delicado porque frenar el progreso es muy alarmante”, acentuó Díaz Molina.
Hoy Colombia está dividida por mitades, los empresarios del comercio exterior consideran que debería fomentarse un gran diálogo para concretar comunes acuerdos en favor de los nacionales porque tal y como están las cosas el panorama es turbio a causa de que con la polarización existente todo se hace muy complejo y en medio de todo debe haber espacio para dialogar y engrandecer la democracia. Con voluntad, apuntó el directivo, nada está fuera del alcance y Colombia ya tuvo experiencias como en el gobierno de Virgilio Barco Vargas en donde hubo un esquema de gobierno-oposición que funcionó sin lío alguno porque se trazaron reglas de juego para no llegar a la violencia política que es lo que actualmente preocupa porque quedó demostrado que los estallidos sociales no ayudan ni aportan, tan solo, expuso Díaz Molina, es una manera de dirigirse a la destrucción, algo que no tiene sentido.
Es muy urgente, manifestó, crear un esquema civilizado de gobierno-oposición que funciona en todo el mundo y seguramente será sumamente útil en Colombia.
Finalmente, ante las inquietudes en el sentido que con la derecha en el poder habrá despojo, se entregará, no solamente soberanía y territorio, sino recursos naturales, activos y libertades, el presidente de Analdex dijo que no es sano retornar ese bosquejo de que los gringos son exfoliadores etcétera, etcétera. El asunto es tener un muy buen relacionamiento con Estados Unidos, pero también a nivel internacional, con una cancillería muy activa, algo que será fundamental.
“Con Estados Unidos lo que se debe buscar es acuerdos. Yo creo que los países de la región que han logrado sentarse a la mesa a negociar con los norteamericanos como es el caso de Ecuador y Chile, simplemente les ha ido relativamente bien y creo que tienen asegurado su acceso en mejores condiciones al mercado estadounidense. Estoy convencido que es necesaria esa óptima relación sin necesidad de meterle temas ideológicos, caso opuesto el momento amerita ser muy pragmáticos y determinar que nos conviene en esta coyuntura y en un escenario internacional en donde se están moviendo fuerzas en distintas direcciones. Repito es importante definir una política de relacionamiento internacional”, concluyó el presidente Ejecutivo de Analdex Javier Díaz Molina.

