Por estos días y desde el pasado Congreso Nacional de Cafeteros, hay en los productores de grano un sabor amargo, toda vez que en desarrollo del gran evento anual no llegó el presidente de la República, pero si la notificación en donde se pidió el cargo del Gerente General de la FNC, Roberto Vélez Vallejo, una noticia que dejó un marcado sinsabor.
Colombia es un país con 550.000 familias cafeteras en promedio que siembran en 931.746 hectáreas que se rigen por una institucionalidad cafetera sólida fundada en 1927 y que a su vez cuenta con 15 comités departamentales y 366 Comités municipales. Ese país caficultor se encuentra hoy en medio de la expectativa, pues espera el nombramiento del nuevo Gerente General que dicho sea de paso tendrá un sinnúmero de retos.
Los cafeteros han sido recurrentes, cuando se les pregunta, que el zar del café debe cumplir con una serie de requisitos tales como bilingüismo, en donde el inglés se hable con fluidez, conocimiento de la situación cafetera y el mayor compromiso con un sector que le dio y le sigue dando desarrollo a Colombia y una identidad única gracias a iconos como Juan Valdez y una variedad en café que cautiva el paladar de todo el mundo.
La pregunta está en el aire, ¿quién llegará al máximo cargo del gremio cafetero y qué iniciativas traerá para un gremio que tendrá enormes desafíos ante el contexto internacional del grano?
En diálogo con Diariolaeconomia.com, el ex ministro de Hacienda y Crédito Público Juan Camilo Restrepo Salazar, un conocedor del tema y autoridad en asuntos cafeteros, aseveró que el nuevo Gerente General de la Federación Nacional de Cafeteros, FNC, debe ser una persona escogida y acogida por el gremio mismo porque la manera intempestiva como fue retirado por la Presidencia de la República Roberto Vélez Vallejo, gestor y conductor del organismo rector de la caficultura, generó mucho descontento y todo el estupor, tratándose de una agremiación privada como la FNC que administra un fondo parafiscal que es el Fondo Nacional del Café0, FoNC, vigente desde el 22 de noviembre de 1940.
A criterio del conocedor, la característica principal que debe tener el nuevo Gerente, es que sea un administrador cafetero y no un jefe impuesto por la Casa de Nariño.
Para la escogencia y en aras de blindar la institucionalidad cafetera, explicó Restrepo Salazar, existen unos estatutos al igual que un reglamento que detalla la forma como debe ser elegido el Gerente de la Federación que será nombrado por el Congreso Cafetero, con el voto de los diferentes delegados de los departamentos productores, es respuesta a una terna que presenta el Comité Directivo de la entidad, una instancia en la que participan representantes del Gobierno y de los caficultores, un procedimiento reglamentario que se debe observar y respetar.
Agregó que en medio de la turbulencia y la incertidumbre a la que llevó la inesperada y solicitada renuncia, el exministro consideró que la dirigencia cafetera debe darle a entender y manifestarle al Gobierno su independencia como gremio privado y su empeño para que no vaya a ser vulnerada por decisiones unilaterales, eso en cuanto a la designación del Gerente.
Frente a la actividad cafetera propiamente dicha, Restrepo señaló que efectivamente hay elementos en el horizonte que encienden las alertas en el sector cafetero que con todo motivo debe estar igualmente preocupado porque el café estuvo más o menos indemne durante los tiempos de la pandemia cuando hubo buenos precios y excelente producción hasta antes de la llegada del interminable invierno, pero últimamente, expuso, se vislumbran en la distancia interrogantes muy grandes y estimables inquietudes, la principal de todas la gigantesca cosecha cafetera por venir, pues se calcula llegará al mercado con 60 y 62 millones de sacos aproximadamente, grandes exportaciones de Vietnam y todo un entorno de dificultad que hace prever que posiblemente el precio internacional del grano irá a la baja, un movimiento que por obvias razones afecta el precio interno de compra, llamado a descender.
Le dijo a los productores y a las autoridades cafeteras que deben estar muy alertas de un hecho que se viene porque, así como hubo buenos precios debido principalmente a heladas y sequías reportadas en Brasil en los últimos años, ahora el péndulo ha cambiado, se avecina una época de grandes producciones, ofertas en el mercado y obviamente de bajos precios.
Sostuvo que sigue pesando en el cultivo de café, los altos precios de producción por la inflación, el elevado costo de los abonos y un mercado interno débil, ya que los valores locales del bebestible al consumidor han subido considerablemente por el factor costo de vida, en síntesis, una serie de nubarrones visibles de cara al 2023.
Con mucha decisión y una política bien definida, añadió Restrepo, habría que impulsar el consumo de café en Colombia, aprovechando que los nacionales están aprendiendo de variedades y atributos, algo que los hace pedir café de origen.
