"Se trataba de una guerra financiera. Hoy ustedes no necesitan vehículos blindados para derrotar a alguien. Tienen sus bancos", dijo Varufakis en una entrevista que publicará mañana la revista alemana Stern y que adelanta un extracto.
La aceptación de Grecia de las condiciones del eurogrupo para negociar un nuevo paquete de rescate fue calificado por Varufakis como el ataque más grave que ha sufrido la democracia en Europa desde el final de la II Guerra Mundial.
Según Varufakis desde enero, cuando Alexis Tsipras llegó al poder, hubo una especie de "gabinete de guerra" en Atenas.
"Desde enero tuvimos un gabinete de guerra, cinco o seis personas que se ocupan de un posible "grexit" (salida de Grecia del euro). Juntos consideramos todas los escenarios posibles en ese contexto para luego desecharlos", explicó.
En medio de la crisis, Varofakis se planteó introducir en Grecia una moneda paralela al euro como una herramienta para mejorar la posición negociadora de Atenas.
"Ese es un tema al que le he dedicado toda mi carrera académica", dijo Varufakis, considerado un experto en la llamada teoría del juego.
La idea de introducir un medio de pago alternativo no era fácil en la situación en la que se encontraba Grecia.
"Para eso se necesitan todo tipo de recursos", explicó el ministro.
Varufakis admitió haber procedido en las reuniones del eurogrupo con una táctica de guerra psicológica, permaneciendo siempre tranquilo en medio de un ambiente que a veces es bastante rudo.
Según el exministro griego, el titular de Finanzas alemán, Wolfgang Schäuble, es alguien que puede "explotar" en ciertas circunstancias.
"Schäuble puede explotar y ponerse muy agresivo, yo vi como una vez puso de vuelta y media al jefe del eurogrupo (Jerome) Dijsselbloem", explicó.
"Conmigo nunca hizo algo así, siempre fue amable. Lo apreció, me gusta Wolfgang y creo que el aprecia mis conocimientos, Schäuble sabe lo que quiere y lo dice claramente, una Europa autoritaria con menos estado de bienestar", agregó.
Su confrontación con Schäuble dentro del eurogrupo es vista retrospectivamente por Varoufakis como una batalla perdida de antemano.
"En ese juego yo estaba desnudo y el era un gladiador protegido por una armadura. Usted puede ser todo lo inteligente que quiere, pero cuando su antagonista está en una fortaleza y usted sentado en la boca del cañón no se le sirven ni los mejores argumentos", dijo.
Con respecto al vicecaniller y ministro alemán de Economía, Sigmar Gabriel, Varoufakis se declaró decepcionado después de que al comienzo había sentido que eran "como hermanos".
"No había nada que apuntara a una diferencia de opiniones, Era fantástico, como si hablara con un compañero de Syriza. Un compañero. Y poco después veo como arremete contra nosotros. Inconcebible", sostuvo. EFE