El índice descendió de 110,9 puntos en julio a 109,4 puntos en agosto.
Los expertos consideran que una cifra por encima de los 100 puntos denota un mercado inmobiliario sano.
No obstante, las ventas se encuentran un 6,1 % por encima de la cifra en la que se encontraba en agosto de 2014.
El índice se refiere a las casas sobre las cuales ya se ha firmado un compromiso de compraventa, pero cuya formalización está a la espera de la aprobación del préstamo hipotecario.
"Las ventas se han estancado desde mediados de verano, con los compradores frenados por los precios en alza y pocas propiedades disponibles y asequibles para sus presupuesto", indicó Lawrence Yun, economista jefe de la NAR. EFE