El consejo, convocado con carácter extraordinario por Ghosn, reafirmó su apoyo a la resolución que se someterá a la asamblea general de Renault para impedir que el Estado pueda beneficiarse de un derecho de voto doble, que le daría un poder muy superior al de Nissan, el otro gran accionista con el que hasta ahora estaba en igualdad.
En un comunicado, la dirección de Renault justificó esa resolución "por la situación específica de los derechos de voto en el seno de la alianza" con Nissan.
"El mantenimiento y el éxito de la alianza se basan, desde su origen en 1999, en un equilibrio de las participaciones", subrayó antes de añadir que es la solidez de esa asociación la que "explica los éxitos que han beneficiado directamente a los dos socios".
Por eso, los administradores pidieron que se mantenga "el equilibrio entre los dos principales accionistas" (el Estado francés y Nissan) en la junta del día 30 o que se restablezca después.
El Gobierno francés anunció el pasado día 8 que el Estado había comprado un 4,73 % suplementario del capital de Renault, que se suma al 15 % que tenía hasta entonces, con el objetivo de defender los intereses públicos, en particular en lo referido a la llamada "ley Florange".
Esa norma, votada en marzo de 2014, está destinada a favorecer la estabilidad del accionariado y otorga un voto doble en las juntas de accionistas a los inversores que conserven su participación en una sociedad durante al menos dos años.
Para Ghosn, sin embargo, con un Estado francés que tiene un 20 % de capital y el uso de derechos dobles, se rompe el equilibrio histórico con Nissan, que posee el 15 % de Renault (que a su vez tiene un 44,3 % de la compañía japonesa).
El presidente de Renault lo es también de Nissan pretende evitarlo con la resolución.
Desde el Ejecutivo francés, su ministro de Economía, Emmanuel Macron, había asegurado esta tarde que Ghosn tiene "la plena confianza del Gobierno", que apoya su estrategia, pero también que tiene intención de hacer valer sus derechos sobre la base de la "ley Florange", similar a normas equivalentes en otros países.
El titular de Finanzas, Michel Sapin, había avanzado antes que "el Estado pesará en Renault no para dirigirlo en lugar de los dirigentes, sino para pesar sobre el desarrollo". EFE

