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Domingo, 27 Septiembre 2015 09:39

Colombia, todo para las multinacionales y nada para la equidad

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En el Senado hay preocupación por proyectos de ley que quieren legitimar la sesión de los activos de la nación, de sus tierras, sus puertos y hasta las nuevas vías. “Alerta nacional”.

En reiteradas ocasiones hemos escuchado a la oposición advertir por los innumerables errores del estado colombiano que desde 1990 se empecinó en una macabra apertura económica que dejó como saldo la postración rural, el empobrecimiento de millones de campesinos y la quiebra de muchas empresas micro, medianas y grandes.

Todo parece indicar que en Colombia la felicidad está negada porque a unos cuantos les dio por entregar activos de alto costo y hasta de vender acciones de una empresa que por Constitución Política les pertenece a los nacionales como es el caso de Ecopetrol. De manera increíble miles de inversionistas compraron lo que por derecho les pertenece y eso hace pensar que el famoso conejo del que se habla nos lo ponemos nosotros mismos, en fin el común denominador del llamado país del Sagrado Corazón.

A la fecha hay congresistas de las corporaciones legislativas que están advirtiendo por el riesgo económico y social al que se expone al país con unos proyectos de ley que harán mucho daño y que al final del día le pondrán en bandeja de plata lo que queda del país a los capitales internacionales que quieren comprar “baratico” para luego incrementar su riqueza con cargo al sufrimiento y trabajo de los colombianos.

En diálogo con Diariolaeconomia.com, el Senador de la República, Senén Niño, aseguró que uno de los tantos proyectos tiene que ver con la ley de presupuesto para 2016 el cual será totalmente deficitario porque se parte de unos presupuestos equivocados toda vez que el ejecutivo cree que el precio del petróleo estará en sesenta dólares por barril cuando la realidad es que el valor del crudo viene bajando pues no en vano se ubica en promedios de 47 dólares.

En opinión del congresista el presupuesto para el próximo año está hasta más no poder desbalanceado y que se verá expuesto a recortes a punta de decretos con los que se aplaza la ejecución presupuestal en detrimento de los sectores sociales que son, como es ya costumbre, los que terminan golpeados por dichas medidas.

Ojo con la ley para el despojo

Otro proyecto que calificó como peligroso el Senador, Senén Niño, es el de la controvertida Ley de las Zonas de Interés de Desarrollo Rural y Económico, Zidres, la cual pretende echar mano de los baldíos o de las tierras que no han sido explotadas económicamente en los últimos cinco años y que paradójicamente pertenecen a los campesinos desplazados por la violencia y que por obvias razones no pudieron hacerlas productivas.

“Ahora esas tierras van a terminar confiscadas o tomadas por el gobierno colombiano para entregárselas a las transnacionales, esa ley tiene preocupados a los campesinos, al sector agropecuario, a los desplazados y a quienes estamos defendiendo los derechos fundamentales”, precisó el señor Senén Niño.

Proyectos de ley perversos y con ñapa

Otro proyecto de terror para el país es el de los Entes Gestores para el Desarrollo Económico y Social, EGES, por cuanto pretende convertir las terminales, los puertos, los aeropuertos y toda la infraestructura en ese tipo de zonas en donde serán explotadas por sociedades mixtas conformadas por la nación, los entes territoriales y grandes empresas internacionales y nacionales.

“Se trata en últimas, con estas dos leyes, de completar el cuadro que se ha creado con los tratados de libre comercio a través de los cuales ya el mercado se lo aseguraron a grandes transnacionales y ahora se pretende entregar a las cadenas de intermediación toda la producción de alimentos, las tierras, las exportaciones e importaciones los cuales son los mismos beneficiarios de los TLC”, sostuvo.

El parlamentario acusó al Presidente, Juan Manuel Santos, de entregar la economía nacional a grandes consorcios internacionales y afirmó que con esas políticas, de por sí abusivas y contrarias al interés nacional, se asfixia al pequeño empresario y al campesino. Enfatizó que unas medidas de semejante calibre golpean el aparato productivo nacional y le da plenas garantías y estimula a las multinacionales sin importar que ello se traduzca en mucha más miseria así como en mayor desempleo y en una crisis gigante en materia de industria y productividad.