Esa labor, estimó, debe impulsarse con mucho ahínco y de manera prioritaria porque Colombia sigue siendo un buen exportador de su café, pero un mal consumidor de su grano, de manera que el país tiene un consumo per Cápita inferior a Costa Rica, México o Brasil, de tal manera que deben hacerse todos los esfuerzos posibles para que Colombia se convierta en un espectacular cliente de su propio café.
Una posible luz de optimismo en precio podría darse por la complicada recuperación de la caficultura centroamericana y del desplome en producción de Colombia a causa de la ola invernal, unos aspectos que pesan en la oferta de grano suave y que la bola de Nueva York podría tener en consideración.
Eso, especificó Restrepo Salazar, podría ayudar un poco, pero ahora, como lo mencionó, es la producción bianual altísima que se pronostica saldrá de Brasil en donde la cosecha se proyecta para 2023 en 54,94 millones de sacos de 60 kilos, un aumento del 7,9 por ciento versus 2021, según evaluaciones iniciales de la Agencia Gubernamental de Alimentos y Estadísticas, CONAB.
En medio de las cifras poco alentadoras en el ciclo bienal de café arábiga brasilero que contempla años de alta y baja obtención, los expertos creen que la nueva cosecha podría superar la producción de 2022 impactada por heladas y sequías.
Las autoridades en Brasil aseguran que la cosecha de grano arábiga llegará a los 37,43 millones de sacos en 2023 por las buenas cifras de Minas Gerais, un 14,4 por ciento por encima de 2022.
En ese orden de ideas, subrayó el también exministro de Agricultura, entre granos robustas y suaves, la caficultura de Brasil sumada con la Asiática, terminarán influyendo en la estructura de precios, lo que afecta a los suaves colombianos.
Sobre el contrato C o arábicas suaves que facilita la absorción de este tipo de café en cerca de 19 países que lo cosechan, Colombia encontró en Brasil una tremenda afectación en el momento en el que ese país optó por entrar en esa franja de mercado en donde los granos se remuneran en algunas ocasiones y por el factor calidad, así como buenas prácticas agrícolas y ambientales con diferenciales superiores al valor básico.
Independiente de como llegue el año cafetero, lo único cierto es que los caficultores deben seguir apostando por una actividad cafetera de punta, renovada, moderna y tecnificada para tener una oferta de café de grandes calidades y a remuneraciones aceptables o muy buenas. Para el exministro, hay que seguir luchando puesto que, desde el punto de vista social, el café sigue siendo de primera importancia en Colombia, pues uno de cada cuatro trabajadores agrícolas está vinculado al café, algo determinante en el tejido social y en una economía asociativa y mancomunada que sigue aportando ingresos y desarrollos, de tal manera que en el rejuvenecer cafetero, no se pueden bajar los brazos.
Retomando al perfil del nuevo Gerente General de la FNC, Restrepo dijo que es muy importante que la persona escogida hable como mínimo inglés porque es el idioma global de las relaciones internacionales y fundamental para las negociaciones de los productos básicos entre ellos el café, un ejemplo los diálogos al interior de la Asociación Mundial del Café y los encuentros con los tostadores, reuniones que se desarrollan normalmente en inglés.
Un Gerente General de la FNC que no hable idioma extranjero, expresó Juan Camilo Restrepo Salazar, sería un hándicap grande que le quedaría al nuevo rector de la caficultura colombiana.
Sobre las cooperativas cafeteras, el brillante economista coincidió en que estas entidades son importantes en la cadena de valor, pero sentenció que hay mucho por mejorar, ya que las sociedades mutualistas hicieron demasiado tarde el acto de contrición.
Al exponer sobre este tema, Restrepo dijo que el actual no es el momento del intenso dolor y la detestación del pecado cometido en vista que debió hacerse antes, pues fue una lástima dejar crecer el problema de los contratos futuros que no tuvieron los debidos amarres jurídicos, sin embargo, reconoció que nunca es tarde e hizo sus votos porque en el menor tiempo se pueda recomponer la situación ahora en manos del nuevo Gerente y la administración en general.
La llegada del nuevo Gerente de la FNC debe ser concertada
Una persona con toda la autoridad para hablar de café es sin duda el economista Guillermo Trujillo Estrada, ni más ni menos que el creador de la cédula cafetera inteligente para más de 400.000 productores y uno de los nombres que suena fuertemente para llegar a la Gerencia General de la FNC.
Al orientar sobre el nombramiento del esperado Gerente, Trujillo Estrada explicó que más allá de la base cafetera llamada a escoger su nuevo apoderado, el asunto debe ser concertado sin desconocer que la Federación Nacional de Cafeteros, como cualquier otro gremio de esencia netamente privada, estaría llamada a elegir su representante y vocero oficial.
Aclaró que para entender el asunto es necesario repasar el contrato de administración del Fondo Nacional del Café, FoNC, el cual contempla que para las decisiones que conciernen al FoNC, tienen que ir con el voto expreso y favorable del señor ministro de Hacienda quien tendrá tantos votos como miembros gremiales que existan en la mesa y es el único que vota a nombre del Gobierno.