Políticas opuestas a un posconflicto

Para el Senador del Polo Democrático Alternativo, Senén Niño, todas esas políticas, medidas, acciones y leyes son totalmente contrapuestas al escenario de posconflicto, asunto que preocupa a la sociedad civil porque hay un interrogante y es cuál será la forma en qué se desarrollará el posconflicto una vez se firme la paz en un entorno injusto que niega opciones de vida digna.

Comentó que sin duda alguna el posconflicto conlleva a una revisión del modelo económico porque tal y como están dadas las condiciones, el país no tiene opción social ni de desarrollo en vista que el modelo está diseñado para la apropiación a como dé lugar de los activos de la nación, sin importar los saldos que esto implique para un país que ha sido saqueado toda una vida.

Dijo también que un posconflicto debe abrir oportunidades de desarrollo sobre la base del derecho a la propiedad privada, a la vida, al trabajo y al progreso porque una guerra no se puede conjurar con injusticia. Recalcó que es como dejar de dar plomo para matar a los desmovilizados a punta de hambre, aspecto ilógico y perverso.

“Preocupa que la violencia estructural que tiene que ver con la imposibilidad de que los ciudadanos resuelvan sus necesidades básicas se vean truncadas ante la necedad del gobierno de persistir con el modelo económico y evite con ello la opción de la equidad, del desarrollo de la riqueza y la prosperidad que necesariamente urgen de cambios profundos para equilibrar el lío social, para nada de poca monta”, señaló Niño.

Criticó el modelo actual o el conocido Consenso de Washington por ser un piloto privatizador, de monopolios, de entrega de la economía a los más poderosos y de despojo a los colombianos vulnerables, negándoles toda posibilidad de desarrollo o dignidad.
“Ese es un tema que ha tomado y que ha defendido el Polo Democrático como partido que lucha por los intereses de un país.

Estamos a las puertas de las elecciones del 25 de octubre y quienes han propiciado este modelo tan aberrante, hoy hacen campaña política para alcaldías, gobernaciones, concejos municipales y Asambleas a nombre de la equidad y son ellos los actores de esta situación tan lamentable que vive el país, de tal suerte que es una reflexión también para los ciudadanos y ciudadanas que votarán este 25 de octubre”, dijo.

La venta de Isagén es una ofensa

En opinión de Senén Niño, la venta de un activo tan importante como Isagén genera disgusto, tristeza y lástima. Afirmó que es inexplicable por qué el gobierno saldrá de un activo tan rentable que deja anualmente utilidades por más de 500.000 millones de pesos. Explicó que los entes territoriales dejarán de recibir cerca de 400.000 millones de pesos entre regalías e impuestos que si paga Isagén y que le está dando oxígeno a municipios y a departamentos.

Esta empresa, aseveró, costó cerca de 12 billones de pesos y lamentó que el ejecutivo esté pensando en venderla en tan solo cinco billones de pesos.

“Esto indudablemente es una de las tantas acciones inequitativas para el país porque no tiene ninguna justificación que una empresa que le produce recursos al país, terminen regalándola. Esto igualmente hace concluir que no es verdad que el Plan Nacional de Desarrollo del gobierno del Presidente Santos tiene como pilares la equidad, la paz y la educación. Por el contrario, uno diría, que es totalmente inequitativo y excluyente”, expresó.

Aclaró que otro pilar o eje clave del ejecutivo tiene que ver con las obras de cuarta generación o 4-G con el detalle que regalan Isagén para darles la plata a unos particulares que construirán vías a unos costos enormes lo cual es axiomático porque el kilómetro de vía en Colombia es mucho más alto que en Europa o en América Latina”, concluyó.

Finalmente el parlamentario instó al gobierno a replantear todo el esquema de política económica y a dejar esa arrogancia cuando defiende lo indefendible, a abandonar la ira cuando se le pide respetuosamente que revise el modelo económico que ha mostrado ruina, miseria, quiebras y desempleo, aspectos que ve todo el país, que ve todo el mundo, porque vienen del extranjero y critican, menos el gobierno que jura que después de Colombia el Cielo, que si Dios se descuida también se lo privatizan.

 

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