Eso significa, explicó Trujillo Estrada, que cuando el gremio decidió que administraba el fondo, recalcando que por su naturaleza es autónomo, debe concertar unas reglas de juego por aceptar la administración de un fondo público luego de firmar un contrato con la nación. Precisamente, acentuó, una de las decisiones que está contemplada y que debe tomar el Comité Nacional, es elegir la terna para Gerente.
Lo anterior dice que debe haber una concertación con el ejecutivo sobre cual es el Gerente que el gremio cafetero quiere tener, todo, reiteró, acordado con el gobierno, mecanismo utilizado desde 1940.
Es entendible, declaró, la posición de muchos sobre la independencia que debe tener un gremio, empero, manifestó, la FNC administra el fondo parafiscal más importante de Colombia lo que conlleva a honrar compromisos y concertar, con mayor razón cuando se trata de elegir al Gerente, una obligación pactada.
Detalló que no puede pasarse por alto que la terna la elige el Comité, pero de esas tres opciones es seleccionado como Gerente si en el proceso hay una decisión autónoma del Congreso Cafetero en donde ya el Gobierno no interviene, un dato nada menor.
Es bueno insistir, exteriorizó el versado, que la terna es elegida con el voto del Ministro y posteriormente va al Congreso Cafetero, instancia que vota autónomamente, es decir, afirmó que se trata de un diseño muy interesante, puesto que tiene todos los fuegos.
Al ahondar sobe el FoNC, que en común acuerdo se aceptó su administración por parte de los caficultores federados, Guillermo Trujillo Estrada verificó que jamás se pignoró la independencia de la institucionalidad cafetera o su independencia porque la gremialidad lo que buscó en su momento fue la administración del fondo, pues finalmente, con esa figura, el Estado le presta la fuerza de la Ley al gremio para poder hacer obligatoria la contribución cafetera que es la que nutre de recursos al FoNC, una decisión que tiene el conocido costo.
Por encima de los compromisos, el gremio con más de 500.000 productores es totalmente autónomo en lo que tiene que ver con sus propios recursos, pero en lo atinente a la administración del FoNC no existe tal independencia.
Revisando la historia de la Federación que indudablemente aportó en el desarrollo y progreso de Colombia por la dinámica conocida, los años pasaron y la tendencia cambio por allá en la década de los 80 porque en los últimos periodos fue más la plata que el Estado colombiano le dio al gremio, que las contribuciones que los caficultores le dieron a las administraciones, un ejemplo, el programa de Protección del Ingreso Cafetero, PIC, que costó un billón 400 mil millones de pesos en el gobierno de Juan Manuel Santos.
Igual, anotó, están los fondos que ha transferido el presupuesto del ministerio de Agricultura al FoNC para ayudarle a subsidiar muchas veces la extensión agropecuaria, Colombia tiene de frente un hecho histórico que nadie lo va a desconocer, pero el país cafetero debe aterrizar en la realidad actual.
Al redondear su lectura sobre el café en Colombia expuso que a Roberto Vélez Vallejo le tocó la fortuna de administrar o disfrutar el bendecido ciclo de precios altos, cotizaciones que como se sabe fija la bolsa de Nueva York.
A manera de información y recordación, Trujillo Estrada dijo que tomando como referencia los últimos 100 años, los ciclos de buenos precios oscilan entre cinco y seis años y la presente fue una buena época de cotizaciones altas, reconociendo que fue más prolongada ya que prácticamente lleva 30 meses, pero esa, dijo, ha sido la vida de la caficultura que se mueve en unos períodos atados al fenómeno económico de oferta y demanda mundial.
Sobre la caída en precio, en promedio de 70 u 80 centavos, el experto expuso que el asunto es entendible porque se viene una producción muy importante en Brasil y en ese escenario Colombia tiene que explorar la manera de enfrentar la realidad cafetera de cara a los nuevos precios. Concluyó que, con los buenos ingresos por grano colombiano, se espera que los productores hayan salido de deudas como también acopiado un buen ahorro.
También invitó a la renovación, a no bajar la guardia en innovación cafetera, algo plausible porque detrás de una historia tras los cafetos se consolidó, más que una actividad económica, toda una cultura en torno a tan grata siembra en donde hay gente muy comprometida con mantenerse en el sector y aguantar los ciclos para llegar tranquilos a los buenos momentos.
Recordando al siempre vigente Alfonso Palacio Rudas, que en paz descanse, el café es el único muerto que no se deja enterrar, Muchos, finalizó Guillermo Trujillo Estrada, le hicieron obituario, pero los vaticinios han resultado en vano porque como se dice, los muertos que vos matáis gozan de buena salud, un paradigma muy ajustado a la caficultura.